sábado, 25 de mayo de 2013

Capítulo 53: Nochevieja, parte 1.


-31 de diciembre de 2012. Nochevieja.-




No nos levantamos hasta las 11. Vamos al local que ha alquilado Louis para la fiesta a terminar de prepararlo todo.
-¿Quiénes van a venir a la fiesta?- pregunto con emoción. Sabiendo los contactos de los chicos, puede venir cualquier famoso.
-Pues…- Louis se toma unos segundos para enumerar.- Andy, Ed Sheeran, Danielle, Cher Lloyd, Little Mix, los chicos de McFLY, Carly, Robert con Kristen, quizás Taylor Lautner, Conor, Taylor Swift, Demi, Josh Hutcherson, Olly Murs, Simon Cowell, y unos cuantos amigos más.
-Madre-mía.- exclamo pausadamente.- Esto va a parecer una entrega de premios.
Louis no para de ir de un lado para otro, con una carpeta en la mano y dando órdenes. Quiere que todo esté perfecto para esta noche.
-Yo quiero aprender a bailar para esta noche.- comenta Niall.
-Pues te voy a enseñar a bailar una canción española que se llama ‘La mayonesa’.- le dice Sandra. Busca en el ordenador y esa canción que formó parte de nuestra infancia empieza a sonar por toda la sala.
-A ver, Nialler, gira las caderas.- le ordena Sandra. Él la obedece, y parece una marioneta.-Dios, Niall! Mírame y tienes que imitarme. Haz como si estuvieras batiendo mayonesa, y haz juego de caderas mientras. Venga.
-Mirad qué bien mueve las caderas mi chica.- comenta Zayn apoyado en el sofá, ya que sigue con las muletas. Dentro de una semana le quitarán la escayola, pero tendrá que seguir llevando una muleta para apoyarse.
-Pues como mueva igual las caderas en la cama, debes de acabar agotado.- le replica Harry en una clara intención de intimidarle. Zayn se pone del color del sofá (rojo escarlata) y levanta la muleta, pero Harry se aparta con rapidez.- ¡No te piques, Zaynie!
-Vete a la puta mierda, Styles.
-Me amas demasiado, Malik.
-Rubio, esta noche te enseño a andar con tacones.- le digo a Niall, que sigue intentando bailar.
-Me apuesto 300 libras a que se cae más de una vez.- anuncia Harry con seguridad.
-Yo me apuesto 300 a que no se cae ni una sola vez.- repongo, y le ofrezco mi mano.- ¿Trato hecho?
-Trato hecho.- acepta Harry estrechando mi mano.- Ve preparando la cartera, señora Payne.
-No estés tan seguro de eso, señor Styles.
-¡Gracias por apostar a mi favor, Lali!- canturrea Niall sin dejar de mover las caderas.
-Te voy a convertir en la reina de la noche, rubio.- respondo con burla.- Y deja de mover las caderas, que si no esta noche tendrás agujetas y no te podrás ni mover.
Cuando todo ya está listo, volvemos a nuestras casas. Al terminar de comer, Liam y yo subimos a hacerle una visita a Amanda y Josh.
Llamamos al timbre y el futuro padre nos abre la puerta.
-Hola, parejita.- nos saluda. Sus ojos brillan con alegría, es adorable.
-¡Hola, desaparecidos!- responde Liam, y Josh se echa a reír.
Me encuentro a mi prima tirada en el sofá, leyendo un libro sobre los primeros meses del embarazo. Le doy un cariñoso abrazo y me siento a su lado.
-¿Cómo estás, prima?- le pregunto.
-Mejor.- responde ella.- Ayer fuimos al ginecólogo y me dio todas las indicaciones. Tengo prohibidísimo el alcohol.
-Pero esta noche vendrás a la fiesta, ¿no?- inquiero, y ella se encoge de hombros.- ¡Va, Mandy! Vienen Sonia, Mati, Justin, un montonazo de famosos… Si no puedes, no bebas, pero vente a empezar el 2013 con nosotros. Después de medianoche te vas si quieres, pero por favor, ven. Porfi, porfi, porfiiiii…
-Vale, vale, si insistes… ¡No seas pesada!- acepta entre risas. Yo suelto un grito y la vuelvo a abrazar.
-¡Estupendo! A las 22:30 en el portal, sed puntuales.
-Que sííííííí. ¿Os quedáis a cenar?- sugiere ella.
-La verdad es que iba a preparar unos de mis ya famosos cupcakes de chocolate para la fiesta, y seguramente tardaré.
-Sin problema, bajamos y te ayudo.
Los cuatro bajamos a mi piso y el de Liam, y mientras los chicos juegan a la videoconsola, Amanda y yo nos metemos en la cocina.
-¿Y ya habéis pensado nombres?- le pregunto a mi prima mientras meto la bandeja en el horno.
Ella sonríe con timidez.
-Aún no, tengo 8 meses… Pero me decanto por Greyson si es chico y Emilie si es chica.
-Son muy bonitos.
-Pero hay algo de lo que estoy muy segura.- continúa.
-¿De qué?
-De que Liam y tú vais a ser los padrinos.- contesta con una gran sonrisa.
-¿¡En serio!?- grito entusiasmada, y ella se echa a reír.
-¡Pues claro! ¿Quiénes si no?
-¡Es fantástico! ¡Liam!- exclamo, y él me mira con curiosidad desde el sofá.- ¡Vamos a ser los padrinos del pequeño Devine!
-¿De verdad?- inquiere con emoción.
A eso de las 21:30, suena el timbre. Abro la puerta y Sandra entra con una funda de ropa en la mano y acompañada por un chico moreno, bajito y vestido de granate.
-¿Y esto?- murmuro.
-Tu vestido de esta noche. Espero que te guste.- responde, y abre la funda, dejando a la vista este precioso vestido: http://www.polyvore.com/101/set?id=81030841.
-Madre mía…- susurro maravillada.- ¿Cómo lo has hecho?
-Con la ayuda de Ryan.- contesta mirando con cariño al chico que la acompaña.- Laura, te presento a Ryan, mi ayudante. Ryan, te presento a mi amiga Laura.
-¡Laura, querida, he oído hablar tantísimo de ti!- suspira Ryan, y me da un efusivo abrazo. Me sobresalto en cuanto me da un ligero beso en los labios- ¡Vas a estar preciosa con el vestido de Sandra!
-Nuestro vestido, Ryan.- le corrige Sandra guiñándole un ojo.
-Encantada de conocerte, Ryan.- le digo aún en shock por su simpática presentación.- Te presento a Liam.
Ellos se estrechan la mano. No veo ni rastro de enfado en la cara de Liam. En cambio, lo veo divertido.
-También he oído hablar mucho de ti, Liam. Es un placer conocerte.
-Lo mismo digo. La habitación está al final del pasillo a la izquierda.
-Es gay, ¿verdad?- le susurro a Sandra en cuanto le perdemos de vista.
-Sí.- asiente ella.- No se habría atrevido a darte un pico delante de Liam si no fuera gay. No veas los ojitos que le ha puesto a Harry cuando se lo he presentado, ¡tendrías que ver la cara del ricitos!- nos echamos a reír.- ¡Venga, ve a vestirte! ¡Y tú también, Payne!
-¡A sus órdenes, sargento Beltrán!- acepta Liam y entra en la habitación conmigo. Yo me meto en el baño, donde me encuentro a Ryan llenando la encimera con maquillajes.
-Cielo, ya puedes ponerte el vestido.- me dice con amabilidad.
-Esto… ¿Tienes que estar tú delante?- le pregunto con vergüenza, y él suelta una carcajada.
-Tranquila, soy de las tuyas.- contesta con total normalidad. Me cae bien al instante.
Me pongo el vestido y los zapatos. Ryan me ondula el pelo y deja que caiga sobre mi hombro derecho. Me maquilla mientras me cuenta lo que ha hecho durante las navidades, y yo me lo paso genial. Es un chico adorable, muy simpático y divertido. Él sale del baño y de la habitación. Cuando yo salgo del baño, Liam ya está cambiado: se ha puesto una chaqueta americana azul oscuro, camiseta de manga corta blanca, vaqueros del mismo tono que la chaqueta y sus Converse blancas.
-Ser tan perfecto como tú debería ser ilegal.- comento mientras guardo mi móvil en un bolsito negro.
Él se echa a reír y me besa la frente.
-Lo mismo digo.- repone, y yo suelto un resoplido.- ¿Por qué te cuesta tanto admitir que eres perfecta?
-Porque no lo soy.- respondo con seguridad. Ahora es él el que resopla.- Y ni se te ocurra levarme la contraria porque sabes que tengo razón.
-Laura Saturque Hernanz,- me interrumpe.- me enamoré de ti porque eres perfecta. Tal vez no te consideres así a ti misma, y tal vez no lo seas para otras personas, pero sí lo eres para mí.
Yo no digo nada, simplemente me dedico a mirarle en absoluto silencio. La intensidad que desprenden sus ojos hace que las mariposas se revuelvan en mi estómago. A pesar de conocerle desde hace medio año, sigue despertando en mí las mismas sensaciones que el primer día.
-Oh, Liam…- susurro, y mis ojos se llenan de lágrimas.- Te quiero tanto…
Él se acerca a mí, me estrecha entre sus brazos y esconde la cara en mi pelo.
-Y yo a ti, pequeña…- responde. Me levanta la barbilla con su mano y me besa en los labios.
-¡Venga, gente, que llegamos tarde!- grita Sandra entrando en la habitación sin dignarse a llamar.- ¡Uy, perdón!
-Sandra, te mato.- murmuro.
-Sí, sí… ¡Venga, daros prisa!
Salimos y yo cojo la bandeja con magdalenas suficientes para alimentar a un ejército. Sandra vuelve a los cinco minutos con un vestido azul eléctrico y unos tacones dorados.
-Guau… Está usted tremenda, señora Malik.- ronroneo con burla.
-Deja de tirarme los tejos delante de tu novio, guarra.- replica siguiéndome la corriente.- Ya sé que me deseas.
-Oh, sí, si los chicos no estuvieran aquí te empotraba contra la pared del ascensor.
Entramos en el ascensor. Zayn va vestido igual que Liam pero en gris oscuro, y su ya característica escayola en la pierna derecha (llena de nuestras firmas) y sus muletas grises.
-¡Zayn, qué elegante!- comento en cuanto las puertas del ascensor se cierran.
-Tú también estás muy guapa, Lali.
-¿Y de mí no dices nada?- suspira Sandra con falsa indignación.
-A ti no hace falta decirte nada para que sepas que estás increíble.- replica Zayn, y le da un beso en el cuello.
-Agh, qué asco.- murmura Liam con burla. Yo le doy un golpecito en el pecho.- ¡Eh!
-No seas malo con el pobre Zayn… Está cachondo, déjales que se desfoguen un poco.- repongo, y nos echamos a reír junto a Ryan.
-Sois unos imbéciles.- musita Sandra, y yo la abrazo.
Llegamos al portal. Allí ya están Leyre, atraviada con un vestido de tubo verde, Amanda, con un ancho vestido de flores, y Harry, igual que Zayn y Liam pero en color marrón oscuro. A los pocos minutos aparecen Andrea, con un vestido de gasa naranja, y Blanca, con un vestido palabra de honor y falda abombada gris. Recuerdo que esta última no sabe que viene Justin, aunque decido callarme para darle la sorpresa.
-¡En marcha!- exclama Zayn en cuanto estamos todos.
Nos dirigimos a una gran furgoneta negra que va a conducir Louis. Leyre, Ryan y yo nos pasamos todo el trayecto hablando de ropa y zapatos. Harry está muy tenso en compañía de Ryan, lo que me hace mucha gracia.
-Harry, tú levantas pasiones entre todos los géneros.- le comento en voz baja.
-A veces no me gustaría ser tan guapo.- responde con una mueca.
-¡Oh, por favor, qué creído te lo tienes!- resoplo, pero los dos nos acabamos riendo.
-La borrachera que voy a pillar esta noche va a ser épica.- anuncia Leyre saltando al exterior del coche en cuanto aparcamos delante de Fabric, una de las discotecas más conocidas y prestigiosas de Inglaterra.
-Esperemos no tener que empezar el año con un coma etílico encima.- añade Blanca.
Entramos en la discoteca y nos quedamos completamente de piedra: las luces son de todos los colores y cambian cada segundo, y las paredes y el mobiliario son todos negros, menos los sofás escarlata y la barra infinita, que cambia de color continuamente. Es una sala enorme, con pista de baile, escenario con altavoces y una mesa de mezclas y unas terrazas con vistas a la zona turística de Londres. Hay una chica de piel morena y pelo castaño en la barra.
-¿Queréis tomar algo más mientras llega la demás gente?- nos pregunta con amabilidad, y por su acento diría que es española.
-Yo quiero una CocaCola, gracias.- dice Liam mientras se sienta en una de las banquetas.
-Échale un chorrito de vodka sin que se dé cuenta.- le susurro a la camarera con intención de que Liam me escuche.
-Te estoy oyendo, pequeña.- repone él, y yo le saco la lengua. La camarera suelta una risita antes de agacharse al lado de la nevera.
Me acerco a una mesa y dejo la bandeja sobre ella. Me giro para recolocar el mantel, y cuando me vuelvo hacia el lugar donde había dejado la bandeja, ésta ha desaparecido. Miro a mis espaldas y veo a Niall alejándose de puntillas.
-Niall, ¿se puede saber qué estás haciendo?- le exijo saber, sin poder ocultar la risa.
Él se gira hacia mí, y veo que lleva una magdalena embutida en la boca.
-Cosas de rubios irlandeses, tú no lo entiendes.- contesta con la boca llena. Yo me echo a reír.
-Ya, claro… Pues quitar cosas es una cosa de españolas con el pelo marrón, así que devuélveme la bandeja.
Niall me la devuelve a regañadientes, pero yo le doy otra magdalena para que no se enfade. Me perdona al instante, por supuesto.
La puerta de Fabric se abre y entra Conor Maynard, y de la mano lleva a mi amiga Beatriz. Voy corriendo hacia ella y la abrazo con fuerza.
-Ya me contarás de qué va esto.- le susurro al oído, y ella suelta una risita.- ¡Conor! ¿Cómo estás?
-¡De maravilla, mira qué representante tan guapa me he buscado!- exclama. Bea se sonroja y yo me echo a reír.
-¡FIESTA!- grita una voz, y Andy entra en el local.- ¡Ya ha llegado el alma de la fiesta!
-Andy, ¿ya vienes bebido?- inquiere Sandra, y el aludido pone los ojos en blanco.
Son las 23:00 cuando ya está toda la gente (menos Justin, Fredo, Matilde, Isa y Sonia). Me he pasado los últimos 30 minutos haciéndome fotos con Josh Hutcherson, Carly, Taylor Swift, Kristen, Robert… Los chicos nos presentan a Simon Cowell y yo no puedo evitar abrazarle con fuerza y echarme a llorar.
-Gracias, Simon.- le digo.- Gracias por unirles, no tengo vida suficiente para agradecértelo.
Él se echa a reír y le pasa a Niall un brazo por los hombros.
-Hice lo correcto, y ahora me siento muy orgulloso.- responde.
-Oh, tío Simon...- susurra Louis, y le da un abrazo. Niall, Liam, Zayn y Harry se unen a ellos en un abrazo colectivo que haría saltar las lágrimas de todas las Directioners. Nos hacemos una foto todos con Simon y la subo a mi Twitter con el mensaje: Somos una familia.
-Laura.- me llama una voz. Me giro y veo a Taylor Lautner sonriendo con timidez.- Quiero presentarte a alguien.
De la mano lleva a una chica un poco bajita, de pelo liso y marrón que le llega hasta poco más por debajo de los hombros, y ojos grandes y marrones. Muy guapa, para ser sincera.
-Te presento a Blair, mi… Bueno, mi novia.- dice Taylor titubeando.- Blair, esta es mi amiga Laura, la novia de Liam Payne.
-¡Encantada, Blair!
-¡Lo mismo digo!- responde ella con efusividad. Parece muy simpática.
-Y bueno… No me suenas, ¿de qué os conocéis?- les pregunto.
Ellos se miran y se sonrojan. Ay, son tan monos...
-Bueno…- comienza Blair.- Yo era maquilladora en el set de ‘Amanecer’. Entonces, durante el rodaje, pues… Eso, empezamos a salir y eso.
-Oh, qué bonito.- suspiro, y ella suelta una risita.- Hacéis una muy buena pareja en serio, ojalá duréis mucho.
-¡Gracias, Laura!- exclama Taylor con una de esas radiantes sonrisas.
Me intercambio el número con Blair. Me voy a la barra y pido un mojito.
-Oye, tú eres española ¿verdad?- le pregunto a la camarera.
-Sí.- responde con timidez.- Me llamo Lola.
-Encantada, yo soy Laura. ¡Por fin encuentro a más españoles, creí que éramos las únicas!
-¡Petarda!- chilla Louis. Me da un beso en la mejilla, se sienta a mi lado y sonríe sugerentemente a Lola.- ¿Cómo te llamas?
-Lola.- musita ella con las mejillas rojas.
-¿Por qué no te tomas un descanso, Lola? Te invito a una copa.
-Eh… Estoy en horario de trabajo.- balbucea.
-Soy yo el que os ha contratado, te doy la hora libre.- le corta él con una amplia sonrisa al más puro estilo Louis Tomlinson, haciendo que Lola se quede totalmente colgada.
-Bueno, yo me voy, os dejo solos.- intervengo, y me voy varias sillas más lejos. Y ahí dejo a Louis, flirteando (no se puede llamar de otra manera) con una guapa camarera española.
Al llevar el bolso en la mano, siento cómo vibra el móvil. Lo saco y veo un mensaje de Sonia.
Estamos detrás de la puerta, ¿entramos?
Levanto la mirada y observo que Niall está bailando con Leyre y Andrea.
Esperad a que termine esta canción. :), respondo.
Me levanto corriendo, cojo del brazo a Niall y me pongo a bailar con él. Acerco mis labios a su oído y le susurro (o le grito, según cómo se mire):
-Tengo una sorpresa para ti.
El rubio me mira con curiosidad, y justo en ese momento termina la canción.
-Mira hacia la puerta.- le ordeno. Él obedece y de repente se queda petrificado.
Sonia, Isabel y Matilde están en la puerta. La primera lleva un vestido verde, del mismo tono que sus ojos, y su pelo dorado está ligeramente ondulado.
-Es ella…- suspira Niall con los ojos rebosantes de maravilla.- No me lo puedo creer, es ella…
De repente, sale corriendo y levanta a Sonia por los aires, dando vueltas. Después la deja en el suelo y acerca a su cara a la de ella. Yo aparto la mirada para darles intimidad. Veo a Isabel hablando animadamente con Andy, así que decido saludarla después. Me acerco a Matilde y le presento a Josh Hutcherson. Como cabía de esperar, se pone como una loca, y él no tiene más remedio que llevársela hasta un sofá para que se siente y se relaje.
En la pantalla que hay en el escenario sale una cuenta atrás de 20 segundos para que comience el nuevo año. Busco a Liam con la mirada, pero no lo encuentro. Joder, no quiero empezar el 2013 sin él. A mi lado se pone Ed Sheeran, y yo le doy un rápido beso en la mejilla antes de seguir con mi búsqueda.
-¡Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro…!
-Feliz año nuevo, pequeña.- me susurra la voz de Liam al oído. Me rodea la cintura con sus brazos y me besa en los labios, justo a tiempo para que el temporizador llegue al cero.
Empiezo el año 2013 besando al hombre de mi vida. No podría haber empezado de mejor manera.


Subo hoy uno cortito porque mañana no creo que me dé tiempo, vienen Blanca, Sandra y Bea a ''hacer un trabajo'' a mi casa y no podré. Por cierto, es MUY PROBABLE que las cuatro hagamos una Twitcam mañana, a eso de las 18 de la tarde, no nos falléis :3
Le dedico este capítulo a @UnPoniSueelto, que ya ha aparecido su personaje de Blair. Espero que te haya gustado, cielo :3. Hoy es un día en el que no tengo muchas ganas de nada, porque es 25, los chicos están en Madrid y yo habría ido a verles hoy de no ser por unos problemillas familiares. Pero bueno, espero que Leyre lo disfrute como nadie por mí.<3
También se lo dedico a Blanca, que me ha estado escuchando esta semana y acompañándome en mi depresión por no poder ir a ver a los chicos. Te quiero un pocito bastante, Blanquis.<3
El 54 lo subiré el domingo que viene, y pretendo subirlo con 10000 visitas ya... Os dejo caer la indirecta muy discretamente. Un beso gigante, y miles de gracias por leer x.

Lali.

domingo, 19 de mayo de 2013

Capítulo 52: 'No hay nada que perdonar'.


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(Habla Harry)
-30 de diciembre de 2012.-

Abro los ojos de golpe y suspiro. Hoy vuelvo a ver a Leyre. Por fin.
Llevamos 5 días sin hablar. Sólo intercambiamos un soso ‘feliz navidad :)’ el día 25, pero no nos hemos dicho nada más. Ni hablar por teléfono, ni por Skype… Nada. Por Internet y Twitter ya la han puesto como una falsa, manipuladora e interesada, y eso hace que me hierva la sangre. He visto comentarios realmente indignantes de ‘fans’. ¿En serio se consideran fans mías cuando insultan a mi… novia?
¿Sigue siendo tu novia, Harry?, me pregunta la voz de mi conciencia. No lo sé ni yo. La quiero. Es lo mejor que me ha pasado en muchísimos años, desde que conocí a los chicos en TXF y nos unieron como grupo. Es la persona más importante de mi vida. Y lo eché todo a perder. No, no lo eché yo a perder, la puta de Caroline me hizo echarlo a perder.
Laura me llamó el 26 para felicitarme, y aprovechó para decirme que había estado hablando con Leyre por la mañana, y que ella se sentía bastante mal, y que está dispuesta a perdonarme.
Tampoco quiero que se sienta mal, y menos por mi culpa. Tenía todo el derecho del mundo a enfadarse, lo que no quiero es que las fans la tomen con ella. Cojo el móvil, entro en Twitter y escribo:
Leyre no tiene la culpa de nada. Estamos juntos, y si me queréis feliz, sabed que sólo puedo ser feliz con ella.
Al minuto ya hay cientos de RT, y me sorprende ver que la gente me responde con tweets de apoyo, diciéndome que sólo quieren mi felicidad, y que no quieren que nadie me haga daño. Aprecio esto.
Tomo varias respiraciones profundas antes de abrir mi conversación de WA con Leyre.
H: ¿A qué hora llega vuestro vuelo a Londres?
Su última conexión es de hace media hora. Empiezo a pensar que no quiere hablar conmigo hasta que aparece su respuesta.
L: A las 16 de la tarde… Ven a buscarme, si quieres :)
Mi corazón empieza a latir rápidamente, como si le hubieran aplicado una descarga.
H: ¿En serio quieres que vaya?
L: Pues claro. Te he echado de menos, Harry.
H: Y yo a ti, tesoro. No sabes lo mal que lo he pasado.
L: Ya hablaremos de esto cuando estemos frente a frente.
H: Tienes razón. Cuando salgas del avión allí os estaré esperando.
L: Perfecto. Me voy a hacer la maleta.
H: Bien. Te quiero.
Me muerdo el labio esperando su respuesta. ¿Le habrá molestado lo que le he dicho? Dios, por favor, espero que no. Se hace de rogar, pero al final contesta.
L: Yo a ti más, Harry x.
Última conexión 11:15.
Me apresuro a recoger mi ropa. Unos golpecitos en la puerta de interrumpen.
-Adelante.- digo, y mi madre entra en mi habitación. Se sienta en la esquina de la cama y sonríe con ternura. Yo le devuelvo la sonrisa. En el último año no hemos tenido mucho contacto, entre conciertos, premios, grabaciones, más conciertos… Ha sido imposible. Estos días me he dado cuenta de les echo una barbaridad de menos. Me siento a su lado.- ¿Qué pasa, mamá?
-Nada, cielo. Sólo quiero decirte que te voy a echar mucho de menos.- me responde con voz suave mientras me acaricia el pelo de la nuca. Sólo le permito esto a mi madre, mi hermana, los chicos y Leyre. Nadie más.
-Y yo a ti, mamá. No sabes lo eterno que se me hace el tiempo sin vosotros.
-¿Cómo lo llevas con tu chica, Harry?- me pregunta yendo directa al grano. Mi madre nunca se ha andado con rodeos.- Estos días has estado muy ausente, y me preocupa, cariño.
Trago saliva en un intento de contener las lágrimas. Empiezo a juguetear con la chapa de mi collar para distraerme.
-Bien.- contesto en voz baja. Carraspeo para aclararme la garganta y sonrío sin fuerza.- He estado hablando con ella, vamos a volver.
-Me alegro mucho, cariño.- repone Anne.- Esa chica… Bueno, sólo estuve con ella pocas horas, pero lo suficiente para saber que te quiere con locura. Cuando os mirabais, desprendíais un amor incondicional el uno por el otro difícil de explicar. Sé que aunque os hayáis tomado unos días de tiempo, todo va a volver a ser como antes, o incluso más fuerte.
Las lágrimas no aguantan más dentro de mí y las dejo caer sin control. Mi madre me abraza y me acaricia la espalda.
-Tranquilo, cariño…- murmura junto a mi oído, y me besa en la frente.- Venga, que te ayudo a hacer la maleta.
Me levanto y la agarro de la mano. La abrazo con fuerza. Es mi madre, la adoro, no sé qué haría sin sus palabras reconfortantes.
Como bien ha dicho, me ayuda a hacer el equipaje. Comemos junto a mi padrastro y mi hermana, y bajo al portal, donde me espera mi flamante coche gris.
-Te voy a echar de menos, enano.- me dice mi hermana abriendo los brazos.
-Y yo a ti, vieja.- le respondo, devolviéndole el abrazo. Oigo cómo resopla y me da un ligero puñetazo en el estómago.
Termino de despedirme de mi madre y de Mike, y me meto en el coche. Unas dos horas y media después llego a Londres. Falta hora y media para que el avión en el que vuelven Niall y Leyre aterrice. Voy a mi piso y dejo todas las cosas. Me doy una ducha rápida y me cambio de ropa. Me percato en que no he comido, y como si ahora estuviera yo para hacer comida.
Voy hacia la puerta del piso de Laura y Liam, y llamo al timbre. Me dijeron que volverían de Wolverhampton por la mañana. A los pocos segundos, la puerta se abre y Laura me mira con sorpresa.
-¡Harryyyyy!- grita, y salta a mis brazos. Yo me echo a reír mientras le devuelvo el gesto.
-¡Hola, petarda! ¿Cómo has pasado las navidades?
-De maravilla. ¡Venga, pasa, Liam está bañando a Loki! ¿Cuándo has llegado?
-Hace una media hora.
-¿Has comido?- me pregunta Laura achinando los ojos.
-Pareces mi madre.- replico entre risas, y ella me da una colleja.- No, no he comido.
-Pues ven, que te preparo algo.
-Ahora sí que pareces mi madre.
-Styles, se está haciendo una rifa para un cuchillazo en la cara y te estás llevando todas las papeletas.- me amenaza mientras coge un cuchillo de la encimera y se acerca lentamente a mí.
Yo levanto las manos.
-Uy, qué miedo.- murmuro con burla.- Me tiemblan los rizos del miedo.
Laura pone los ojos en blanco y vuelve a guardar el cuchillo. Abre la nevera y empieza a tararear algo mientras piensa en qué puede sacar.
-Lali, en serio no hace falta que me hagas nada de comer, me tengo que ir al aeropuerto…- digo. Ella cierra la puerta de golpe y me mira con los ojos como platos.
-¿Al aeropuerto? ¿Te vas a alguna parte?- inquiere.
-No, es que… Hoy vuelve Leyre, y le he dicho que la voy a ir a buscar.
La boca de Laura forma una ‘o’ y después parpadea varias veces.
-Vaya…- susurra.- ¿Ya lo habéis arreglado?
Hago una mueca.
-Sí…- respondo no muy convencido.
-Mira, Harry…- comienza ella, y yo la miro.- He estado hablando con ella a eso de las 12. Me ha dicho que tenía muchas ganas de verte. No vayas directo a besarla, ¿vale? Dale un poco de espacio, seguro que todo surge solo.
Me levanto del taburete y abro los brazos.
-¿Por qué te querré tanto, Laura?- le pregunto retóricamente mientras la abrazo, y ella suelta una risita.
-No puedes vivir sin mí.- repone revolviéndome los rizos.
-¿Qué hace este hombre enrulado abrazando a mi novia en mi cocina?- exige una voz detrás de mí. Me giro y veo a Liam con cara de burla y con Loki apretado contra su brazo izquierdo y su costado.
-¿Qué pasa, Liam?- le saludo, y le doy un apretón de mano. Después le acaricio la cabeza a Loki.
-¿Cómo estás, Harry?
-Bueno… Podría estar mejor.- contesto.- Me tengo que ir ya, de verdad.
-¡Por lo menos llévate una manzana!- exclama Laura lanzándome una manzana rojiza. Yo la cojo al vuelo y le doy un mordisco.
-¡Gracias, Mummy Direction!- canturreo, y abro la puerta.
Bajo de nuevo al garaje y cojo el coche. Mientras con una mano manejo el volante con ayuda de la rodilla, con la otra me termino la manzana. Cuando quedan unos 20 minutos para que el avión Dublín-Londres aterrice, llego al aeropuerto. Algunas personas me miran cuando paso corriendo cerca de ellas. Varios me miran con irritación por algún empujón que propino, y otras me miran con sorpresa al reconocerme.
Me apoyo sobre una columna y empiezo a mover nerviosamente el pie.
-Por favor, despejen las puertas de salida del vuelo con ruta Dublín-Londres. Gracias.- dice la monótona voz por los altavoces.
Las puertas se abren y yo me pongo nervioso al instante. Tras varios segundos buscando a Leyre con la mirada, la localizo. También parece estar buscando a alguien. Niall va detrás de ella. Los ojos de Leyre se encuentran con los míos, y de repente, no existe nada más en el mundo.


(Habla Leyre)

Me despierto abrazada a Niall, y un fuerte sentimiento de frustración me invade. Todas las noches me las he pasado llorando, y Niall no ha tenido más remedio que quedarse conmigo y hacerme compañía hasta que yo caía en un inquieto sueño.
Este tiempo apartada de mi familia y de Harry me ha venido de maravilla para pensar. Me he dado cuenta de que le echo muchísimo de menos, y que no puedo estar separada de él si no es por su trabajo. Laura y Zayn me han llamado por teléfono y me han dicho que Caroline emborrachó a Harry para aprovecharse de él, lo que me hace sentir el doble de culpable. Creo que fui demasiado cruel.
No toda la culpa ha sido tuya, me dice la voz de mi conciencia en un intento de animarme.
También me lo he pasado bastante bien. La familia de Niall me ha acogido con los brazos abiertos, y han entendido perfectamente mi situación. He hablado con mis padres y me han dicho que no me preocupe por no haber ido a pasar las navidades con ellos, que ya iré a verles cuando esté mejor.
Entonces, el recuerdo de que hoy vuelvo a Londres me golpea. Vuelvo a verlos a todos, incluido a Harry.
No sé qué va a pasar. Si vamos a volver (o a continuar, según cómo se mire) o no. La simple idea de no volver a estar con él me provoca un incómodo hormigueo por todo el cuerpo. No, no, y no. La culpa de esto no es suya, y lo único que quiero es que todo vuelva a ser como antes. Despertarme con sus labios recorriendo mi cuello y sus abrazos reconfortantes en cualquier momento del día. Eso quiero.
-Venga, Niall…- empiezo a sacudirle del hombro. ¿Por qué coño le cuesta tanto despertarse?- Joder…
Bajo las escaleras y entro en la cocina. Ahí ya está Maura, la madre de Niall.
-Buenos días, Leyre.- me saluda con una gran sonrisa. Es una mujer adorable, Niall lo ha sacado de ella.- ¿Qué pasa?
-¿Me puedes llenar un vaso con agua? Niall no se despierta.- le pido con malicia, y ella se echa a reír.
-Hay un método mejor, lo utilizaba su hermano mayor para despertarle.- me dice, y me alcanza una pluma oscura.- Hazle cosquillas.
Suelto una risita y cojo la pluma. Subo las escaleras lentamente y entro en la habitación de invitados, donde Niall sigue durmiendo. Me acerco sigilosamente a él y empiezo a acariciar su cara con la punta de la pluma. Él suelta un gruñido y abre los ojos.
-¿Qué haces?- pregunta medio dormido, y se queda mirando la pluma que hay en mi mano.- ¡Serás…!
Me empiezo a reír de manera escandalosa. Bajo corriendo las escaleras antes de que él me pueda coger. Pero como siempre, él tiene que ser más rápido y me lleva en volandas hasta el jardín, donde hay una inmensa piscina.
-¡Ni se te ocurra, Niall Horan!- grito mientras le pego puñetazos a su espalda.
-¿Qué me das a cambio?- me pregunta sin soltarme.
-¡Te invito a comer en Nando’s!
-Trato hecho.- acepta, y me baja de golpe.
Entramos de nuevo en la casa y desayunamos con Maura y su hermano Greg. Después Greg me ayuda a terminar de hacer la maleta. Me llega un Whatsapp de Harry, y mi pulso se acelera. Me dice que a qué hora llega el avión. Decido que cuanto antes nos veamos mejor, por lo que le sugiero que nos venga a buscar.
Metemos el equipaje en el coche y nos vamos rumbo a Dublín. Comemos en un restaurante cercano al aeropuerto. Cuando terminamos, vamos al aeropuerto y llega la hora de embarcar.
-Espero que lo arregles con Harry, cielo. Hacéis una pareja extraordinaria.- me dice Maura dándome un cariñoso abrazo.
-Muchísimas gracias por todo, Maura.- le respondo.
Me despido de Greg y Bobby, y nos metemos en el avión. Me siento en el sillón mientras Niall se acomoda a mi lado.
-Niall…- le llamo, y sus ojos azules se clavan en los míos.- Quería volver a darte las gracias por apoyarme, nunca seré capaz de agradecértelo lo suficiente.
Él sonríe y me da un pequeño abrazo.
-No tienes que agradecerme nada, Leyre. Me gusta ayudar a mis amigos.
-¡Ay, eres adorable!- canturreo, y le estiro de un moflete.- ¡No me extraña que Sonia esté coladita por ti!
Niall suelta una risita, y sus mejillas se ponen ligeramente coloradas.
Tengo un viaje bastante inquieto, ya que no puedo parar de pensar en lo que le voy a decir a Harry y lo que va a pasar entre nosotros. Cuando la azafata nos dice que nos abrochemos los cinturones, se me forma un nudo en el estómago.
El avión aterriza y nos desabrochamos. Entramos en la terminal y cogemos las maletas. Niall me pasa un brazo por los hombros y me da un cariñoso apretón. Yo le regalo una sonrisa antes de separarme de él y mezclarme entre la gente.
Empiezo a buscar a Harry con la mirada. Tras varios segundos mirando de un lado para otro, le diviso junto a una columna, y también busca a alguien. Nuestras miradas se cruzan, y todo a mi alrededor se detiene. No corro hacia él como pensaba hacer, sino que me acerco lentamente con una tímida sonrisa. Él me la corresponde con más soltura. Abre los brazos con indecisión y me envuelve con ellos en cuanto estoy a su alcance. Entonces me derrumbo y su jersey empieza a mojarse con mis lágrimas.
-Shhh, Leyre, tranquila.- susurra Harry junto a mi oído. Recoge mi rostro entre sus manos y me da un beso en la frente, provocando la aparición de cientos de mariposas en mi estómago.- Te he echado tanto de menos, tesoro…
-Y yo a ti, Harry.- respondo entre sollozos.
Me separo de él y vuelvo a sonreír. Veo que Niall se coloca a mi lado y apoya las maletas en el suelo.
-Niall…- comienza Harry con los ojos llenos de disculpa.- Siento haber sido tan borde contigo, tú no tienes la culpa de nada.
-No pasa nada, hermano. Yo también me habría puesto así.- responde el irlandés con una gran sonrisa, y se dan un abrazo.
-Y gracias por cuidar de ella.- continúa Harry cogiéndome de la mano y mirándome con cariño. Yo me sonrojo.
Es como si volviéramos al principio de nuestra historia en común: cada vez que me toca, o con simplemente mirarme hace que se me dispare la adrenalina por las venas. Es una sensación extraña pero agradable.
Nos encaminamos hacia la salida. Llegamos al coche de Harry y yo me siento de copiloto, y Niall atrás.
-¿Qué tal lo habéis pasado por Mullingar?- pregunta Harry con amabilidad.
-De maravilla, la familia de Niall es adorable.- respondo.
-Es genético.- añade Niall, y yo me echo a reír junto a Harry.
Llegamos al garaje y subimos en el ascensor.
-Luego nos vemos.- se despide Niall, y sube las escaleras.
Harry coge mis maletas y las lleva hasta la puerta de su piso. Abre la puerta y entramos.
-¿Has comido?- me pregunta.
-Sí, antes de subir al avión.-contesto.
Nos quedamos en silencio unos minutos, solamente mirándonos, hasta que Harry levanta con cautela una mano y me acaricia la mejilla. Una débil corriente eléctrica me recorre todo el cuerpo.
-Te he echado tantísimo de menos…- murmura con un gran matiz de dolor en la voz. El mundo se me cae encima viéndole así, y más si es por mi culpa.
Pongo mi mano sobre la suya, y él me mira con los ojos cristalizados.
-Lo siento tanto…- empieza, y yo sacudo la cabeza para que se calle.- No, Leyre, déjame disculparme.
-No quiero.- repongo con tozudez.- No quiero que te disculpes por algo que no es tu culpa. La que debería disculparse soy yo.- él niega con la cabeza pero no dejo que hable.- Fui una tonta por no dejar que te explicaras, y por ser así de cruel contigo… Pero entiende que necesitara tiempo, fue algo muy fuerte para mí, y llevabas varios días un poco… distante.
-Te entiendo, Leyre.- responde él, y respira profundamente.- Yo llevaba una época regular: acabábamos de volver de viaje después de dos meses y medio yendo de un lado para otro lado. Estar alejado tanto tiempo de tus seres queridos y rodeado de gritos y prensa acaba por joderte los nervios. Tenía miedo de pagar mis frustraciones contigo, por eso me distancié. Sabía que Caroline- sus labios pronuncian ese nombre a desgana.- estaba tramando algo esa noche, lo notaba. Quería negármelo, que fueran imaginaciones mías, y estuve alerta, pero mi instinto me decía que la evitara. Cuando ya llevaba un par de copas encima, se acercó y me pidió disculpas. Me invitó a una copa y después a otra… La muy hija de puta me emborrachó para aprovecharse de mí. Aun así debí tener el sentido común para apartarme de ella, pero no lo hice, por lo que…
No quiero que siga arrepintiéndose de nada, así que me acerco a él y junto mis labios con los suyos. Él se ve sorprendido al principio, aunque tras varios segundos envuelve mi cintura con sus brazos.
Es una delicia volver a besarle después de estos cinco días eternos, que se me han hecho más largos que los dos meses y medio que estuvo fuera.
-¿Eso significa que me perdonas?- susurra separándose lo mínimo de mí.
-No hay nada que perdonar, cariño.- replico jugueteando con sus rizos, una de las mejores sensaciones que existe.
-Te quiero, Mochi.
-Y yo a ti, Harold.
De nuevo le vuelvo a besar, y esta última semana se esfuma. Nuestro amor es tan o incluso más fuerte que antes.
Le quiero, y eso nada ni nadie lo va a cambiar jamás.


(Habla Laura)

Harry se va al aeropuerto, y yo deseo con todas mis fuerzas que arregle las cosas con Leyre.
Mi móvil suena y miro la pantalla. Es Sonia. Voy a sentarme al sofá y Loki salta a mi regazo.
-¡Hola, Boop!- saludo a Sonia en cuanto descuelgo la llamada.
-¡Hola, Lali!- responde ella.
-¿Qué tal? ¿Cómo has terminado las navidades?
-De maravilla, ahora estoy haciendo la maleta.
-¿A qué hora llegas mañana?
-A eso de las 22:00 hora inglesa. Voy a ir con Isabel y Matilde.
-Ya verás qué contento se pone Niall, no se lo espera para nada…- canturreo, y ella suelta una risita.
-Eso espero… Oye, he visto fotos de Leyre con Niall en Irlanda… ¿Ha pasado algo entre ellos…?
-No ha pasado nada, Sonia.- la corto. Simplemente es que Niall es un amigo genial y ha sido el que más ha apoyado a Leyre estos días. Leyre quiere a Harry, y Niall te quiere a ti.
-¿Entonces lo ha arreglado con Harry?
-Él ha ido a buscar a Niall y a Leyre al aeropuerto, espero que sí lo hayan arreglado.
-Yo yo también. Me voy a terminar la maleta, ¡mañana nos vemos!
-¡Vale, hasta mañana!- cuelgo  y dejo el móvil en la mesa; me quedo mirando a Loki.- ¿Y a ti qué te pasa, eh?
Lo abrazo con fuerza y lo empiezo a cubrir de besos. Liam entra en el salón y se nos queda mirando.
-Hoy le das mimos a todo el mundo menos a mí.- resopla con horror fingido.
-Eh, que también hay para ti, celoso.- replico dejando a Loki en el sofá y levantándome de un bote.
-No soy celoso.- dice, y me coge de la cintura para atraerme hacia él.
-Sí que lo eres.- le contradigo, pero le doy un beso en la punta de la nariz.- ¿Qué te parece si vamos todos a cenar a Nando’s?
-Me parece estupendo.
Vamos a cambiarnos de ropa y mando un WA por el grupo que tenemos los chicos, Leyre, Josh, Amanda, Sandra, Blanca, Andrea y yo diciendo que a las 20:00 en nuestro portal. Cuando llega la hora, Liam y yo somos los primeros en llegar. A los pocos minutos aparecen Harry y Leyre cogidos de la mano. La alegría me puede y salto sobre Leyre mientras Harry se va con Liam.
-¿Lo habéis arreglado?- le pregunto. Ella asiente con una radiante sonrisa en los labios y yo la vuelvo a abrazar.- ¡Me alegro tanto por vosotros!
Los demás llegan y nos saludamos después de estar cinco días separados. Lo parezca o no, son partes imprescindibles de mi vida, y me cuesta mucho estar sin ellos. Aparte de Blanca, Leyre, Mandy y Sandra, que las conozco de siempre, los chicos se han convertido en lo mejor que tengo en pocos meses. Vamos en los coches hasta Nando’s y cenamos allí mientras nos contamos los regalos que nos han hecho estas Navidades. Resulta que Zayn y Sandra se van a París, ya que hay una pequeña exposición de moda y Sandra va a presentar unos vestidos que ha diseñado para la fiesta de Nochevieja. Quizá les acompañen Harry y Leyre. Cuando Liam y yo les decimos que nos vamos a La Toscana, Harry ya hace sus típicos comentarios sobre ‘cuidado, Laura, no vayas a volver con un bombo’ o ‘no destrocéis las habitaciones italianas, dicen que están muy bien decoradas’.
Llegamos a los pisos y nos vamos directos a dormir, ya que mañana será un día muy largo.


Holiii pequeños :3 No le dedico este capítulo a nadie en especial, sólo a todos vosotros que me leéis cada semana. Cuando el blog llegue a las 10000 visitas quizá suba un capítulo especial, o ya se me ocurrirá algo.
Esta semana va a ser muuuuuy jodida para las que no vamos al TMHTour, pero si alguna de las lectoras va a alguno de sus conciertos, sólo deciros que lo disfrutéis como si no hubiera un mañana, por vosotras y por las que no tenemos la oportunidad de ir.
Pero el año que viene, vuelven con 'Where we are, stadium tour 2014', dfjskxñkrdqivklfjs. Dicen que será más grande, con más canciones y más impactante. No puedo esperar a que lleguen a España con él, asdfghjklñ.
Bueno pues nada, el siguiente lo subo el domingo como siempre, y ya será la fiesta de nochevieja, con muchííííísimas sorpresas. Un besaaaaazo a todos, mil gracias por leer.<3

Lali.



domingo, 12 de mayo de 2013

Capítulo 51: Navidad.


(Habla Laura)

Todos estamos muy alterados, ya que ni Leyre ni Harry dan señales de vida. Caroline también se va, no sin antes despedirse de nosotros.
A los diez minutos, Harry entra por la puerta con cara de abatido y los ojos rojos. Está mojado de cabeza a los pies. Salgo corriendo y le abrazo mientras él solloza en mi hombro.
-¿Qué ha pasado, Harry?- le pregunto cuando se calma un poco.
-Se acabó…- susurra.- Leyre me ha pedido tiempo porque me ha visto con Caroline…- de repente en sus ojos aparece la furia.- ¡Dónde está esa zorra, la voy a matar!- grita.
-¡Harry, tranquilízate!- le pide Sandra con alarma.- Respira hondo y cuéntanos lo que ha pasado.
Él nos lo explica todo, desde que Caroline se disculpa con él y le invita a unas cuantas copas hasta ahora.
-Será hija de puta…- murmura Zayn mientras sacude la cabeza.
-Voy a buscar a Leyre. Feliz navidad, gente.- dice Niall.
-Feliz navidad, rubio.- me despido de él. Miro el reloj de la pared y mis ojos se abren de par en par.- ¡Ahí va! Liam, tenemos que irnos.
-¡Es verdad! Nos vemos el 30, chicos.- responde él.
Yo me despido de todos. Le doy un fortísimo abrazo a Harry.
-Por favor, habla con Leyre.- me suplica al oído. Yo asiento y le doy un beso en la mejilla.
-Te prometo que hablaré con ella.
Liam y yo volvemos a nuestro piso. Llamo a Leyre pero me salta el buzón de voz. Cogemos las maletas y a Loki con sus cosas, y volvemos al coche. A la hora y media, llegamos a Wolverhampton. Cenamos con Karen, Geoff, Ruth y Nicola, y dejamos los regalos debajo del árbol. Las hermanas de Liam se van a sus casas, mientras que él y yo subimos al cuarto que nos ha preparado su madre. Loki se acurruca en un cojín al lado de la cómoda y cierra los ojos.
-Qué asco lo de Leyre y Harry.- comento mientras me meto en la cama.
-Sí, la verdad es que yo no me imaginaba que Caroline pudiese llegar a ser tan… cínica.- admite Liam.
Yo asiento. Él me abraza y a los pocos minutos me quedo dormida.


(Habla Harry)

La he cagado.
Ayer la fastidié, y mucho. La zorra de Caroline me emborrachó y me arrinconó en el baño de chicas, con la ‘suerte’ de que Leyre pasara por ahí.
Y ahora se ha largado a Irlanda con uno de mis mejores amigos. Entiendo que necesite tiempo, yo también se lo pediría si la hubiera pillado con alguien. Lo que no entiendo es por qué cojones se ha tenido que ir con Niall.
Controla esos celos, me ordena la voz de mi conciencia. Sabes que Niall no sería capaz de quitarte la novia, es tu hermano, continúa. Cierra la puta boca, pienso con furia.
‘’Necesito tiempo. ‘’Me voy con Niall a Mullingar’’.
-Gilipollas, eres un gilipollas…- me digo a mi mismo con la cabeza apoyada en mis puños.
Desbloqueo el móvil en busca de un mensaje, pero nada. Entro en WA y veo que Leyre se ha cambiado la foto de perfil en la que salíamos juntos por una con Laura y Blanca en el parque de Greenwich. Me conecto a Twitter y veo su último tweet.
A veces, la distancia es buena para poder replantearse ciertas cosas.
Me quiero morir. Voy al buscador de Google y pongo ‘Leyre Sánchez’. Al instante me aparecen fotos de ella y Niall en el aeropuerto, con titulares diciendo lo inevitable. Entro en un artículo al azar y lo empiezo a leer entre dientes:
‘’Hace unas horas recibíamos unas imágenes que nos han dejado con una gran incertidumbre. Leyre Sánchez, la actual novia de Harry Styles (One Direction), ha cogido un vuelo a Irlanda junto a Niall Horan, el compañero de la banda de su novio. Lo extraño, es que él no les acompañaba. La pregunta es: ¿por qué? Fuentes cercanas al grupo aseguran que anoche, en la fiesta de cumpleaños del otro miembro de la banda, Louis Tomlinson, Leyre y Harry tuvieron una fuerte pelea que provocó la posible ruptura de la joven pareja.’’
Bloqueo el móvil y lo dejo sobre la mesa, ya que mis ganas de incrustarlo en la pared aumentan por momentos.
Entonces es cuando se me cae el mundo encima y empiezo a llorar.
Cuando me calmo lo suficiente para poder pensar con claridad, salto del sofá y voy a mi habitación. Cojo una maleta y empiezo a lanzar ropa en su interior, sin ni siquiera pararme a mirar si conjuntan o no. Cuando lo tengo todo listo, bajo al garaje y entro en el coche. Arranco y pongo rumbo a Chesire.


(Habla Laura)
-Día de Navidad.-

-Laura, despierta…- susurra la voz de Liam. Yo abro los ojos y le miro.- ¡Venga, hay que abrir los regalos!
Yo me echo a reír al ver su entusiasmo. Se parece a mi primo Raúl, pero con 10 años más. Dejo que me arrastre fuera de la cama. Cojo a Loki entre mis brazos y bajamos las escaleras. Karen prepara el desayuno. Cuando terminamos, llegan Nicola y Ruth y vamos a abrir los regalos. Las hermanas de Liam me regalan un vestido cada una; Karen y Geoff una camiseta de Wolverhampton y un libro con fotos y anécdotas sobre Liam. Karen me da un libro de recetas de la familia. Liam me alcanza una cajita. Yo la abro y me encuentro con dos billetes de avión en primera clase con destino La Toscana que sale el 5 de enero.
-¿Nos vamos a Italia?- pregunto sin terminar de creerlo, como si diciéndolo en alto lo hiciera más real. Liam se echa a reír y asiente. Yo grito de emoción mientras me lanzo sobre él.- ¡No me lo puede creer!
Todos nos vamos al campo de fútbol de Wolverhampton, ya que Liam ha organizado un partido benéfico. Mientras entrenan, yo hablo por WA con Leyre, Sandra, Blanca y Andrea, y la primera de ellas nos cuenta lo que nos dijo Harry: le ha pedido tiempo; pero lo que me sorprende es que ella se ha largado a Mullingar a pasar unos días con Niall y su familia. Tengo miedo de que las fans entiendan una imagen equivocada de Leyre, y que se pongan a criticarla.
El partido empieza. Ruth, Nicola y yo nos convertimos en las animadoras oficiales del equipo azul. Loki está entre los brazos de Geoff, ya que parecen haberse llevado bastante bien. Cuando Liam marca un gol, levanta la muñeca derecha y señala el tatuaje que se hizo conmigo. Sus padres y sus hermanas me miran y yo no puedo evitar sonrojarme.
Cuando el partido termina (el equipo de Liam gana por 3-1), nos vamos a comer a un restaurante. Volvemos a casa y me paso la tarde telefoneando a mis amigos y familiares para desearles una feliz navidad. Me conecto al Skype desde el portátil de Liam y llamo a mi tío Jimmy; después de saludarle, me pasa con mi primo Raúl.
-¡Prima Lauuu!- grita.
-¡Hola, renacuajo!- respondo con alegría.- ¿Quieres que llame a Liam y así hablas con él?
-¡Sí, por favor!
-Espera un segundo.- me giro hacia la puerta.- ¡Liam, sube un momento!
Se escuchan unos pasos por las escaleras y a los pocos segundos la cabeza de Liam se asoma por la puerta.
-¿Qué pasa, pequeña?
-Ven, hay alguien que quiere saludarte.
-¿Qui…?- se detiene en cuanto ve a la personita del otro lado de la pantalla.- ¡Anda, Raúl!
-¡Liam!- exclama mi primo.- ¡Te echo de menos!
-¡Y yo a ti, campeón! ¿Cómo estás?
-Genial, ¿y vosotros?
-Muy bien, aquí disfrutando de la navidad.- respondo.- ¿Te ha gustado nuestro regalo?
-¡Sí, es genial! ¡Muchas gracias, de verdad!- contesta Raúl. Hace unos días, Liam y yo le enviamos unas entradas a él y a su padre para el próximo Madrid-Barça, sé que le hace una ilusión tremenda.
-Me alegro de que te gustara.- digo con una gran sonrisa.
Estamos un rato más hablando, hasta que Karen me pregunta si quiero ayudarla a preparar la cena. Cuando vamos a la mitad, me suena el móvil.
-¡Hola, Bea!- la saludo.
-¡Lau, tengo una noticia bomba!- exclama ella al otro lado de la línea.
-¡Uy, muy feliz estás tú! ¿Qué pasa?
-A ver… ¿Te acuerdas de que estoy estudiando comunicaciones, verdad?- me pregunta, y yo suelto un ‘ajá’ para que continúe.- Bien, pues… ¿A que no adivinas quién me ha llamado para que sea su representante?
Le doy vueltas durante un minuto, hasta que el entusiasmo de mi amiga me cae encima como un bloque de cemento. Mi mandíbula cuelga hasta el suelo.
-¡No…!- suspiro incrédula, y ella suelta una risita.- ¿Conor, en serio?
-Sííííí. Mira, me llamó el día de nochebuena para felicitarme las navidades y me preguntó que qué iba a hacer estos días. Le dije que no tenía ningún plan especial y él me preguntó que si me quería ir con él, porque en 2013 va a hacer una gira y ya tiene que ir mirando las cosas, y como en Nueva York le dije que estaba estudiando comunicación y tal… Al principio creí que me estaba vacilando pero no… ¡Mañana cojo un vuelo a Brighton!
-¿¡En serio!? ¡Tía, me alegro tanto por ti!
-Muchas gracias, Lau. Lo decía porque Louis llamó a Conor y le invitó a la fiesta de fin de año, así que iremos los dos.
-¡Genial! Oye, me voy, que estaba haciendo la cena.
-Vale, ¡nos vemos en Nochevieja! ¡Ah, y dale recuerdos a Liam!
Cuelgo y vuelvo a la cocina. Cuando terminamos de preparar la cena, Karen y yo la llevamos al salón, donde Liam y Geoff ya están poniendo la mesa.
-¡No me lo puedo creer, los hombres de la casa ayudándonos!- suspira Karen con ironía, y yo me echo a reír. Me coge del brazo y me susurra al oído, lo suficientemente alto para que ellos la oigan.- Pellízcame, cielo.
-Vaya, gracias por ser tan simpática, mamá.- le responde Liam con sarcasmo.
-Qué tonto.- murmuro.
-¿Qué has dicho?
-Que. Eres. Tonto.- vocalizo en voz alta para chincharle.
-Ah, ¿soy tonto? ¿Sí? ¿Y los tontos hacen esto?- a la milésima, estoy tirada en el sofá, con él haciéndome cosquillas encima de mí.- ¿Eh? ¡Di! ¿Soy tonto?
-¡Sí!- respondo de manera sofocada.- Pero un tonto adorable. Un tonto que me hace sentir como una princesa. El tonto del que estoy enamorada.
Él se detiene y me mira con cariño. Se inclina y junta mi frente con la suya.
-Eres perfecta.- susurra, y me da un ligero beso en los labios.
-Y tú eres tonto.- contesto. Él pone los ojos en blanco pero se acaba riendo conmigo.
De repente, llaman al timbre.
-¡Voy yo!- exclamo.- Liam, ¿me dejas ir a abrir, por favor?
-No puedo, soy tonto.
-¡Ugh!- resoplo. Me quedo acurrucada en una esquinita del sofá con los brazos cruzados, e intento parecer lo más enfurecida posible.
-¡Eh! Pequeña, no te enfades, va…- canturrea Liam. Yo giro la cabeza mientras él me pasa un brazo por los hombros.- Por favor, perdóname…
Me muevo con rapidez y le tumbo en el sofá. Me siento sobre él y le empiezo a hacer cosquillas.
-Eres rencorosa.- comenta en cuanto le dejo en paz.
-Lo sé.
-Esto tendrá su venganza.- susurra a un volumen suficiente para que sólo le pueda oír yo.
-Estoy ansiosa por saber qué es la venganza.- replico con voz juguetona, y él sonríe sugerentemente.
-Hola, mejor si dejáis el postre para el final, ¿no?- nos dice Nicola entrando en el salón.
-Hola hermanita, yo me tomo el postre sea la hora que sea.- le responde Liam sacándole la lengua.
-¿Te has convertido en Niall Horan o qué?- le pregunto con burla, y todos nos reímos.
-¡Niños, a la mesa!- grita Geoff asomándose por la esquina.
Nos levantamos y vamos al comedor. Cuando terminamos hartos de comida, Liam y yo nos dedicamos a fregar los platos.
-Esta noche tendrás mi venganza.- anuncia junto a mi oído, y un estremecimiento me recorre la espina dorsal.
-Ni de coña.- niego rotundamente. Y él empieza a hacer pucheros.- No voy a ceder, Liam. Están tus padres.
-¿Y?
-Pues… ¡Que no pienso hacerlo contigo mientras tus padres estén durmiendo en la habitación de al lado!
-Les voy a decir que se pongan unos tapones.
Me echo a reír en voz baja.
-No serás capaz.
-¿Que no?- me desafía, y gira la cabeza hacia a puerta de la cocina.- ¡Mamááááááá, ven aquí…!
Le pongo una mano sobre la boca.
-¡Ni se te ocurra!- le advierto.- ¡Cuando lleguemos a Londres te compenso los días perdidos, pero por favor para!
-¿En serio?
-Sí.
-Promételo.
-Te lo prometo por ti.- le juro. Y él sonríe abiertamente antes de besarme apasionadamente. En ese momento, Geoff entra en la cocina.
-Oh, dios… ¿Y para esto me llamáis, para ver cómo os coméis los morros?
Yo me sonrojo y me aparto bruscamente de Liam. Él se acerca a su padre y le da un puñetazo en el hombro.
-Perdona papá, pero he llamado a mamá. A ver si te vas a revisar la audición.
-Liam, no seas cruel.- le reprendo, aunque me estoy riendo ligeramente.
-Venga, vamos a hacer un brindis.- propone Ruth. Coge unas copas altas y una botella de champán de la nevera y las lleva al salón. Cada uno cogemos una copa y la llenamos con un poco de la bebida.
-¿Unas palabritas, Laura?- me pregunta Karen.- Ya que es nuestra primera navidad contigo.
-Está bien.- acepto. Respiro hondo y miro al frente.- Gracias por recibirme en esta familia con los brazos abiertos. Gracias por darme la oportunidad de pertenecer a vuestra familia. Sois una gente extraordinaria, y nunca me arrepentiré de decir que soy de la familia Payne.
Todos me observan con cariño. Liam me pasa un brazo por la cintura y me besa la frente.
-¿No es adorable?- inquiere mirando a sus padres.
-Es perfecta, Liam.- responde Nicola.- Nunca la eches a perder.
-Nunca lo haré.- admite él. Yo me sonrojo mientras mi corazón rebota de felicidad.
-¡Por esta familia tan maravillosa!- chilla Geoff levantando su copa. Todos le imitamos y nos bebemos el champán.
Nicola y Ruth se van a sus casas. Liam y yo nos metemos en nuestra habitación. Me pongo el pijama, me tiro sobre la cama y los brazos de Liam me rodean antes de que me quede dormida.


Holiiiii hermosos. Quizás me ha quedado un pocito corto, pero no me ha dado tiempo a adelantar más.
Se lo quiero dedicar a Sandra y a Bea, que esta semana han sido sus cumpleaños. Este no es el último que pasamos juntas, tenedlo claro. ¡Os quiero, pitufas!<3
El siguiente lo subo el domingo, como siempre. Un beso enorrrme, gracias por leer. x

Lali.

domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 50: 'Se acabó'.

Antes de nada, recordaros la encuesta que hay a la izquierda. Votad, pls.
También os recomiendo leer las novelas de Blanca, And she will be loved y Show me what you are all about. Os encantarán desde el capítulo 1, os lo aseguro.
He empezado una nueva novela, Tonight, we are young, pasaros y me decís qué os parece.
Y ahora, disfrutad del capítulo (al final he dejado una dedicatoria, por favor leedla).<3

Me despierto y miro el calendario. 24 de diciembre. Es el cumpleaños de Louis. Liam y yo nos levantamos y vamos sigilosamente a la puerta de Louis. Liam la abre con la copia de la llave y yo entro corriendo.
-¡LOUUUIIIS!- grito. Voy a su habitación y empiezo a sacudir el colchón. Él gruñe y se gira hacia el otro lado.- ¡LOUIS, LEVANTA!
Los demás entran en tromba en el cuarto. Harry se tira sobre Louis y Sandra salta encima de la cama.
-¡Felicidades, Louiiiiiiiiiis!- chillamos todos.
-Iros a tomar por el culo.- murmura poniéndose la almohada encima de la cabeza.
-Ay, qué mal te han sentado los 21 años…- suspira Leyre sacudiendo la cabeza.
-¿A que jode que te despierten a gritos?- le pregunta Sandra. Louis se asoma por encima de las sábanas y le saca la lengua.
Tras prepararle el desayuno, nos perdona. Por la mañana nos vamos al museo de cera.
-¡Ah, mirad a Justin, tiene la nariz torcida!- exclama Niall con falso horror en la voz.
-Sigue siendo muy sexy.- replica Liam, y le da un tímido codazo a Blanca.- ¿No crees?
Mi amiga se sonroja y asiente mientras se ríe de manera nerviosa.
Están todos, desde cantantes, presidentes y actores. No puedo evitar echarme a reír ante la figura de Edward Cullen, que tiene cierto tono verdoso. Liam y yo nos hacemos una foto con Bruno Mars, ya que es uno de nuestros cantantes favoritos; él me dice que Paul lo conoce, y que cuando volvamos a EEUU me lo presentará. Louis no para de responder llamadas y tweets. Un detalle que me encanta es que hasta mis padres se toman unos minutos para llamar a Louis y desearle un feliz cumpleaños. Él me los pasa y les digo a los dos que mañana les llamaré para felicitarles la navidad.
A la salida tenemos su primera sorpresa: su madre, su padrastro y sus cuatro hermanas nos esperan. Ellos se llevan a Louis a comer mientras nosotros volvemos a nuestros pisos. Comemos todos juntos y después es el turno de Andrea para que tenga entretenido a Louis durante un par de horas.
-Si tienes que besarle para que no venga, le besas, ¿vale?- le indica Harry con burla. Ella se sonroja.
-De acuerdo, no me importaría.- acepta, y suelta una risita nerviosa.
-Confiamos en ti.- le digo, y le doy un abrazo. Mi amiga respira hondo y coge su teléfono. Llama a Louis y pone el manos-libres.
-¡Hola, Louis!- le saluda Andrea, ya metida en el papel.
-¡Andrea!
-Eh… ¿Cómo has pasado tu comida familiar?
-¡Genial! Ha sido un detalle perfecto, echaba de menos momentos como este.
-¡Me alegro! Oye… ¿te apetece quedar ahora un rato? Antes de salir luego con los demás.
-¿Por qué no? ¿Te viene bien… en 10 minutos en la entrada del London Eye?
-¡Allí estaré, hasta ahora!- cuelga y nos mira con sus ojos claros llenos de duda.- ¿Creéis que sospecha algo?
-No, Louis no es muy ingenioso para estas cosas.- responde Zayn con seguridad.
Andrea se va con Louis. Los demás nos vamos a la sala que hemos alquilado. A eso de las 17:30, empiezan a llegar los invitados.
Harry agarra del brazo a Niall mientras en sus ojos llamea la frustración.
-¿Qué-coño-hace-Caroline-aquí?- pregunta pausadamente mientras observa a una mujer despampanante que acaba de entrar por la puerta.
-Harry, nos pareció apropiado invitarla.- responde Liam poniéndole una mano en el hombro de manera tranquilizadora.- Ella nos acompañó cuando nos unieron como grupo.
-Esa es una maldita guarra.- replica con las manos convertidas en puños.
-¡Harry!- exclama Leyre con sorpresa, y le da un manotazo en el hombro.
-¿Qué? Es la pura verdad.
Hace pocos años, Harry y Caroline tuvieron una relación sentimental. Recibieron muchísimas críticas, ya que se llevan más de 10 años de diferencia, pero ellos pasaron. Al final, ella resultó ser una manipuladora que estaba con Harry sólo para que él le diera tirón mediático.
Leyre frunce los labios por la manera en la que Harry le ha contestado. Yo me acerco a ella y le paso un brazo por los hombros.
-Tranquila, sólo está enfadado con ella.- le susurro al oído.
-No lo entiendes, Laura…- replica ella sacudiendo la cabeza con los ojos cerrados.- Lleva unos días un poco borde, ya no es lo mismo de antes.
Las comisuras de mis labios se curvan hacia abajo al escuchar la tristeza en su voz.
-Dale tiempo, llevan semanas de una punta a otra del mundo y eso conlleva mucho estrés y presión.
Ella suelta un suspiro cansado, y yo la abrazo.
-Va, tonta, no estés así que no me gusta.- le digo.
-Gracias, Laura. A saber qué hacía yo sin ti.
-Nada, no sabes vivir sin mí.
-Jodida engreída.
-Imbécil.
-¿Y si nos tomamos un mojito para olvidarnos de todo?- me propone. Yo me echo a reír y asiento.
De repente, me llega un WA de Andrea:
Estamos llegando x.
-¡Están llegando!- grita Josh. Todos nos ponemos en posición.
En ese momento, Andrea entra por la puerta con sus manos sobre los ojos de Louis. A su lado va la familia de él. Le devuelve la vista y todos exclamamos al unísono:
-¡Feliz cumpleaños, Louis!
Después le vamos felicitando de uno en uno; llega el momento de darle los regalos. Liam y yo le hemos comprado un cuadro del cartel de la película de Grease y una entrada para el musical. Nos esparcimos por la sala y unos bailan, otros comen y otros hablan.
Veo a Leyre salir corriendo y pegando un portazo. Harry la sigue de inmediato. Mi instinto me dice que algo va mal. Muy mal.
¿Qué habrá pasado?


(Habla Leyre)

Todo va genial… pero podría ir mejor. Harry lleva unos días bastante tenso. No sé lo que le pasa, pero tampoco quiero presionarle. Cada vez que le pregunto si le ocurre algo, él me responde con un despreocupado ‘’no me pasa nada, princesa’’ y un beso, lo que me hace olvidar el tema. Pero a los pocos segundos, la duda vuelve a aparecer en mí.
Llevo más de 20 minutos sin ver a Harry, y me empiezo a preocupar.
-Blanca, ¿has visto a Harry?- le pregunto, y ella niega con la cabeza. Yo hago una mueca.- Joder… Voy al baño, si le ves me avisas.
-Sin problema.- acepta ella.
Yo me termino el gin-tonic que hay delante de mí y salto de la silla. Me dirijo a los servicios, y cuando abro la puerta del de las mujeres, mi cuerpo se congela.
Caroline y Harry están juntos. Demasiado juntos. Caroline tiene aprisionado a Harry entre su cuerpo y la pared, y sus labios se rozan levemente.
Harry escucha el grito ahogado que se escapa de mis labios y me mira. Antes de que pueda decir nada, yo voy corriendo hacia la puerta. Salgo a la calle y empiezo a andar sin rumbo fijo. Empieza a llover, lo que me desorienta más.
-¡Leyre!- grita su voz. Yo suelto un gemido y sigo corriendo, pero su mano me agarra la muñeca.- ¡Leyre, detente!
Yo me sacudo su mano de encima y le miro con odio.
-Ni te atrevas a tocarme, Harry.- le advierto.
-Leyre, no saques conclusiones precipitadas, déjame explicarte…
-No tienes que explicarme nada, Harry, ya lo he visto todo con mis propios ojos.
-¡No seas así conmigo, joder!- grita él, con una mezcla de sorpresa y enfado en su voz.
-¿Y cómo pretendes que sea, eh? ¿Tan borde como tú llevas siéndolo estos días?- replico alzando los brazos en alto.- Llevo días intentando saber qué cojones te pasa, pero tú no me cuentas una mierda. Ya he pasado suficiente, Harry, no aguanto más. ¡Vuelve con tu maldita guarra y olvídame!
-Leyre…- susurra él con los ojos cristalizados, pero me importa una sincera mierda. Levanta una mano para acariciar mi mejilla, pero yo doy un paso atrás.
-No.- le corto con lágrimas recorriendo mis mejillas. Espero que él las confunda con la lluvia que cada vez cae con más fuerza.- Me ha dolido mucho, necesito…- respiro hondo.- Necesito tiempo. Se acabó, Harry.
Sin querer seguir esta conversación, me vuelvo y sigo andando, pero esta vez no me sigue. Cojo un taxi, dejando en el arcén a ese chico de pelo rizado y ojos verdes que ahora no es más que un amigo de mis amigos.



Le digo al conductor la dirección de nuestro piso. ‘Nuestro’. Esa palabra quema mi garganta como si de ácido se tratara. Entro, cojo una pequeña maleta de mano negra y echo dos camisetas, dos sudaderas, dos vaqueros y mis Converse blancas. Salgo, pero no sé a dónde ir, hace muchísimo frío. Acabo subiendo a la azotea y sentándome en el húmedo y duro suelo.
Todo al traste. La confianza que se había construido a nuestro alrededor que ha caído al suelo. Todo, absolutamente todo, ha desaparecido. Vuelvo a llorar sin ningún apoyo, ya que ahora mi ex-novio ya no está aquí para consolarme; es más, él es el culpable de que esté así.
-¿Leyre?- me llama una voz, pero no es la de Harry. Levanto la cabeza y me encuentro con los profundos ojos azules de Niall Horan.- ¿Qué ha pasado, cielo?
Yo me levanto y corro hacia él. Le abrazo y me devuelve el gesto.
-Se acabó, Niall…- sollozo contra su hombro.- Todo ha acabado…
-Shhh, Leyre, tranquila.- murmura mientras me acaricia el pelo.- Venga, vamos a mi casa, estás empapada.
Me coge de la mano y bajamos a las escaleras. Entramos en su piso y yo me siento en el brazo del sofá. Le cuento a Niall todo lo que ha pasado, desde la vuelta de NYC en la que Harry ya estaba distante, hasta hace unos minutos.
-¿Y ahora qué vas a hacer?- me pregunta.
-No lo sé… Voy a ir a casa de Andrea para ver si me puedo quedar con ella, como Blanca se va a España, pues queda la habitación vacía.
-De ninguna manera.- me interrumpe Niall.- Tú quédate aquí. Si quieres mañana baja y cogemos algo de ropa. Antes de comer me iré a Mullingar con mi familia, vente conmigo, te apartas del mundo y te tomas tres días para pensar.
-¿En serio que no te importa, Niall?- le pregunto.- No quiero molestar, es tu familia…
Él sacude la cabeza y sonríe.
-Tú también eres mi familia, Mochi.- responde acariciándome la mejilla y guiñándome un ojo.
-Eres el mejor.- digo, y le vuelvo a abrazar.
Él insiste en dejarme su habitación y que él se quede en el sofá, pero yo me niego categóricamente. Me deja ducharme y después me presta una camiseta suya y unos pantalones de chándal.
-Niall… Gracias por todo, de verdad.- susurro mientras me paso una manta por encima y me acurruco.
-No hay de qué, tesoro. Descansa, anda.- me da un beso en la frente y se sienta en el otro sofá mientras se pone los auriculares con el teléfono. Yo cierro los ojos y me intento olvidar de todo. Me cuesta conciliar el sueño, pero al final lo consigo.



Abro los ojos lentamente. Espero encontrarme abrazada a Harry, como todas las mañanas. Entonces es cuando todos los acontecimientos de anoche estallan en mi cara y mi corazón se cae al suelo.
Me quedo sentada en el sofá. En el otro está Niall dormido con la funda del sofá por encima. Se ha pasado toda la noche conmigo para que no esté sola, a pesar de que yo insistí en que se fuera tranquilo a la cama. A pesar del dolor, consigo sonreír un poco.
Miro la pantalla de mi móvil. 18 llamadas perdidas de Harry. Aprieto la mandíbula y las borro.
Me levanto y voy hacia la cocina. Preparo desayuno para Niall y para mí y vuelvo al salón. Me agacho al lado del sofá y sacudo a Niall del hombro.
-Niall, despierta…- murmuro. Él se restriega los ojos y me mira. Yo sonrío débilmente.- Hola, rubio.
-¡Hola!- responde en español. Lo que me hace reír.- ¿Ves? Cuando ríes estás más guapa.
-Gracias a ti.- contesto ligeramente sonrojada.- Te dije que fueras a la cama.
-Ya, pero tú te revolvías mucho y hablabas en sueños y no quería dejarte sola.
-Qué cielo.
-Además,- continúa él.- esta es mi casa y hago lo que me da la gana. Y si me quiero quedar durmiendo en el sofá, me quedo.
Yo levanto las palmas de las manos en señal de rendición.
-Vale, disculpe mi grosería, coronel Horan.
-No tiene de qué disculparse, sargento Sánchez.- responde él con burla. Los dos terminamos riéndonos como críos.
La verdad es que con Niall se me hace fácil olvidar mis problemas. Me llevo genial con todos, pero con Niall tengo una conexión especial. Es como… si nos conociéramos desde siempre. Cuando nos conocimos, Liam me comentó un día que con Niall es fácil hablar de cualquier cosa, que siempre es el primero en ofrecerse a ayudarte en lo que sea. Ahora veo que tenía razón.
Nos levantamos y vamos a desayunar. Cuando terminamos, nos disponemos a bajar al piso de Harry para coger más ropa. Niall me da un tímido apretón en el hombro y yo le sonrío. Llamo al timbre y Harry me abre la puerta.
-Hola.- le saludo con sequedad.
-Leyre…- comienza él. Yo levanto una mano para que se calle.
-No empieces. Sólo vengo a por ropa.
-¿Para qué? ¿A dónde te vas?
-Me voy con Niall a Mullingar.- respondo mientras abro el armario y empiezo a echar ropa en la maleta. Niall me ayuda sin mediar palabra.
-¿Con Niall? ¿Qué coño pintas tú en Irlanda con él?- inquiere mirando de reojo a Niall.
-¡Pues lo mismo que pintabas tú en el baño con Caroline!- grito con lágrimas en los ojos.
-Harry, sé que no es de mi incumbencia, pero…- interviene Niall.- Le he sugerido que venga para que se olvide un poco de todo. Te ha pedido tiempo, y si se queda aquí no lo va a poder tener. Respétala.
-No me digas lo que tengo que hacer, Niall.- le advierte Harry abriendo y cerrando los puños.
-¡No le hables de esa manera!- le ordeno mientras cierro la cremallera de la maleta.
-Leyre, no te vayas…
-Adiós, Harry.- le corto, y salgo por la puerta seguida de Niall. Cuando llegamos a su piso, me tiro sobre el sofá y me echo a llorar.
-Maldito gilipollas…- murmuro.
-Leyre, tú le amas.- replica Niall.
-¡Pues claro que le amo, Niall! ¡Pero él puede hacer lo que le venga en gana, y cuando yo quiero hacer algo es como si tuviera que pedirle permiso! ¡No soporto cuando está en ese plan!
-Respira.- me pide Niall.
Yo tomo dos profundas inspiraciones y me levanto.
-Ya está. ¿Nos vamos?
-Claro.
Salimos del piso y bajamos al portal. Como suponía, ayer por la tarde Laura y Liam se fueron a Wolverhampton, Sandra y Zayn a Bradford, Louis a Doncaster con su familia y Blanca a España, no me pude despedir de ninguno. Antes del percance de ayer, Harry y yo nos íbamos a ir a Chesire con su familia, pero ahora se ha cancelado ese plan. Le he mandado un mensaje a Gemma explicándoselo todo y ella me ha dicho que no me preocupe, que lo entiende y que hablará con Harry.
-Leyre… ¿Estás segura de esto?- me pregunta Niall mientras mete su equipaje en el maletero de su coche.
-Segurísima, Niall.- respondo alcanzándole mi maleta.
Entro en el asiento del copiloto y él arranca el coche. Llegamos al aeropuerto y empezamos a arrastrar las maletas por la terminal. Varios flashes se disparan, y sé que en nada empezarán rumores de que si estoy con Niall y engaño a Harry, aunque sea él el que me ha engañado a mí. Pero en estos momentos es lo que menos me importa.
En menos de una hora, ya estamos embarcando en el avión. Yo me hundo en mi asiento, que es el de la ventanilla, y cojo mi móvil. Entro en el grupo de WA que tenemos Sandra, Laura, Blanca, Amanda, Andrea y yo.
Leyre: Buenos días, chicas :)
Laura: ¡Holiiiiiii, guaposas! :3
Sandra: ¿Cómo habéis empezado las vacaciones?
Laura: Genial, ¿y vosotras?
Sandra: Inmejorables, Bradford es precioso.
Laura: No me cabe duda. ¿Y tú, Mochi?
S: Eso, Leyre. Ayer te vimos salir pitando de la fiesta con Harry detrás. ¿Qué pasó?
Se me forma un nudo en la garganta, pero son mis amigas y tienen todo el derecho a saber lo que ha ocurrido.
Leyre: He roto con Harry…
L: ¿¡¿¡¿¡QUÉÉÉÉÉÉÉ!?!?!?
S: No jodas :O
Leyre: Sí… Le pillé liándose con Caroline en la fiesta de Louis.
L: No me lo puedo creer D:
Leyre: Pues créetelo… Le he pedido tiempo, pero no creo que pase mucho antes de que lo arreglemos.
S: ¿Y ahora dónde estás? Porque ibas a Chesire con su familia y no creo que hayas hecho eso.
Leyre: Estoy en un avión con Niall rumbo a Mullingar.
Andrea: ¿¡QUÉ ME ESTÁS CONTANDO!?
Leyre: Lo que oís. Me dijo que me quedara con él y que viniera a Irlanda para apartarme de Harry y tomarme el tiempo para pensar.
S: Leyre, sabes que la prensa y las fans van a empezar a hablar, ¿no?
Leyre: Lo sé, pero me da igual. Necesito escapar, y Niall me ha dado esa oportunidad.
A: Nosotras te defenderemos si te critican :)
S: Y Harry también te defenderá, eso es un hecho.
L: Bueno, sabes que nos tienes para lo que necesites, ¿verdad, Mochi?
Leyre: Sííí, muchísimas gracias, chicas<3
Blanca: Me habéis despertado, bitches.
L: JAJAJAJAJA pero si en España es una hora más, ¿qué haces durmiendo aún? *cejas*
B: K t kalleh.
L: Me quieres :)))))
S: A ver, las conversaciones de pareja en privado, pls.
B: Es verdad. Laura, amor, vámonos al privado.
A: Ha llegado el camión de Bimbo lleno de bollos *cara burlona*
L: Os adoro, pero podéis llegar a ser muy burras.
Yo suelto una risita.
Leyre: Bueno bitches, me voy. Pasadlo bien, y feliz Navidad. <3
L: Adiós Mochi *corazón*
B: Adiós Leyre. :3 (Laura, no le envíes corazoncitos a Leyre que me pongo celosa)
S: ¡Hasta luego, hermosuras!
A: ¡Chao, chao! :) X.
Salgo del WA y entro en el buscador de Google ‘Leyre Sánchez’. A los pocos segundos empieza  aparecer la noticia que tarde o temprano iba a salir a la luz.
‘’Leyre Sánchez, ¿engaña a Harry Styles con su compañero Niall Horan?’’
Noticia recién sacada del horno, no han tardado ni dos horas en publicarla. Sacudo la cabeza y pongo el aleatorio del reproductor. 'Give me love' de Ed empieza a sonar en mis auriculares. No, por favor, esta canción no, es nuestra canción (o era). Apago el móvil y recuesto la cabeza en el asiento mientras una lágrima silenciosa se desliza por mi mejilla. Voy a poder soportar cuatro días de rumores, y seguro que miles de críticas.


Espero que os guste el 50, ya que me ha costado eternidades escribirlo.
Sólo puedo decir: MADRE-MÍA. No me puedo creer que ya haya llegado a los 50 capítulos. Me acuerdo cuando aún no había llegado al 5 y ya decía: 'bah, no la va a leer nadie, esta novela no tiene futuro'. ¿Y ahora? CINCUENTA capítulos y casi 9000 visitas, que se dice pronto. Muchísimas gracias a todos, de verdad, sin vosotros esto no habría sido posible. Gracias por desperdiciar unos minutos de vuestro tiempo en leer estos trocitos de mi infinita imaginación. Gracias por acompañarme en esta aventura. Os quiero muchííííísimo, a todas y cada una de las personas que habéis leído desde el 1 hasta ahora, que lo sepáis. Gracias. Ah, y otra cosa...
Vamos a por otros 50, ¿no?
Os quiero (y gracias otra vez).<3

Lali.

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