martes, 31 de diciembre de 2013

Capítulo 92, parte 2.

No me lo puedo creer.
Dios mío, Liam está aquí.
Va vestido con una de sus gorras blancas de Adidas, camiseta negra, un pirata de cuyo bolsillo trasero sobresale un pañuelo blanco y unas deportivas negras. ¿Es él? ¿Estoy soñando? ¿Y si me he desmayado sobre la mesa y es una alucinación?
Él se detiene a unos siete metros de donde estoy yo y sonríe abiertamente.
-Sorpresa.- susurra. Yo sigo sentada en la silla con cara de tonta perdida.
-¿Liam?- musito, aún sin terminar de creer que esté aquí.
-No parece que te alegres mucho.- dice él mientras hace un puchero.
Yo me levanto con lentitud y cuando ya estoy de pie, me lanzo corriendo hacia él y le abrazo como si de un momento a otro fuese a desvanecerse.
-No puede ser… ¿En serio estás aquí?
-¿No me ves o qué?- replica, y levanta mi barbilla con una de sus manos. Le miro a los ojos y ya estoy perdida. En esos ojos marrones con algo de dorado que no tienen nada que envidiar al más claro azul o al más profundo verde. Esos ojos como dos océanos castaños en los que sería capaz de ahogarme.
Encuentro la fuerza de voluntad suficiente para desviar mi mirada de sus ojos y la dirijo a sus labios. Sin pensármelo dos veces le beso como si fuese la última vez. Se lo merece, me lo merezco. Ha cruzado el océano solamente para verme. Rectifico, no me lo merezco. Nunca sería capaz de hacer algo tan increíble como él lo ha hecho por mí.
-No puede ser…- repito al separarme de sus labios, y él se echa a reír.
-¿Quieres dejar de decir eso? Sí puede ser, Laura. Estoy aquí. Por ti.
-Laura, ¿quieres leche en el café o no…?- comienza mi tío mientras sale por la puerta de casa. Se detiene en cuanto nos ve a Liam y a mí medio abrazados.- Oh… ¿Esperábamos visita?
-No que yo sepa.- respondo mientras miro a Liam, y él sonríe con timidez.- Liam ha venido para darme una sorpresa.
-Vaya, vaya… Que un chico recorra tal salvajada de kilómetros por su novia no es algo que se vea todos los días.- Fernando levanta su mano.- ¿Cómo lo llevas, Liam? Me alegra volver a verte por aquí.
-Lo mismo digo, Fernando.- responde Liam a la vez que le estrecha la mano a mi tío.
-Estaba haciendo café, ¿quieres algo? También hay un bizcocho de chocolate para chuparse los dedos.
-Estaría genial, gracias.- acepta Liam, y mi tío vuelve a entrar en casa.
Liam me coge de la mano y volvemos hacia la mesa. Yo me siento en mi silla y él a mi lado, aunque yo sigo bastante ausente.
-¿Podrías hacerme caso, por favor?- me pregunta él, y yo parpadeo para volver a este planeta. Le miro y veo que me observa con burla.- Si quieres me vuelvo a ir…
-¡No, por favor!- exclamo, y me aferro a su brazo.- Perdona, es solamente que… Joder, jamás imaginé que alguien pudiese hacer algo tan bonito por mí.
-Laura, te quiero. He cruzado el océano y lo volvería a hacer cinco veces más con tal de verte. En estos momentos deberías ser más que consciente de eso.- responde Liam mirándome con total seriedad. Le oigo decirme “te quiero” de mil maneras, pero las mejores son en las que no lo dice con esas palabras.
-Eres el mejor, Payne.- murmuro, y apoyo la cabeza en su hombro. Él me da un beso en la frente.
-No es para tanto.
-¿Que no es para tanto, dices? Deja que me ría.- resoplo, y él pone los ojos en blanco.- Por cierto, ¿cómo fue la gala?
-Un asco, sinceramente. Louis, Nialler y yo nos fuimos antes de que acabase la entrega de premios y nos fuimos al hotel. Harry se quedó porque estaba rodeado de prensa y Zayn porque Sandra nos acompañó y estaba loca por conocer a Miley.
-Oh… Lo siento.
-No es tu culpa.- se limita a responder. Me coge de la mano y me besa en la palma antes de apoyarla sobre su mejilla.- Louis fue el que me dijo que viniese.
-Ay, Tommo… Cuando le vea le pegaré un achuchón por haber tenido la mejor idea de todos los tiempos.
-Entonces… ¿Te ha gustado que haya venido?
-Me ha encantado, Liam.- replico pasándole mi mano por la nuca y jugueteando con su pelo, que se está volviendo a dejar crecer.- Gracias.
-Para eso estamos.
Le vuelvo a dar un beso y él me abraza por los hombros. ¿Podré algún día acostumbrarme a esto?
-Chicos, me voy a echar una siesta.- anuncia mi tío, y deja los cafés el bizcocho en la mesa.- Además así os doy intimidad.
-Tío…- murmuro con las mejillas encendidas.
-¿Qué, preferís que me quede aquí de vista bella para ver cómo os seguís comiendo los morros?- continúa, y yo le lanzo uno de los cojines que hay en las sillas restantes.- ¡Vaya, gracias, me vendrá genial para la siesta!
-¡Lárgate de una maldita vez!- me carcajeo, y él hace el saludo militar antes de volver a entrar en la casa.- Qué pesado…
-No nos estábamos comiendo los morros.- refunfuña Liam, y yo vuelvo a reírme.
-Será porque tú no quieres, Payno.- replico con voz sensual, y él me mira alzando las cejas.
-¿Y quién ha dicho que no quiera, Payna?- dice él, tirando de mi mano y haciendo que caiga directa en su regazo. Yo estiro el cuello y le beso con fuerza. Un gemido se escapa entre sus labios, lo que hace que hace que mi adrenalina se dispare. Me siento a horcajadas sobre él y enredo mis brazos en torno a su cuello.
-Vamos a tu habitación.- murmura separándose lo mínimo de mí.
-Sí.- acepto sin aliento. Él se levanta y yo automáticamente anudo mis piernas en sus caderas. Liam entra a tientas en mi casa y no avanza ni dos pasos hasta que gira bruscamente hacia el salón y yo me quedo sentada en el borde del sofá. Agarro los bajos de su camiseta con mis puños y se la voy subiendo con lentitud, disfrutando del tacto de sus abdominales bajo mis manos.
Entonces es cuando se oye un ruidoso motor. El coche de mi primo Ricard.
-¡Mierda!- susurro bajándome del sofá y pasándome las manos por el pelo.
-¿Qué pasa, por qué te vas?- pregunta Liam extrañado.
-¡Son mis padres y mi primo, han llegado antes de lo que esperaba!- le cojo de la mano y estiro de él para que se levante.- ¡Venga, muévete!
-Hostia.- resopla, y se vuelve a ajustar su camiseta.
Respiro hondo un par de veces antes de salir al jardín seguida de Liam.
-¿Liam?- pregunta mi madre con sorpresa.- ¡Qué alegría verte aquí!
-¡LIAAAAAM!- exclama Raúl bajándose del coche y corriendo hacia los brazos de mi novio, que se agacha para recogerle.
-¡Hola, campeón! ¿Cómo estás?
-¡Muy bien! ¿Has venido a ver a mi prima?- Liam asiente.- ¡Qué bonito! Cuando yo tenga novia, haré las cosas que haces tú por mi prima.
-¿En serio?- ríe Liam.
-En serio. Mi prima se pone muy contenta cuando estás con ella o cuando habla de ti. Te quiere mucho.
Yo me sonrojo sin poder evitarlo. Liam me mira con una sonrisa tan grande que parece que su cara vaya a dividirse en dos.
-Parece ser que el sentimiento es mutuo.- murmura. ¿Lo acaba de decir delante de mis padres y mis primos? Creo que voy a morirme ahora mismo.
-Oh, por Dios…- musito, y me tapo la cara con las manos antes de soltar una risita de colegiala estúpida.
Todos mis familiares y Liam se echan a reír, como si verme así de avergonzada fue el chiste más gracioso que han escuchado en su vida.


Holi holi. Siento que sea tan cortito pero he empezado a ver una serie y no he tenido tiempo de hacer más.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER QUÉ OS HA PARECIDO.
Bueno, último capítulo del año... Ha sido un año bastante intenso en mi vida. Tenía ganas de que acabase, la verdad. En pocas horas empieza el 2014, el año de mi vida y en el que cumpliré algún que otro sueño. Espero que para vosotros también empiece de la mejor manera posible y que todos vuestros sueños se hagan realidad.
Y por supuesto, mil gracias por este año aguantando mis capítulos sin inspiración, los que he tenido que dividir en partes y los deprimentes. Prometo que estos días el final os dejará satisfechos. O eso espero.
¡FELIZ 2014 A TODOS, OS QUIERO!

Laura.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Capítulo 92, parte 1.

La alarma suena pero yo hago caso omiso de ella.
-Laura, hora de levantarse.- susurra Liam.
-Cállate.- gruño, y escucho su risa.
-Venga… No querrás perder el vuelo, ¿verdad?
-Quiero dormir.
-¿Voy a tener que desnudarte y ponerte la ropa de calle? Porque sabes que no me importaría.
Inevitablemente me echo a reír y abro los ojos. Liam lleva estampada en sus labios esa sonrisa torcida tan sugerente y que me vuelve tan loca. Me dan ganas de pegarle un puñetazo por estar tan perfecto desde tan temprano.
-Eres un cerdo. Vete a desnudar a alguna supermodelo.- escondo la cabeza debajo de la almohada.
-No quiero a ninguna supermodelo. Te quiero a ti.- replica con sinceridad. Yo me asomo por debajo de la almohada y le miro con los ojos brillantes de emoción.- No me mires así, es la verdad y lo sabes.
-Lo sé, pero me gusta oírtelo decir.- replico, y él sonríe de nuevo.
-Anda, levantémonos.
A regañadientes, Liam consigue sacarme de la cama. Me doy una ducha rápida y me aliso el pelo antes de echar mi neceser en la maleta. Mientras Liam tararea “Change My Mind” mirando el techo, yo entro en la habitación solo con la ropa interior puesta y voy hacia la silla donde anoche dejé la ropa que me pondría hoy (http://www.polyvore.com/180_simple_but_effective/set?id=91875143).
-Por Dios bendito, Laura.- resopla Liam a la vez que yo me deslizo dentro de mi camiseta. Me giro y le veo observándome con los ojos abiertos de par en par.- Menudo espectáculo.
-Solamente estoy vistiéndome.- respondo con indiferencia.
-Están dándome ganas de meterme contigo otra vez en la cama y no precisamente para dormir.- murmura a la vez que sus pupilas marrones empiezan a oscurecerse. A mí se me contraen los músculos del vientre.
-Todavía tenemos tiempo.- insinúo con voz ahogada, y él sonríe de manera lasciva.
-No, no lo tenemos. El avión sale en poco más de hora y media. Vístete, por favor.
-¿Y si no quiero?- le desafío.
-Pues te visto yo, aunque no creo que sea capaz…- de nuevo vuelve a poner voz provocadora, incitándome a seguirle la corriente para luego dejarme con las ganas.
-Dejémoslo, voy a vestirme y se acabó.- le corto con sequedad, y me pongo los pantalones cortos y los zapatos en menos de diez segundos.
-Eh.- me llama Liam, y yo le miro con enfado. Su expresión facial es tan adorable que mi cabreo se esfuma como la ceniza con una ráfaga de viento.- Sabes que te lo digo para hacerte rabiar, ¿no, pequeña? Lo siento…- me ofrece una de sus manos mientras se muerde el labio y yo no puedo hacer otra cosa que no sea aceptarla y cobijarme entre sus brazos.
-No te disculpes, a mí también me gustan estas falsas guerras entre nosotros.- digo contra su camiseta negra.- Te quiero.
-Yo a ti más, pequeña.
Me separo de él y salgo del motor-home hasta llegar a una de las furgonetas negras. Por cuestiones de seguridad, Liam no puede acompañarme hasta el aeropuerto. Solamente voy a ir con Paul y al no llevar ningún guardaespaldas sería bastante arriesgado, aparte de que Liam tiene que dormir un poco más para rendir esta noche en su último concierto de la primera parte de la gira.
Le hago una llamada perdida a Paul mientras Liam mete mi maleta en el maletero.
-Bueno…- comienzo mientras me giro hacia Liam, pero él me coge la cara entre sus mano y estampa sus labios contra los míos. Mi corazón empieza a coger velocidad a la vez que paso mis brazos por su cintura y me quedo apoyada en la puerta trasera del coche con Liam impidiendo que me mueva.
No hay nada mejor como uno de sus besos para despejarme por la mañana.
Oigo una muy poco disimulada tos a nuestra derecha y le pongo una mano en el pecho para separarme de él. Paul nos mira con las cejas alzadas y los labios apretados.
-¿Nos vamos, Laura, o estás ocupada?- me pregunta con burla. Liam le pone los ojos en blanco y él se echa a reír.
-Vámonos.- sentencio, y él asiente antes de entrar en el asiento del conductor. Yo entro en el asiento que hay detrás de él y abro la ventanilla. Me asomo por ella y Liam se apoya en el marco.
-Voy a echarte de menos, amor.- susurra con tristeza, y a mí se me derrite el corazón.
-Yo a ti también, Liam. No puedes ni imaginártelo.- replico.
-Vuelve pronto, por favor.- me pide. Yo levanto mi mano y la apoyo sobre su mejilla.
-Lo haré, te lo prometo.- acepto. Me inclino hacia delante y rozo mis labios con los suyos.- Te quiero.
-No más que yo a ti.
Paul arranca el motor y yo saludo a Liam con la mano mientras nos alejamos. Él me devuelve el saludo hasta que cruzamos la esquina y le pierdo de vista.
Me apoyo en el respaldo del asiento y suspiro profundamente. Cerca de 20 minutos después, llegamos al aeropuerto y entro con Paul en la terminal. Él desaparece durante cinco minutos y después vuelve con dos vasos de café. Me alcanza uno de ellos y yo lo recojo.
-Gracias, Paul.- le digo con una sonrisa.
-No hay de qué, Laura. ¿Quieres que me quede hasta que salga el avión?
-No hace falta, de verdad. Vete y descansa un rato antes de las pruebas de sonido, anda.
-De acuerdo. ¿Nos vemos el 19?
-Nos vemos el 19.- me levanto y le doy un abrazo antes de que se vaya. Por los altavoces llamas a los pasajeros de mi vuelo, así que saco la copia del billete que me compró mi primo Ricard y me encamino a la puerta de embarque. Paso por los controles, facturo mi maleta y en poco tiempo me encuentro en la primera clase del avión. Parece ser que Liam me ha cambiado el billete esta tarde, y le envío un Whatsapp agradeciéndoselo antes de quitarme los datos. Cojo mis cascos y el libro de “50 Sombras Más Oscuras” que llevaba en el bolso. Y así, con Justin Timberlake resonando en mis oídos y Anastasia Steele nuevamente seducida por Christian Grey, emprendo el viaje a Madrid.


Una azafata me sacude del hombro y me despierta. Yo me saco los cascos de los oídos y la miro.
-Señorita, vamos a aterrizar en unos diez minutos.
-Vale. Gracias.- me estiro en el asiento y me abrocho el cinturón. Cuando el avión toca tierra, soy de los primeros en salir de él. Entro en la terminal y recojo mi maleta antes de dirigirme a los mostradores.
A la primera a la que diviso es a mi madre, y detrás de ella está su hermano. De pronto me siento tan en casa que los ojos se me llenan de lágrimas. Salgo corriendo hacia ellos y les abrazo con fuerza.
-¡Cariño, te hemos echado de menos!
-Y yo a vosotros también, mamá.
-Estás preciosa, Laurita.- me dice mi tío, y coge mi maleta.- Venga, vámonos a casa.
Nos encaminamos hacia el aparcamiento mientras mi madre me pregunta cómo están Liam, Sandra y los demás. Me doy cuenta de que necesitaba este tiempo apartada de todo lo que rodea a Liam y poder relajarme sin tener que preocuparme por nada más.
Llegamos a la casa de campo que tiene la familia de mi madre a las afueras de Madrid. Veo que en el jardín delantero están mi primo Ricard y mi padre jugando al fútbol con mi primito Raúl.
-¿No venís a saludarme o qué?- pregunto a voz en grito, y ellos se giran hacia mí.
-¡PRIMAAAAA!- exclama mi primo Raúl, que le pega una patada al balón y viene corriendo hacia mí. Yo me agacho para abrazarle pero él llega hasta mí con tanta fuerza que acabo tirada en el suelo con él sentado en mi regazo.- ¡Tenía muchas ganas de verte, prima!
-¡Yo también tenía ganas de verte, renacuajo!
Me levanto con él entre mis brazos y le doy un beso en la mejilla a Ricard y a mi padre antes de entrar junto a ellos en casa. Dejo a Raúl en el suelo y subo por las escaleras hasta mi cuarto. Abro la puerta y suelto un suspiro de nostalgia. Está tal y como siempre, y eso me encanta: las paredes lilas, la gran cama con sábanas grises y las estanterías llenas de libros, discos y álbumes de fotos. Hay marco al lado del libro de “El Camino” donde hay una foto de Sandra, Isabel, Blanca, Bea y yo comiéndonos unos Cupcakes y no puedo evitar echarme a reír. Habrán pasado mil cosas a lo largo de estos años pero jamás sería capaz de olvidar a personas tan importantes como ellas y todos los momentos que hemos vivido juntas.
Vuelvo a bajar las escaleras y me encuentro a Raúl y a Ricard engullendo una bolsa de Doritos.
-Qué raro se me hace veros con eso.- comento con burla.
-Cállate y ven, si lo estás deseando.- masculla Ricard mientras escupe migas naranjas. Mi madre frunce el ceño.
-Ricard, no hables con la boca llena.- le regaña ella. Sí, se lo está diciendo a un chico de casi 31 años.
-Por cierto, ¿dónde está Andrés?- le pregunto, y mi madre se muerde el labio. De pronto parece… ¿temerosa?
-De eso quería hablarte, cariño… Verás, Andrés y yo lo hemos dejado.
-¿Y eso?- mi voz está cargada de tristeza.
-Bueno, nada era como al principio.
-¿Entonces…?- comienzo. En ese momento, mi padre entra en la cocina y le pasa un brazo por los hombros a mi madre antes de darle un beso en la sien.
Oh. Dios. Mío.
-No puede ser cierto…- exclamo con la voz ahogada, y mi madre suelta una risita.
-Lo es… No sabía cómo decírtelo porque me daba miedo la manera en la que podrías haber reaccionado.
-Yo… Yo… No sé qué decir.- murmuro, todavía en shock.
-¿No estás enfadada?- me pregunta ella con duda.
-¿EN SERIO CREES QUE PODRÍA ESTAR ENFADADA?- grito con una gran sonrisa.- ¿Enfadada de que mis padres hayan vuelto a estar juntos? ¡Todo lo contrario, me habéis hecho la persona más feliz de este mundo!
Me levanto del taburete y me lanzo hacia ellos con las lágrimas a punto de desbordarse por mis ojos.
-Oh, cariño… Me alegro tanto de que te hayamos hecho feliz…- murmura mi madre. Mi padre me da unas palmaditas en la espalda y sonríe.
-Ya lo sabes, Lauri. Llevo enamorado de tu madre desde que la conocí y eso no ha cambiado en ningún momento. Intentando aparentar lo contrario no ha servido para otra cosa más que para darme cuenta de ello.
Mi madre se sonroja y yo vuelvo a llorar de pura emoción. Nada podría mejorar este momento. Mis padres vuelven a estar juntos. No me lo esperaba para nada, pero ha sido una de las mejores noticias que me han dado en los últimos meses.
El tiempo con mi familia pasa a una velocidad perfecta. Perfecta para disfrutar de ellos al máximo. Solamente estamos mis padres, Raúl, Ricard, mi tío y yo, pero es suficiente para hacerme olvidar todos los males.
Tres días después, estoy viendo los TCA’s por la tele. Estoy sentada en el amplio sofá granate y mi primo Raúl descansa su cabeza en mi regazo. Insistió mucho para que mis padres le dejasen quedarse conmigo y en cuanto los chicos han acabado su actuación ha caído redondo. Y a mí poco me falta, porque son cerca de las 3 de la mañana.
-Que les den.- murmuro, y apago la tele. La gala en sí ha sido un asco: en la entrada solamente buscaban a Harry y de los demás pasaban como si fuesen una mierda, la organización era pésima… Lo único bueno ha sido el discurso de Lea Michele y las actuaciones de Demi y de los chicos.
Me levanto y cojo a mi primito entre mis brazos. Él apoya la cabeza en mi hombro y refunfuña algo que no llego a entender. Subo las escaleras y mientras lo hago, Raúl se medio despierta y me mira a través de sus ojos casi negros.
-Quiero dormir contigo, prima. Como cuando aún vivías aquí.- murmura, y yo no puedo hacer más que aceptar. Antes de irme a Londres, Raúl solía pedirme que durmiese con él porque tenía pesadillas sobre sus padres biológicos, los cuales le maltrataban hasta que cuando cumplió seis años lo dejaron en un centro de acogida con su hermana de tres y mis tíos les adoptaron. Ya han pasado varios años, pero eso les ha dejado una marca permanente.
Entro en mi habitación y le dejo en la cama. Voy al baño y rebusco en la maleta hasta encontrar la sudadera que me dio Liam. Me la pongo y me siento como si él mismo me estuviese abrazando. Le echo muchísimo de menos. Estos cuatro días que llevo fuera no hemos hablado casi nada porque él estaba petado de trabajo y yo casi ni miraba el móvil. Solamente me ha enviado un Whatsapp cuando salían del hotel rumbo a los TCA’s y no he vuelto a saber nada más de él.
Vuelvo a entrar en mi habitación y me meto en la cama. Mi primo se acurruca a mi lado y yo me quedo dormida a los pocos minutos.

(Habla Liam)

Impotencia.
Impotencia es lo único que siento en estos momentos.
Ojalá no hubiésemos venido a estos asquerosos premios.
La actuación ha sido un horror. No estábamos al cien por cien de nuestras posibilidades y a mí me ha salido un gallo impresionante al principio de mi parte. He visto varias críticas en Twitter durante un corte de publicidad y me ha hervido la sangre. Niall ha estado a punto de reventarle la cara a un periodista porque no paraba de entrometerse en su vida, pero Zayn y yo le hemos agarrado del brazo y hemos entrado en el estadio antes de que pudiese cometer alguna tontería.
Mientras todas las cámaras apuntaban a Harry, los demás hemos tenido que sonreír y actuar como si no nos afectara. Aunque sí lo haya hecho.
-Estoy hasta los cojones.- gruñe Louis en cuanto anuncian otro corte de publicidad.- ¿Por qué no nos vamos al hotel? A cada minuto que pasamos aquí me pongo de más mala hostia.
-A mí me gusta la idea.- acepta Niall, que parece un poco más calmado.- ¿Te apuntas, Payno?
-Sin duda. ¿Y tú, Zayn?
-Yo me quedo hasta el final, que Sandra quiere conocer a Miley Cyrus.- responde él. Sandra está dos filas más adelante, saludando a Iggy Azalea.
-Vale.
Louis se dirige a uno de nuestros guardaespaldas y le dice que queremos irnos. Nos encaminamos hacia el backstage y salimos por la puerta trasera del estadio pero aun así algunos paparazzis nos acorralan. Entramos en la furgoneta tintada y llegamos al hotel en 10 minutos. Entramos en el bar interior y vemos que no hay nadie excepto dos parejas en una mesa, el pianista que toca una relajante canción y el camarero. Le pedimos tres Martinis al último y cuando los tenemos, nos vamos a sentar a uno de los grandes sofás negros que hay en una esquina del gran bar.
-Yo no sé que buscan los imbéciles que organizan estas mierdas de premios.- comenta Louis tras darle un generoso trago a su bebida. Le he visto enfadado en innumerables ocasiones, pero esta vez está totalmente sacado de sus casillas.
-Pues crear tensión. Otra cosa no saben hacer.- le respondo, y él resopla.
-Y que lo digas.- admite Niall.
Miro el reloj y veo que son cerca de las 15 de la tarde. Debe ser bastante tarde en España, así que descarto la idea de llamar a Laura… La echo demasiado de menos. Solamente llevamos cuatro días separados pero han pasado como si fuesen dos meses. Han sido cuatro días muy estresantes y para acabar de rematarlos ha pasado lo que ha pasado en los TCA’s. Me hace falta su apoyo incondicional.
-Echo de menos a Laura…- murmuro, y echo la cabeza hacia atrás para mirar al techo.
-Es raro estar sin ella, seguramente le habría soltado un par de bofetadas al periodista de la entrada.- añade Niall, y los tres nos echamos a reír.
-No me cabe duda… Estos días no hemos hablado escasamente ni cinco minutos y aún me queda esperar hasta el 19… Qué asco.
-O no.- repone Louis. Yo le miro con el ceño fruncido.- Liam, y si…
Se acerca a mi oído y me cuenta su plan.
-¿Tú crees que…?- comienzo.
-Por favor, pues claro que sí.- me corta, y me da un empujón en el hombro.- Anda, muévete.
Yo le doy el último trago a mi Martini antes de levantarme y hacer caso a mi sabio amigo.

(Habla Laura)

Me despierto y miro el reloj. No queda nada para mediodía. Me levanto y voy al baño para lavarme la cara. Bajo las escaleras y veo que mi primo Raúl está en el sofá con mi tío y mi padre, y mi primo Ricard está desayunando en la cocina mientras habla con mi madre.
-Buenos días.- les saludo.
-Ya era hora de despertarse, cariño.- me dice mi madre, y yo le pongo los ojos en blanco.- ¿Esa sudadera es tuya?
-No… Es de Liam.- los colores ascienden por mis mejillas y mi madre suelta una risita.
-Ah… Ya veo.
-¿Y el se pone tu ropa?- ya faltaba la frase carente de ingenio por parte de Ricard. Yo me siento en el taburete que tiene al lado y le pego una colleja.
-Veo que tu chispa no se apaga, primo.
-Es que soy una cerilla de bajo consumo.- replica, y mi madre sacude la cabeza.
-Haznos un favor y retírate, Ricard.- le grita mi padre desde el sofá, y el aludido le hace un bonito gesto con el dedo corazón.
¿Por qué será que me recuerdan tanto a las riñas entre Niall y Harry? Me echo a reír con ganas.
Me tomo un café y un cruasán y vuelvo a mi cuarto para cambiarme de ropa (http://www.polyvore.com/220_we_can_keep_it/set?id=107408387). Cojo mi libro de “50 Sombras Más Oscuras”, el móvil y los auriculares y bajo las escaleras.
-Me voy un rato a leer. ¿Te vienes, renacuajo?- le propongo a mi primo Raúl, y él asiente.
-¡Sí! Ricard, ¿vienes a jugar a la pelota conmigo?
-¡Eso está hecho! ¡Volveremos a eso de las dos!
Los tres salimos de casa y emprendemos la marcha. Tras andar un kilómetro o así, llegamos a la zona de la colina a la que venía con mi abuelo. Mientras mis primos se ponen a pasarse la pelota en el prado, yo me siento entre dos de las gruesas raíces del árbol.
Te echo de menos, abuelo. Ya ves, todo me va genial. Mamá y papá vuelven a estar juntos. Yo continúo mi relación con Liam y cada día le quiero más que el anterior. Ojalá estuvieses aquí y entonces sí que mi vida sería perfecta.
Suelto un suspiro de tristeza y conecto mis auriculares al móvil. Voy directa a “Doo-Wops & Hooligans”, el disco de Bruno Mars, y en cuanto empieza a sonar “Just The Way You Are” cojo el libro y comienzo a leer por donde lo había dejado.
Cuando vuelvo a mirar el reloj y “Case Closed” de Little Mix toca a su fin, quedan 10 minutos para las dos de la tarde. Cierro el libro y me levanto de un bote.
-¡Chicos, nos vamos!- les grito a mis primos, que no han parado en ningún momento.
Al llegar de nuevo a casa, mis padres y Ricard se llevan a Raúl con sus padres, que están en Madrid ciudad, y aprovecharán para comer y pasar la tarde ahí, así que me quedo a solas con mi tío Fernando. Él prepara sus famosas hamburguesas con cebolla mientras yo hago una ensalada normal y corriente. Sacamos la mesa al jardín y comemos mientras hablamos de su padre y de lo tantísimo que todos le echamos de menos.
-¿Quieres un café, Laurita?- me pregunta después de comernos un helado de chocolate.
-Sí, por favor.
-Perfecto. Ahora vuelvo.
Él vuelve a meterse en casa y yo cojo mi móvil. Supongo que Liam estará durmiendo, así que prefiero no enviarle nada para no molestarle.
Joder, le echo demasiado de menos.
Saco mi móvil del bolsillo de mis pantalones y rebusco en el reproductor hasta dar con “Back For You”. Es justo lo que necesito ahora mismo.
Baby, you don’t have to worry, I’ll be coming back for you, back for you, back for you, you.
Estoy tan absorta mirando el brillo de la hierba en el campo y en la letra de la canción que solamente escucho de fondo el ruido de un motor. Pensaba que mis padres y Ricard iban a pasar la tarde en Madrid. Me giro para mirarles y de pronto una figura muy familiar baja de la furgoneta negra.


Aloha, bbys. Supongo que la mayoría de vosotros ya deduce quién es el que baja de la furgoneta, pero quién os dice a vosotros que es una persona que no os esperáis para nada... No se sabe.
Pero mañana lo sabréis, I promise.
Siento haber estado tres días sin subir, pero he estado pasando unos días con mi familia y no tenía tiempo de adelantar nada. No es seguro que pueda terminar la novela estas Navidades pero antes de empezar febrero espero haber acabado.
La que ya ha acabado es la novela de Blanca, «And She Will Be Loved». Si tenéis un rato libre estos días y queréis leer una buena novela, yo os la recomiendo pero de cabeza.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER VUESTRA OPINIÓN, POR FAVOR.
Os quiero una millonada.

Laura.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Capítulo 91, parte 2.

-¿Tienes tatuajes?- me pregunta una voz. Levanto la mirada y me encuentro con la de Aiden, que está apoyado en el lado contrario del mostrador.
-Sí. Tengo tres.- vuelvo mis muñecas y él las mira.- Y también tengo una “L” en la tripa.
-¿Una “L”?
-Se la hizo por mí.- responde la voz de Liam, y sus brazos se enroscan en mi cintura.- ¿No es así?
-Así es.- asiento, y Aiden sonríe con tirantez.
-¿Y hoy vas a tatuarte algo?- continúa Aiden.
- No… Quizá luego. Tengo que pensar qué voy a tatuarme.
-Genial.- después desplaza sus ojos azules hacia Liam.- ¿Y tú…?
-Liam.- finaliza él.- No creo, pero quizá Zayn no me deje salir de aquí hasta que no me haya tatuado algo.
Los tres nos echamos a reír.
-¡Te he oído, imbécil!- grita Zayn desde la mesa de billar.
-¡Mejor!- responde Liam, y después me mira.- ¿Vienes y jugamos una partida de billar, amor?
-No me acuerdo de cómo se juega… La última vez fue en un hotel de la playa cuando tenía trece años.
-Yo te enseño, tranquila.
-Está bien.- acepto.
Liam me hace girar y andamos hacia la mesa de billar.
-¿Se puede saber a qué narices ha venido eso?- gruño en cuanto estamos lo suficientemente lejos para que Aiden no me oiga.
-¿A qué ha venido el qué?- replica Liam con inocencia, y yo pongo los ojos en blanco.
-No hacía falta que fueses tan… grosero.
-No he sido grosero, solamente necesito hablar contigo de una cosa…
De pronto le veo nervioso, como si algo le estuviese rondando por la cabeza.
-¿Qué te pasa, Li?- le pongo una mano en la mejilla y él me mira con los ojos brillantes.
-Verás… Hemos pensado… Es decir, los chicos y yo hemos pensado en mudarnos. Me refiero al bloque de pisos.- se apresura a decir en cuanto ve mi expresión aterrada.- Pensamos que al pasar tanto tiempo juntos en el ámbito profesional es suficiente y que cada uno de nosotros necesitamos nuestro “propio” espacio. No estar las 24 horas del día juntos y tener nuestras casas separadas para tener una vida aparte de One Direction.
-Ah… Joder, me habías asustado, imbécil.- le suelto un manotazo en el pecho y él se ríe antes de coger mi mano y besarme los nudillos, un gesto que me encanta.
-Daba por sentado que te vendrías conmigo, pero quería preguntártelo antes de nada… ¿Quieres venirte a vivir conmigo… otra vez?
-Por supuesto que sí, amor… Pero con una condición.- él alza las cejas con duda.- Que me dejes pagar algo de dinero.
-¿No pararás hasta conseguirlo, verdad?- murmura, y yo niego con fuerza. Él resopla.- Está bien, te dejaré pagar… Una quinta parte de la hipoteca.
-Y la comida.- añado yo.
-Y la comida.- acepta Liam.
-Bueno, es más de lo que esperaba.- le espeto con todo el sarcasmo que soy capaz de reunir.
-¿No vas a discutírmelo?- su voz refleja mucha sorpresa.
-No porque sé que será imposible sacarte algo más que eso.
-Cómo me conoces, pequeña.- sonríe, y yo vuelvo a poner los ojos en blanco.- Ah, y otra cosa… Te he conseguido trabajo.
-Gen… ¿QUÉ?- grito con incredulidad, y él me pone un dedo en los labios.
-¡Baja la voz!- susurra, y suelta una risita.- La revista “Lights” está buscando a gente y yo les di tu nombre… El día 30 tienes una entrevista a las cinco de la tarde. Siento no habértelo contado antes, pero quería darte la sorpr…
Le interrumpo lanzándome a sus brazos y besándole. No creo que jamás pueda dejar de estar en deuda con él por todo lo que hace por mí.
-No te disculpes por nada. La que debería hacerlo soy yo porque no podré devolverte nunca los favores que tú me haces a mí.- repongo con voz rota. Él recoge mi rostro entre sus manos y clava sus ojos en los míos.
-Ni falta que hace, amor. Simplemente me gusta hacerte feliz. Quiero regalarte el mundo, Laura. Lo digo muy en serio.- su voz está tan llena de sinceridad que las mariposas se agitan en mi estómago.- Quiero cumplir todos y cada unos de tus sueños me cueste lo que me cueste. No quiero nada a cambio, solamente que nunca te vayas de mi lado.
-Nunca lo haré, Liam. A estas alturas creo que ya tendría que haberse metido en tu cabeza. Además, mi único sueño verdadero eres tú.
-Pues sueño cumplido.
Vuelvo a darle un beso y me quedo abrazada a él sin intención de moverme. Podría pasarme así el resto de mi vida.
-¡Siguiente!- canturrea Calum mientras sale del cuarto con la camiseta a medio poner.
-¡Me toca!- se apresura a decir Zayn, y se desliza dentro del cuarto.
-Creo que lo de este hombre ya puede considerarse una enfermedad.- murmuro sacudiendo la cabeza, y Liam se echa a reír.
-Está obsesionado con los tatuajes.- añade él.- Venga, juguemos al billar.
Nos acercamos a la mesa y mientras yo coloco las bolas en su posición, Liam se quita la sudadera y la deja en una silla. Pierdo el hilo de mis pensamientos y me quedo absorta mirando sus musculosos brazos.
-¿Laura?- me pregunta. Sus dedos chasquean a cinco centímetros de mi cara y yo parpadeo hasta volver a la realidad.- ¿Qué te pasa, amor?
-Nada.- balbuceo.
-Que te estaba devorando con la mirada y se ha ido a otro planeta, eso es lo que le pasa.- replica Calum con una sonrisa maliciosa, y yo le clavo el palo del billar en las costillas.- ¡Oye!
-Estás más sexy con la boca cerrada, Calum.
-Tomo nota.- me guiña un ojo y yo resoplo con enfado.
Decido ignorar sus burlas y me centro en la partida de billar. Liam me enseña, o mejor dicho, me recuerda cómo se juega y la verdad es que le hago bastante competencia. Tras media hora, él me gana por mucho esfuerzo que haya puesto en impedirlo, añadiéndole que los gritos de Calum me sacaban del juego.
-Muy bien jugado.- admite Liam.
-De no ser por ese subnormal, te habría pegado una paliza.- respondo señalando a Calum, que se hace el indignado y finge un llanto.
En ese momento, Zayn sale de la habitación del fondo.
-¿Alguno más quiere?- pregunta Jack mientras se quita los guantes.
Inconscientemente levanto mi mano y Jack me hace una seña para que vaya hacia él.
-¿Cuál es el tatuaje que quieres hacerte esta vez, preciosa?- me pregunta.
-Un atrapasueños en la nuca.- respondo con decisión.
A los veinte minutos salgo del estudio con el tatuaje hecho.
-Es muy bonito, renacuaja.- me dice Zayn.- Pero nada podrá superar nunca a mi “ZAP”.
-Tu “ZAP” ya se ha pasado de moda, Malik.- replica Michael, que se está metiendo un papelito en el bolsillo de sus vaqueros. Parece ser que por fin se ha ganado a la chica de pelo granate.- Ahora se lleva tatuarse pingüinos. Luke se está planteando hacerse uno.
-¿En serio?- inquiero con sorpresa.
-No. Es coña, simplemente me gusta dejarle en mal lugar.
-Eres un capullo, Mike.- le regaño mientras me río, lo que me quita la credibilidad.
-Ahora en serio, creo que va a hacerse un piercing en el labio.
-Cómo se nota que queréis ser un grupo de punk-rock.- comenta Zayn dándole un puñetazo amistoso en el brazo.
-Estamos a punto de conseguirlo, pero Ashton no acaba de pillar el concepto. Él y sus camisetas de unicornios nos complican lo de ser punk-rock.- Michael se ve bastante fastidiado por eso y todos nos echamos a reír con fuerza.
Cuando volvemos a las afueras del estadio son cerca de las 8 de la tarde. Me despido de todos y Liam, Karen y yo vamos a nuestro motor-home. Cenamos con rapidez y después Karen se sienta en un sillón y enciende la tele. Liam se tira en el sofá y da unas palmadas a su lado así que yo me siento con él y me pasa un brazo por los hombros.
-¿A qué hora te vas a España?- me pregunta Karen tras casi media hora atendiendo a un viejo capítulo de “Castle”.
-El vuelo sale a las nueve, pero saldré de aquí a las siete y media más o menos.
-¿Quieres que te ayude con la maleta?- propone. Cómo se nota que Liam es su hijo, son exactamente iguales: siempre tan dispuestos a ayudar a los demás en lo que sea.
-No hace falta, pero gracias.- me levanto del sofá.- Voy a empezarla.
Voy a nuestra habitación y saco mi gran maleta negra de ruedas. Abro el armario y empiezo a coger mi ropa y a doblarla. Mientras dejo la camiseta gris de 5SOS que me dio Ashton hace pocos días, Liam entra en la habitación y me alcanza su sudadera negra con el logo blanco de Adidas, una de mis favoritas.
Le miro alzando las cejas y él sonríe con timidez.
-Para que te acuerdes de mí.- se limita a responder, y después se encoge de hombros.
-Oh, Liam… Gracias.- cojo la sudadera y la meto en mi maleta antes de cerrar la cremallera y dejarla a los pies de la cama.- Voy a acostarme ya porque si no moriré de sueño.- vuelvo al salón y me acerco a Karen.- Karen, me voy ya.
-¡Vale, cielo! No creo que me levante para despedirte, así que nos vemos en Londres cuando vuelvas, ¿no?
-Por supuesto.
-Y por cierto, dale muchos recuerdos a tus padres. Quiero verlos pronto.
-Eso está hecho.- le doy un beso en la mejilla y otro a Liam en la comisura de los labios cuando paso por su lado, vuelvo al dormitorio y me pongo el pijama. Entro en la cama y entonces escucho las voces de Liam y su madre.
-… La vas a echar de menos, se te nota.
-Mucho. Se me hace muy duro estar lejos de ella.
-¿Cómo hicisteis para aguantar lo que os pasó?
Sé de inmediato a lo que se refiere y me estremezco.
-Pues ni siquiera lo sé, mamá. Desde el primer momento sabía que ocurría algo raro, pero… Ella me pidió que no me acercase a ella y no lo hice.
-Que hayáis pasado por eso y por tantas otras cosas me hace darme cuenta de lo muchísimo que la quieres.
-No la quiero, mamá. La adoro. Necesito que permanezca en mi vida porque entró en ella de una manera tan repentina que ahora no puede irse. No sería capaz de soportarlo, ni siquiera puedo imaginarlo.
La sangre empieza a bombear con fuerza por detrás de mis orejas y las mejillas comienzan a arderme. Por mí saldría de la cama, iría hasta Liam y le besaría mil y una veces hasta que me quedase sin aire, pero se supone que estoy durmiendo. Cuando oigo a Liam despedirse de su madre, me apresuro a taparme las piernas con la sábana, cierro los ojos y respiro con más lentitud.
Antes de que él se meta en la cama, yo ya estoy realmente dormida.


HOLI HOLI. ESPERO QUE PAPÁ NOEL SE HAYA COMPORTADO Y OS HAYA TRAÍDO MUCHOS REGALOS.
MAÑANA TENDRÉIS EL 92 Y ESPERO QUE SEA ENTERO PERO NO PROMETO NADA.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER VUESTRA OPINIÓN, POR FAVOR.
SI QUERÉIS QUE OS AVISE CUANDO SUBA NO TENÉIS MÁS QUE DECÍRMELO POR TWITTER O POR COMENTARIO.
MUCHAS GRACIAS POR TODO, OS QUIERO.

LAURA.

martes, 24 de diciembre de 2013

Capítulo 91, parte 1.

(Habla Laura)

Justin y Blanca recogen sus cosas y se van a otro motor-home compartido con Alfredo y Luna, así que en el nuestro se instala Karen.
Mientras ella mete sus cosas en el pequeño armario de su departamento, yo sustituyo mi sudadera de Muse y mis vaqueros desgastados por algo más decente (http://www.polyvore.com/148_jack_daniels/set?id=86564978).
-Tengo que decirte algo, Li.- comienzo en cuanto su madre se va a ver a Lou y a Lux.
-¿Qué ocurre, amor?- me anima, y yo me muerdo el labio con indecisión.
-Verás, he pensado… He decidido que voy a irme unos días a España mientras tú vas a los TCA’s y tal. Ya sabes que me pongo muy nerviosa en las entregas de premios.
-Ah, pero… ¿Estás enfadada por algo?- me pregunta con pánico.
-¡No, claro que no!- exclamo, y le pongo una mano en la mejilla.- Simplemente quiero pasar unos días con mi familia, pensar… Desconectar. Pero antes quería comentártelo.
-Me parece estupendo, cariño. Solamente me ha sorprendido.
-No te… ¿No te sienta mal?
-¿Por qué tendría que hacerlo? No tienes que tener miedo de contarme las cosas… Oye, ¿y vas a echarme de menos?
Su mirada tan inocente y adorable hace que se me ablande el corazón.
-Oh, Liam…- susurro, y voy corriendo hacia él. Le abrazo con fuerza y escondo la cara en su pecho.- Pues claro que voy a echarte de menos. Muchísimo.
Tras varios segundos abrazados, me separo de él y cojo mi móvil. Le envío un Whatsapp a mi primo Ricard y él me dice que hay un vuelo a Madrid que sale a las 9 de la mañana en hora de aquí.
-¡Pareja, que nos vamos!- grita la voz de Zayn desde el exterior del motor-home.
Nosotros salimos del motor-home y vamos hacia una de las dos furgonetas negras. En una nos subimos Zayn, Liam, Karen y yo, y en la otra van Michael y Calum. Mientras Liam y Zayn hablan sobre los TCA’s, Karen y yo hablamos animadamente.
-¿Así que te vas mañana a España?- me pregunta, y yo asiento.- ¿No será por lo que os pasó la semana pasada?
-¿Cómo…?- comienzo horrorizada.
-Liam me llamó cuando le… dejaste.- susurra ella para que él no nos oiga.- Él te dijo que no lo sabía nadie más que vosotros. Por favor, no te enfades con él, fui yo la que estaba preocupada porque le veía mal y quise averiguar lo que le ocurría. Quiero…- Karen me coge de las manos y veo como sus ojos se cristalizan.- Quiero darte las gracias. Sé que lo pasasteis mal, pero también sé que lo hiciste para protegerle. Jamás había visto a Liam tan feliz con una persona como lo es contigo. Mis hijos lo son todo para mí y ver así a mi pequeño es de lo más gratificante. Creo que la vida jamás me alcanzará para agradecerte todo lo que has hecho no solamente por él, sino también por toda nuestra familia.
Yo sigo mirando a Karen y noto cómo las lágrimas se agolpan en mis ojos. Apoyo la cabeza en su hombro y suelto un suspiro roto, intentando que Liam no me oiga.
-Ay, Karen… Yo también pasé un infierno. Mi vida ha sido un completo asco. Lo fue hasta que llegó Liam. Él me ha sacado adelante cuando nadie más pudo hacerlo y lo único que quiero es protegerle y mantenerle a salvo aunque él crea que los papeles están intercambiados. No me imagino una vida apartada de él, es que me duele sólo de pensarlo…
-Pues no lo pienses, cielo. Él tampoco se lo imagina, me lo ha dicho en incontables ocasiones. No dejéis que las opiniones ajenas ni nadie os separe.
-No lo harán, te lo aseguro.- replico con seguridad.
Justo en este momento, Zayn y Liam terminan de hablar y Zayn se va a otro asiento para llamar a su hermana. Karen también va a llamar a Geoff, así que me levanto y me siento junto a Liam.
-¿Cómo estás?- me pregunta él, y pone una mano sobre mi rodilla. Yo sonrío y él me devuelve la sonrisa.
-De maravilla. Tengo ganas de ir a España pero por otra parte os voy a echar mucho de menos.
-Yo también voy a echarte mucho de menos, pequeña. Prométeme que nos veremos pronto.
-Por supuesto. Solamente me voy cuatro o cinco días, no más.
-Demasiado.- resopla mientras hace un puchero, y yo me echo a reír. Es adorable sin proponérselo ni lo más mínimo.
La furgoneta aparca delante de un estudio. Me giro hacia Zayn justo cuando él sonríe.
-¿Te acuerdas de esto?- me pregunta, y yo asiento.
-Sí…- Liam me mira extrañado.- Aquí fue donde me hice el tatuaje de la “L”.
Salimos del vehículo y nos dirigimos a la entrada. Aún no hay fans, pero seguro que a la salida no tendremos tanta suerte.
Entramos en el estudio y el olor a tinta mezclado con una debilísima neblina de tabaco me golpea en la cara. Por unos pequeños altavoces sale el nuevo disco de Paramore. Está bastante cambiado desde la última vez que estuve: han aumentado el espacio y lo han rellenado con una bonita mesa de billar, y al fondo hay otra habitación. Mi subconsciente me dice que los chicos han tenido algo que ver con tal despliegue.
-¡Pero mirad a quién tenemos aquí!- exclama la voz de Jack, el tatuador. A los dos segundos aparece por la puerta del fondo y abre los brazos hacia Zayn, que se acerca y le devuelve el abrazo.- ¡Si es el gran señor Malik! Ya se te echaba de menos, cabroncete.
-Yo también me alegro de verte, Jack. ¿Te acuerdas de Laura?
-¡Por supuesto! ¿Cómo estás, preciosa?
-De maravilla, Jack.
-Hoy volverás a hacerte otro tatuaje, ¿verdad? No puedes venir a visitarme e irte sin hacerte nada.
-Quizás me anime más tarde.
-Genial… ¡Vaya, hoy sí que ha venido gente! ¡Aiden!
-¡Voy!- responde otra voz. Por unas escaleras baja un chico de cuatro o cinco años más que yo como mucho; es moreno con los ojos azules. Muy parecido a Alex O’Loughlin, uno de mis actores favoritos. Lleva una camiseta de tirantes negra que deja ver varios tatuajes tanto en sus brazos como en su pecho.
-Mira, ven aquí. Te presento a Zayn y a Laura. Chicos, este es mi sobrino Aiden. Me está ayudando este verano en el estudio.
Zayn y él se dan un apretón de manos, y después Aiden me mira con curiosidad.
-Encantado, Laura.- dice con voz profunda.
-Lo mismo digo.- sonrío a la vez que él.
-Bueno… ¿Quién quiere ser el primero?- pregunta Jack, y Calum levanta la mano con rapidez.- ¿Tú? ¡Acompáñame, entonces!
Ellos dos se alejan y se adentran en la habitación del fondo. Michael se pone a hablar con una chica de pelo granate que está inclinada sobre una libreta. Karen se pone a hablar con Zayn y Liam, por lo que yo me quedo apoyada en el mostrador mientras observo las libretas con cientos de dibujos para tatuar.


Siento cortarlo ahí pero no me ha dado tiempo a avanzar más bc es Nochebuena y me he pasado el día preparando comida y regalos.
Mañana tendréis la segunda parte, I promise.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER VUESTRA OPINIÓN.
Muchas gracias por todo, pequeños. Os quiero un mundo.
¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

Laura.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 90, parte 2.

(Habla Andrea)

Mientras voy corriendo entre los motor-homes, pienso en algo. ¿No estaba Louis con una amiga de Laura? Mierda, ¿y si hago el ridículo? ¿Y si se ríe de mí? Me detengo tras un gran camión negro y apoyo las manos en él mientras respiro hondo.
No puedo parar de pensar en Louis. Estos meses junto a Ed en el “RED Tour” han sido increíbles, una experiencia muy bonita. Ed me ha tratado inmejorablemente bien. En él he encontrado el hermano, el amigo, el alma gemela que nunca había encontrado. Pero nada más que eso. El único por el que siento una atracción tan fuerte que sería capaz de mover montañas es por Louis. Siempre me llevé muy bien con él, teníamos una conexión especial, pero cuando él se fue de gira y yo me quedé con Ed perdimos el contacto. Llevo casi cinco meses sin saber nada de él. Pensé que al estar ocupado no me contestaría a mis llamadas… Es verdad que ha habido veces en las que tenía su número de teléfono marcado pero no llegué a llamarle. No he tenido el valor suficiente. Estoy asustada por lo que pueda decir.
De pronto oigo dos voces acercándose.
-… Te lo digo en serio, Niall. No sé cómo sentirme por esto.- murmura su voz, enviando mil descargas de electricidad por mi piel. Está un poco más grave y ronca, pero yo la reconocería a kilómetros.
-¿Y qué quieres que te diga, Tommo?- le replica la voz cantarina de Niall.- Yo también me siento raro. El haberme dado un tiempo con Sonia también me hace sentirme raro. Ella no puede seguir mi ritmo de vida y lo último que quiero es hacerle daño. Vamos a tomarnos unos meses separados para despejarnos y aclararnos sobre lo que sea que tenemos.
-Pero esto es diferente, Niall. Tú solamente has estado con ella durante todo este tiempo. Yo he… intentado salir con Laupi, te aseguro que me gustaba, pero no de la misma manera en la que me gusta ella.
¿Ella? ¿Quién es ella? Mierda, lo sabía. No se refiere a Laupi, se refiere a otra. ¿Eleanor Calder? Seguramente sí. Me siento patética, ridícula, como si se me hubiese olvidado mi diálogo durante una obra de teatro.
-¿Y entonces…?- le urge Niall.
-Que ella está con otro, Niall. Está con Sheeran. Yo no puedo hacer nada contra él, es mil veces más bueno con las mujeres que yo.
Maldita sea, quiero morirme… Espera. ¿Acaba de decir “está con Sheeran”? ¿Se refiere a Taylor Swift?
Ay, Andrea, parece que eres tonta… ¡Se refiere a ti! exclama mi conciencia mientras se tira de los pelos. Dios mío… ¡es verdad, se refiere a mí! ¿A qué otra chica conoce que esté con Ed? A ninguna. Solamente a mí.
No aguanto ni un segundo más sin verle, así que muevo mis Converse blancas hacia delante y salgo a la vista.
Un estremecimiento me recorre la columna al verle tras cinco meses. Tiene el pelo totalmente despeinado bajo una gorra baja de lana granate; también tiene barba de dos días. Su ancha camisa blanca de tirantes deja ver sus musculosos brazos y un poco de pecho, en lo que me distraigo más segundos de los necesarios. Está tan malditamente sexy que empiezo a preguntarme si es un humano o un ángel caído desde el cielo dispuesto a enamorar a medio planeta.
-Louis.- le llamo. Mi voz está cargada de nervios.
Él se gira hacia la derecha y clava sus hechizantes ojos azules grisáceos en los míos, dejándome clavada en el sitio, deseando con todas mis fuerzas que venga hacia mí y me bese. ¿Qué demonios…? Parece incrédulo, como si no creyese que estoy aquí. Niall me mira igual, pero con una sonrisa en los labios.
-¿A-Andrea?- tartamudea Louis. Su voz al decir mi nombre es sexy. Muy sexy.
Niall se va alejando de una manera muy poco disimulada, dejándonos solos. No puedo darle las gracias ya que he perdido mi capacidad de hablar. Solamente soy consciente de Louis, que empieza a andar hacia mí con bastante prisa. Yo salgo corriendo y me choco contra él, aspirando ese embriagador aroma a menta mezclada con colonia de hombre. Levanto la mirada y veo que tengo su rostro a escasos cinco centímetros del mío.
-¿Qué haces aquí?- me pregunta, y su aliento choca contra mi piel.
-He venido a verte.
-¿Y Ed?
-No es él del que estoy enamorada.- subo mi mano por su brazo izquierdo y acabo posándola sobre su corazón, que empieza a latir desenfrenadamente. Él anda hacia delante y de pronto noto la fría pared del motor-home en mi espalda.
-Entonces… ¿De quién?- inquiere él, aun sabiendo la respuesta.
-Maldita sea, Louis, como si no lo supieses.- susurro con desesperación. Le agarro de la nuca y lo acerco a mí.
Ocurre. Tras cerca de un año esperando un momento así con él, ocurre. Le beso sin importarme nada más. Sin importarme el tiempo que he pasado fingiendo que no sentía nada por él, sin importarme cuántas mujeres se lo rifan. Le beso con un simple pensamiento que me importa.
Le quiero en mi vida. No como un amigo ni como un ídolo. No como un sueño inalcanzable, un amor platónico. Lo quiero tal y como estamos ahora.
Louis se separa de mí y me acaricia la mejilla. No dice nada durante unos minutos, en los que simplemente nos dedicamos a mirarnos a los ojos mutuamente, como si estuviésemos intentando vernos el alma. Yo me hundo en eso mares claros, una mezcla de azul y gris tan hipnotizante como inconfundible en el mundo.
-Te quiero, Andrea. De verdad que durante todos estos meses me he estado engañando a mí mismo.- murmura mientras apoya su frente contra la mía.
-Creo que yo podría decir lo mismo sobre ti, Louis. Llevaba tantísimo tiempo enamorada de ti que dolía no estar contigo.
-Puedo asegurarte que eso no volverá a pasar. A partir de ahora, no vas a estar lejos de mí, ¿de acuerdo?
-De acuerdo.- acepto.
Él me coge de la mano y me arrastra corriendo entre varios motor-homes plateados hasta pararse delante de uno, abrir la puerta y meterme con él.
Niall y Ashton Irwin están en un sofá mientras miran con máxima concentración la pantalla de plasma donde está el videojuego del “Grand Theft Auto”.
-Dame un segundo para cambiarme y nos vamos a comer por ahí, ¿te parece bien?- me dice Louis, y yo asiento. Él se mete en el baño mientras yo me quedo ahí para sin saber que hacer. Niall se levanta del sofá con una gran sonrisa y me abraza con fuerza.
-Me alegra volver a verte por aquí, Andrea.
-Yo también me alegro de haber vuelto, rubio.- respondo, y le doy un beso en la mejilla.
-Mira, te presento a Ashton. ¡Irwin, deja de jugar durante veinte segundos y saluda a la novia de Louis!
-No soy su…- comienzo, aunque me callo a mitad de la frase. ¿Soy su novia? Pero si solamente nos hemos besado una vez… Aunque me ha dicho que está enamorado de mí.
-¡Hola, Andrea!- exclama Ashton sacándome de mis pensamientos.- Tenía muchas ganas de conocerte.
-Eh… Yo también tenía ganas de conocerte, Ashton. Soy muy fan del grupo.
-¿Sí? Cuando volváis te los presento y nos vamos a dar una vuelta por ahí.
-Eso si nosotros no hacemos ningún plan.- replica la voz de Louis a mis espaldas, y yo me estremezco.
-Deja de ser así, posesivo de mierda.- se carcajea Niall, y Louis le saca la lengua antes de mirarme y ofrecerme una mano.
-¿Nos vamos, cielo?
¿Acaba de llamarme “cielo” delante de sus amigos o es producto de mi imaginación? Antes de que pueda despedirme, volvemos a salir del motor-home. Nos encaminamos hacia una furgoneta a la vez que Louis me está contando algo, pero no soy capaz de concentrarme. Las palabras de Niall resuenan en mi cabeza.
¡Saluda a la novia de Louis!
Novia.
-¡Andrea!- exclama Louis, chasqueando los dedos delante de mí y haciendo que vuelva al presente.
-Dime, Lou.
-Te estaba diciendo que si… Bueno, yo ahora te considero mi novia… ¿Tú quieres que salgamos oficialmente juntos?
-¿No lo estábamos ya?
-No… Oficialmente.- replica Louis con una tímida sonrisa. Yo se la devuelvo.
-Tendrías que convencerme, Tomlinson.- me apetece demasiado jugar con él. Parece ser que me he dejado la vergüenza en el motor-home.
-¿Ah, sí?- inquiere él mientras alza las cejas. Su voz ronca hace que la sangre me empiece a ir disparada por las venas.
-Sí.
-Bueno, pues te convenceré.- zanja, y yo casi me desplomo sobre el asfalto. ¿Está hablando en serio?
Y mientras nos vamos a comer por ahí, me convence a base de abrazos y besos en el cuello. Parece ser verdad eso de que "la espera siempre valdrá la pena".


Holi, preciosos. Aquí os dejo la segunda parte del 90 que quiero dedicar a mi croqueta Andrea bc tenía muchas ganas de que volvieses a salir en la novela.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER QUÉ OS HA PARECIDO.
Mañana (cumpleaños de Tommo, por cierto) tendréis el 91 y espero que sea completo y no partido en dos, así que me pongo ahora mismo con él. Un besito, ¡y feliz Navidad, por cierto!

Lali.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Capítulo 90, parte 1.

(Habla Laura)

Tras desayunar y que Liam se vaya a las pruebas de sonido, yo decido llamar a mi madre. Hace un par de semanas que no hablo con ella.
Contesta a los tres pitidos.
-¿Sí?- inquiere. Su cálida voz me hace sentirme como en casa.
-Mamá, soy yo.
-¡Oh, cariño! ¡Hace días que no hablamos! ¡Te echo tantísimo de menos…!
-Yo a ti también te echo de menos, mamá. ¿Qué tal por España?
-¡Uf, con mucho calor! Ahora todos estamos en la casa de campo, vamos a quedarnos aquí hasta finales de agosto.
-Suena genial.
-¿A ti qué tal lo estás pasando por América? De miedo, supongo.
-Pues sí. Todo es tan… Tan diferente, tan mágico…- en ese momento, Justin entra por la puerta del motor-home. Cuando me ve hablando por teléfono sentada en el sofá, se tapa la boca con una mano y se dirige de puntillas a la cocina mientras yo ahogo una risita.
-¿Y cómo te va con Liam? ¿Te trata bien?
No puedo evitar que una estúpida sonrisa se dibuje en mis labios. Una duda asalta mi mente: ¿debería contarle a mi madre que dejé a Liam por las amenazas o me llevo el secreto a la tumba? Tras varios segundos en los que mi madre no nota mi pausa, me decanto por la segunda opción.
-Inmejorablemente bien, mamá. Necesitaba un verano con él, le echaba muchísimo de menos. No pasamos mucho tiempo juntos, pero lo poco que podemos lo aprovechamos al máximo.
-Eso es estupendo, cielo. De veras que me alegro mucho por vosotros. Oye, tenéis que veniros cuando Liam acabe el Tour. ¿Cuándo lo termina?
-Dentro de una semana, pero después tiene varias galas de premios y entrevistas.
-Podrías venirte tú sola.- propone mi madre.- Mientras él va a esos premios y entrevistas, tú vienes a pasar unos días y a desconectar… Solamente si quieres, claro.
-Sí, la verdad es que me vendría bien. Pero tendría que decírselo a Liam, no puedo irme así como así.
-Por supuesto, por supuesto, tú coméntaselo y te vienes. Ricard puede cogerte el billete para Madrid.
-Eso sería un detalle. Mamá, tengo que irme… Luego te doy una respuesta.
-De acuerdo. Adiós, cariño. Te quiero.
-Y yo a ti, mamá. Hasta luego.- cuelgo y suelto una profunda respiración. ¿Irme a España sin Liam? Sinceramente, creo que me vendría bien dejar de lado todo “esto” aunque sea durante tres o cuatro días.
Justin se sienta a mi lado mientras mordisquea una magdalena y me mira con curiosidad.
-¿Con quién hablabas, enana?
-Con mi madre. He decidido que voy a irme unos días a España mientras Liam va a los TCA’s. Para desconectar, simplemente.
-¿Y cómo crees que se lo tomará Liam?
-No lo sé… Espero que no se enfade.
-No creo, aunque con todos mis respetos hacia él… Es tu decisión y de nadie más, si quieres irte te vas y punto, él no puede obligarte a quedarte.
-En eso tienes toda la razón, pero no me gustaría que Liam piense que quiero alejarme de él o algo parecido, después de todo lo que ha pasado estos últimos días.
-Puedes estar tranquila. Conocemos a Liam más que nadie, tú y yo sabemos que si se lo explicas no pensará nada fuera de lo normal.
Unos golpecitos en la puerta hacen que Justin y yo interrumpamos nuestra charla y fijemos nuestras miradas en la puerta.
-Adelante.- digo, y la cabeza de Sandra se asoma por la puerta.
-Hola, chicos.- nos saluda, y de pronto sé que Zayn ya se lo ha pedido. Sus ojos rebosantes de alegría y su abierta sonrisa lo dicen todo.- ¿Puedo pasar?
-Claro, adelante.- ella entra y se sienta en el sofá que hay delante de nosotros.- Tengo que contaros una cosa, pero estoy reuniéndoos a todos. ¿Podéis ir a buscar a los Aussies (para el que no lo sepa, “Aussies” es como se denominan a los chicos de 5SOS, ya que son australianos)? Os espero en cinco minutos en el backstage.
Antes de que podamos decirle nada, se levanta y sale del motor-home. Justin frunce el ceño y yo me echo a reír.
-¿Se puede saber a qué ha venido eso?- pregunta.- ¿Qué nos quiere decir?
-Yo ya lo sé.- respondo, y él me mira. Tras varios segundos, sus ojos dorados clavados en mí empiezan a hacerme sentir bastante incómoda.- ¿Qué miras?
-¡Que me digas lo que pasa!- exclama, y yo vuelvo a reírme.
-Está bien, pero no se lo cuentes a nadie… Zayn y Sandra se han prometido.
-¿Estás de coña?
-Para nada. Venga, vamos a buscar a los Aussies.
Me levanto del sofá junto a Justin y salimos de nuestro motor-home para dirigirnos al de 5SOS. Truco más de cuatro veces hasta que se dignan a salir. Los seis nos dirigimos al backstage, donde ya se encuentran todos los demás. Yo voy directa a Liam, que sonríe discretamente.
-¿Preparada para el bombazo?- susurra, y yo suelto una risita a la vez que asiento.
-Atención todos, por favor.- dice Zayn en voz alta, y todos le miramos.- Veréis, tengo algo que contaros.
-Más te vale que sea importante, porque estaba a punto de irme a comer.- gruñe Niall, y él se echa a reír.
-Lo es. Bueno, por lo menos para mí.- Zayn mira a Sandra, que está a su lado, y le sonríe abiertamente. La coge de la mano para atraerla hacia él y vuelve a mirarnos a todos.- Quiero contaros algo que no creo que os afecte mucho, pero me hace ilusión compartirlo con vosotros, ya que en estos momentos sois la única familia que está aquí conmigo. Os anuncio de que ayer mismo por la noche, esta preciosa mujer,- comienza, mirando a Sandra, que se sonroja- aceptó ser mi esposa dentro de unos años. Estamos comprometidos.
En la sala reina el silencio, hasta podría oírse el vuelo de una mosca. Tras varios segundos, el silencio es reemplazado por gritos y aplausos. Yo voy a abrazar a Sandra junto a Harry y Blanca.
-¡Me alegro muchísimo, renacuaja!- exclama Harry, y le da un beso en la mejilla.
-¿Podemos ver el anillo?- le pide Blanca, y Sandra asiente. Levanta su mano izquierda y deja a la vista el precioso anillo que escogimos ayer. -Dios, es tan bonito…- suspira.
-Y tanto.- admite Sandra con la emoción bailando en sus ojos.- Zayn ha acertado de pleno.
-Eso es porque tuve a la mejor asesora.- repone Zayn mirándome con toda la intención del mundo, lo que hace que Sandra me observe boquiabierta.
-¿¡Laura!?- inquiere, y yo me muerdo el labio con vergüenza.
-Verás, ayer Zayn nos llamó a Liam y a mí y le acompañamos a la joyería. Como no tenía referencias sobre las joyas que te gustan, yo le ayudé un pocito.
-No sé si pegarte un sopapo por ocultármelo o adorarte por la elección del anillo.- balbucea, y yo me echo a reír antes de abrazarla.
-Simplemente agradécemelo, tonta.
-Joder, Laura…. Soy tan feliz…- lloriquea sobre mi hombro, y yo le acaricio la espalda.
-Te ha tocado la lotería, Sanni.- añade Niall.- Vas a casarte y vas a formar una familia con uno de los componentes de One Direction. Eso no puede decirlo todo el mundo.
Cuando todas las felicitaciones terminan, cada uno nos vamos a nuestros respectivos motor-homes. Esta tarde Liam, Zayn, Calum, Michael y yo vamos a ir a un estudio de tatuajes en pleno centro de Los Ángeles.
Justo cuando vamos a abrir la puerta de mi motor-home, una voz nos detiene en seco.
-¡Justin, tío!- grita alguien. Alfredo Flores. Yo me giro y lo veo saltar de una gran furgoneta negra que acaba de aparcar a pocos metros.
Pero no viene solo.
Del gran vehículo también baja Luna, con una sonrisa radiante y Andrea (¿qué hace aquí?); también baja una chica castaña que es la réplica femenina de Harry, y una mujer rubia de ojos claros que reconocería a kilómetros.
-¿Mamá?- inquiere Liam con sorpresa. Karen se echa a reír y abre los brazos.- Oh, Dios mío… ¡Mamá!
Liam sale disparado hacia ella y se abrazan. Gemma se acerca a mí y me da un beso en la mejilla.
-¡Laura! ¿Cómo estás, preciosa?
-¡Muy bien, Gemma! ¿Y tú?
-Inmejorable. Oye, ¿sabes dónde está el capullo de mi hermano? Quiero darle una sorpresa.
Yo me echo a reír.
-Está en el motor-home 1.- respondo. Ella asiente y saluda a Liam antes de encaminarse hacia el lugar que le he dicho. Mientras tanto, yo me acerco a Karen y ella me abraza con fuerza.
-Hola, Karen.
-¡Oh, cariño, hola!- suspira con emoción, y recoge mi cara entre sus manos.- ¡Estás preciosa! ¡Me alegro tanto de que sigáis juntos…!- nos mira a Liam y a mí y yo me sonrojo.
Mientras Liam vuelve a abrazar a su madre, yo voy hacia Andrea y la miro con las cejas alzadas.
-¿Qué haces aquí, Andrea?- le pregunto.
-Hola, Lali. Yo también me alegro de verte.- responde con sarcasmo, y yo le pongo los ojos en blanco. Al segundo, las dos nos estamos riendo con ganas.
-Perdona, es que me ha extrañado. ¿No estabas acompañando a Ed con la gira de Taylor Swift?- de pronto, veo cómo en sus ojos aparece remordimiento.- ¿Ha pasado algo?
-Verás… Lo he dejado con él.- murmura haciendo comillas en la palabra “dejado”.- No estábamos saliendo, es solamente que… Me gusta muchísimo, Laura. Ed es el chico más comprensivo y adorable que he conocido en toda mi vida, pero no es del que estoy enamorada. Llevo enamorada de Louis desde que me lo presentaste.- veo cómo unas cuantas lágrimas bajan por sus mejillas y la abrazo instintivamente.- He intentado olvidarle con Ed, he intentado hacer como si nada, pero me es imposible. No puedo dejar de pensar en él y en que le quiero.
-Joder, Andrea…- susurro, totalmente conmocionada por la historia.- ¿Y Ed lo sabe?
-Claro que sí, se lo conté hace pocos días. Le pedí disculpas por todo, pero él me dijo que no pasa nada. Hemos quedado como muy amigos, y no paró de insistir en que viniese a buscar a Louis. ¿Sabes dónde está?
-No tengo ni idea, pero no andará muy lejos. Mira, yo tengo que irme a comer por ahí, búscale y luego me cuentas, ¿de acuerdo?
-Vale. ¿Crees que… se alegrará de verme?
-Cielo, estoy segura de que tú también le gustas. ¡Ve a por él!
Ella asiente frenéticamente y sale corriendo hacia los demás motor-homes. Noto cómo la mano de Liam se aferra a la mía.
-¿Qué le pasa a Andrea?
-Nada, ha venido a buscar al hombre de su vida.- respondo, y él sonríe. Parece ser que sabe de quién estoy hablando. Desde el primer momento vimos que Andrea y Louis tenían mucha química, y después pensamos que no era la suficiente para ser algo más que amigos.
Supongo que nos equivocamos.

Aloooooha, bbys. Aquí os dejo la primera parte del 90. Me fastidia mucho tener que ir subiéndolos en dos partes cada uno, pero es que si no me es imposible avanzar con la novela. Mañana subiré la segunda parte pero no os prometo subir la primera del 91 porque es muy seguro que no pueda.
Aunque haya acabado el instituto tengo bastantes deberes, pero quiero acabar de una maldita vez esta novela porque así podré empezar a subir la de "Heartbreak Girl".
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER QUÉ OS HA PARECIDO, PLS.
Muchas gracias por todo, os quiero a millones ♡.

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