domingo, 31 de marzo de 2013

Capítulo 44: Turismo.

(Habla Laura)

Me despierto poco a poco. Estoy abrazada a Liam, y él sigue dormido. Yo sonrío mientras le miro absorta. Es como un ángel caído del cielo, y por muy imposible que parezca, este ángel me ama tanto como yo a él. Mi sonrisa se amplía.
Miro el reloj. Son aún las 8 y media de la mañana. Decido dejarle dormir un rato más, así que me deshago de su abrazo con delicadeza y me levanto. Hace un poco de frío, por lo que rebusco en mi maleta y me cambio de ropa http://www.polyvore.com/57/set?id=77245209 . Me siento en la cama y le acaricio la espalda. Él se revuelve un poco, pero sigue dormido.
-Liam, me bajo al bar un rato. Tú sigue durmiendo, ¿vale?
Él asiente y se gira, para dos segundos después reanudar su profunda respiración.
Salgo de la habitación y bajo a recepción por las escaleras. En uno de los sofás me encuentro con Louis mirando desinteresado la pantalla de su móvil.
-Hola, niñato.- le saludo. Me inclino sobre él sofá y le doy un beso en la mejilla.
-Hola, petarda.- me responde. Louis a veces es como tu hermano pequeño: infantil, burlón y divertido; pero también es como un hermano mayor: siempre dispuesto a darte un buen consejo, a protegerte y a hacer todo lo posible por dibujar una sonrisa en tu cara.
-¿Qué haces despierto a estas horas?
-No podía dormir, Niall hablaba en sueños. ¿Quieres salir a desayunar fuera? Yo invito.- me propone volviendo a guardar su móvil.
-¡Vale!- acepto.
Nos levantamos y salimos del hotel. Mientras vamos por la calle, Louis me abraza por los hombros y me hace cosquillas.
-Louis, para.- le pido entre risas. Él se pone delante de mí y levanta los brazos al cielo.
-¿¡QUÉ PASA, QUE PORQUE SEAS LA NOVIA DE MI HERMANO YA NO TE PUEDO TOCAR!?- grita con horror fingido. Todas las personas que pasan por nuestro lado nos miran como si estuviéramos locos.
Lo curioso es que sí, probablemente lo estemos.
-¡Pero cállate, idiota!- le ordeno sin parar de reír, y le doy una colleja.
Reanudamos nuestro paseo mientras nos reímos como dos críos pequeños. Pasamos por delante de un pequeño kiosco y Louis decide coger el periódico. Llegamos a una cafetería y nos sentamos en una de las mesas. Yo me pido un café solo para despejarme, mientras que Louis se pide un desayuno inglés con todas las letras: zumo, café, un cruasán y unas tostadas.
-Es que pasar tanto tiempo con Niall… Bueno, acaba afectándote.- me explica. Yo asiento apretando los labios, intentando contener la risa.
Empezamos a desayunar en silencio. Aún es muy pronto, así que se está bastante tranquilo. De repente, Louis empieza a toser descontroladamente. Yo le doy varias palmadas en la espalda.
-¡Eh, Boo! ¿Qué te pasa?
Él le da un gran sorbo a su zumo de naranja y respira hondo varias veces. En silencio, me pasa el periódico, abierto por la página de sucesos locales. Mis ojos se encuentran con una foto que me suena bastante: es el supermercado por el que pasamos el otro día, y del que cogimos un carrito. El título es lo que acaba de fulminarme.
‘Robo en el supermercado Sainsbury’s’.
-Ay, Louis…- suelto de manera entrecortada.- La hemos cagado pero bien…
-Que no, que no…- me intenta calmar.
-Nada más faltaría que nos metieran en la cárcel, que se acabe vuestra carrera por-
-¡Laura, escúchame!- me corta Louis. Yo le miro con pánico y él sonríe con despreocupación.-Resulta que esa misma noche entraron a robar en el interior del supermercado. Afuera no hay cámaras, así que no nos grabaron. Ya han detenido a los que entraron dentro, por lo que creen que ellos también han sido los que robaron el carrito.
-Joder… esto… Da igual.- suspiro. Louis se echa a reír con alivio, al igual que yo.
Seguimos desayunando. Al final tengo que ayudar a Louis con su comida, porque ha pedido demasiada. Tras varias insistencias, le invito yo. Salimos a la calle, y a los quince minutos llegamos al hotel. Todos están en una de las salas de proyecciones.
-¿Dónde estabais?- nos pregunta Felicité, una de las hermanas de Louis.
-Hemos salido a desayunar y nos hemos encontrado con esto.- respondo con horror, pero de mentira. Lanzo sobre la mesa el periódico. Liam, Zayn y Sandra se inclinan sobre él, para pocos segundos después empezar a reírse.
-¡Oh, somos criminales!- jadea Zayn con sarcasmo.
-¡Leyre, os van a meter a Louis y a ti en la cárcel por robar el carrito!- chilla Sandra. Leyre se vuelve de inmediato hacia ella.
-¡NO JODAS!- chilla, y se acerca corriendo a nosotros. Se lee el artículo para luego pegarle una colleja a Sandra.- Serás idiota, ¡por poco me da un ataque!
-Venga, chicas, dejad de hacer el indio.- les dice Paul.- Subid todos a vuestras habitaciones, en 20 minutos os quiero en recepción para pasar lista.
-Ay, me siento como si estuviéramos otra vez en el cole.- suspira Harry, y yo me echo a reír.
Cada uno subimos a nuestras respectivas habitaciones.
Liam se tumba en la cama y yo me siento sobre sus abdominales, mientras pongo ‘Endtapes’ de ‘The Joy Formidable’ en el móvil.
-Dentro de nada es tu cumpleaños.- comenta él. Me cuesta concentrarme en lo que me dice, porque sus manos acarician mi espalda por debajo de la camiseta, enviando descargas eléctricas a todos mis huesos.- ¿Cómo querrás celebrarlo?
Me muerdo el labio, indecisa. Aún no he pensado en ello.
-Mmm… No quiero nada exagerado.- respondo.- Me conformo con una cena sencillita en la que estéis tú, los chicos, Amanda, Leyre y Sandra. No necesito más.
Liam me acaricia la mejilla.
-Haremos que sea tu cumpleaños más especial e inolvidable.- me dice. Yo me inclino y junto mi frente con la suya.
-Lo sé, es el primero que paso con vosotros. ¿Sabes lo que hice en mi cumpleaños pasado?- le pregunto con una gran sonrisa. Él niega con la cabeza y me mira curioso.- Preparé una cena en mi casa con mis mejores amigas e hicimos un karaoke… De vosotros. Jamás imaginé que os llegaría a conocer, era como… mi sueño inalcanzable.
Liam sonríe y no me da tiempo a continuar hablando. Me besa en los labios y eso me impide pensar en nada más.
-Venga, bajemos a recepción.- mascullo sobre sus labios, aunque mis ganas de moverme son mínimas.
Nos levantamos y bajamos. No me sorprende ver que Justin y Alfredo se han unido a nosotros. Salimos al exterior y varios gritos se levantan entre nosotros. GUAU. Ante nosotros tenemos un autobús como los que hay en Londres, con un piso descubierto arriba. Tiene capacidad para todos nosotros, así que subimos rápido y nos sentamos. El bús empieza a avanzar por las calles de NY mientras no paramos de cantar, reír y hacernos fotos. Liam, Niall, Harry, Louis y Zayn cogen unas cámaras y se graban a sí mismos cantando la canción de ‘One Way Or Another’, y nos dicen que en febrero sacarán una versión hecha por ellos, y que esto forma parte del videoclip.
Mientras ellos siguen grabándose, yo me voy a sentar con Sonia, ya que la veo muy sonriente.
-¿Sonia?- le pregunto. Ella se gira hacia mí. Sus ojos verdes están brillantes de alegría.- ¿Pasa algo?
-Ayer Niall me pidió salir.- responde. Yo voy a abrir la boca para gritar, pero ella me la tapa con una de sus manos. Después suelta una risita.- Bueno, no me lo pidió. Me dijo que quería ir despacio conmigo, que quería hacer las cosas bien y no estropearlas. Que yo era demasiado valiosa para él como para hacer mal las cosas.- sus ojos se iluminan más, si es posible.- Es… Es tan adorable…
-¡Tía, me alegro tanto por ti!- exclamo, y a ella se le vuelve a escapar una risita nerviosa.- ¿Te quedarás con nosotros en Londres?
Sonia hace una mueca y sacude la cabeza.
-No, me voy a pasar las Navidades con mi familia, pero en 2013 te aseguro que vuelvo para quedarme.
-No sabes cómo me gusta oír eso.
-Ella no se queda en Londres, pero yo sí.- dice Blanca. Yo la miro con incredulidad y ella sonríe abiertamente.- ¡Sí! Andrea me ha dicho que en su piso hay una habitación libre y… Bueno, me apetece quedarme.
-¡SÍ, SÍ, SÍ!- grito con entusiasmo. Ella se echa a reír al verme tan feliz.
Entonces es cuando caigo en la cuenta de algo. Mi familia. ¿Iré a pasar las navidades con ellos a España? Claramente, si voy será en compañía de Liam. Pero… quizá él quiera que pasemos esa época con su familia en Wolverhampton. Otra idea surge en mi cabeza. Le diré a mi familia que vengan a Londres. Pasaremos las navidades todos juntos, mi familia y la de Liam. Sonrío ante el plan que se ha formado en mi mente.
Paramos delante de… Vaya, resulta impactante estar a los pies de la estatua de la libertad. Nos hacemos unas cuantas fotos y volvemos al bús. Llegamos al Empire State. Aquí sí que subimos arriba en los enormes y rápidos ascensores de su interior. Salimos a la azotea y la vista es increíble. Toda Nueva York ante nosotros: la gente que anda por la calle se ven como diminutos puntitos, es como estar en la cima del mundo.
-¿Sabéis una cosa mágica que puedes hacer aquí?- nos pregunta Alfredo, y todos negamos con la cabeza.- Gritar. Gritar algo y que toda la ciudad te escuche. Se queda grabado en el aire, para siempre. Como si dejaras una parte de ti aquí.
-Aquí un ejemplo.- continúa Justin. Se acerca al borde de la terraza y se apoya en la barandilla.- ¡NUEVA YORK, CUANDO DIGA JUSTIN, VOSOTROS DECÍS BIEBER!
Blanca y yo nos echamos a reír y nos ponemos a su lado.
-¡JUSTIN!- grita él.
-¡BIEBER!- respondemos Blanca, Niall, Liam, Harry, Sandra, Zayn, Louis, Andrea, Silvia, Isabel y alguno más. Los otros se limitan a reírse.
-¡JUSTIN!
-¡BIEBER!
-¡JUSTIN!
-¡BIEBER!
-Vale, siguientes.- finaliza Justin bajando la voz.
Nos repartimos por toda la terraza, para que los gritos de unos no molesten a los de los demás. Yo sonrío y me acerco a la barandilla. Asomo mi cabeza a Nueva York y alzo los brazos.
-¡TE QUIERO, LIAM!- grito. Él, que está detrás de mí, sonríe abiertamente.- ¡JAMÁS EN MI VIDA HE AMADO TANTO A UNA PERSONA COMO TE AMO A TI! ¡TE QUIERO, Y QUE SEA DURANTE TODOS LOS DÍAS QUE ME QUEDAN DE VIDA! ¡TE QUIERO, Y ‘PARA SIEMPRE’ ES SÓLO EL COMIENZO!
Liam se acerca a mí y rodea mi cintura con sus brazos. Nos besamos, justo después de que yo haya proclamado a gritos mi amor por él.
-Es mi turno.- susurra en mi oído. Yo me aparto y le miro expectante. Él respira hondo y se gira hacia la terraza.- ¡AMO A LAURA SATURQUE!- comienza. Solamente con eso, ya se me dibuja una sonrisa en los labios.- ¡AMO LA MANERA EN LA QUE SONRÍE, LA MANERA EN LA QUE ME MIRA, LA MANERA DE LA QUE ES! ¡HOY LA AMO MÁS QUE AYER PERO MENOS QUE MAÑANA! ¡VOY A ESTAR CON ELLA, A CUIDARLA Y A QUERERLA HASTA EL ÚLTIMO DÍA DE MI EXISTENCIA, PORQUE ES LO MEJOR QUE ME HA OCURRIDO NUNCA! ¡LA AMO, Y ESO NADA NI NADIE LO VA A CAMBIAR JAMÁS!
Liam suelta un suspiro y me mira esperando mi reacción. Mis ojos se empañan y empiezo a llorar a lágrima viva. Él me rodea entre sus brazos y me acaricia la espalda.
-¡Ey, cariño, no llores!- me dice. Pone sus manos a ambos lados de mi cara y hace que le mire, hundiéndome en esos interminables mares castaños.- Sólo digo la verdad, Laura. Te quise, te quiero y te querré. Siempre, ¿de acuerdo?
-De acuerdo.- murmuro. Algo dentro de mí explota, y es alegría. Porque sé que lo que me acaba de decir es verdad, va a estar conmigo siempre.- Te adoro, Liam.
-Te amo, pequeña.- me responde, y me da un beso fugaz pero que me transmite muchísimo. Después se separa de mí y me coge de la mano.- ¿Vamos a ver lo que gritan los demás?
Yo me echo a reír y asiento. Empezamos a andar por toda la azotea, mientras oímos a nuestro paso los gritos de nuestro grupo.
-¡LEYRE!- grita Harry. Ella se echa a reír y le besa en la mejilla.- ¡TE QUIERO! ¡PUEDO ASEGURAR QUE ME HAS CAMBIADO LA VIDA DE UNA MANERA BESTIAL, HAS HECHO QUE LO VEA TODO DESDE OTRO PUNTO DE VISTA! ¡ME HAS HECHO MEJOR PERSONA, Y LA VIDA NO ME ALCANZA PARA AGRADECÉRTELO! ¡SIMPLEMENTE, GRACIAS POR APARECER EN MI VIDA!
Leyre sonríe por la emoción del momento y se funde en un apasionado beso con Harry.
-¡BABOSOS!- chilla Sandra, acercándose a ellos.
-¡IDIOTA!- le responde Leyre.
-¡NO INSULTES A MI CHICA!- le advierte Zayn, uniéndose a esta falsa pelea.
-¿POR QUÉ?
-¡PORQUE NO LO PERMITO! ¡NO PERMITO QUE NADA NI NADIE LA INSULTE, NI LE HAGA DAÑO!- Sandra sonríe incrédula por el giro que ha tomado la discusión.- ¡PORQUE ES MUY IMPORTANTE PARA MÍ, Y NO SOPORTARÍA VERLA MAL! ¡PORQUE LA QUIERO, Y MATARÍA A LA GENTE QUE HICIERA FALTA PARA QUE ELLA FUESE FELIZ!
Sandra salta a los brazos de Zayn sin darle tiempo a continuar.
-¡EY!- grita Niall, y todos nos giramos hacia él.- ¡BABY, BABY, BABY, OOOOH!
Yo estallo en sonoras carcajadas. Justin sacude la cabeza y so tapa la cara con una mano. Blanca se acerca a él y le da unas palmadas en la espalda para consolarle.
-CAUSE AAAAALL I NEED, IS BEAUTY AND A BEAT, WHO CAN MAKE MY LIFE COMPLEEEEETE?- continúa Alfredo, poniéndose al lado de Niall.
-AS LONG AS YOU LOOOLOLOLOLOLOOOLOLOLOLOLOLOLOOOLOLOLOLOLOVE ME!- añade Blanca. Justin no lo aguanta más y se lanza sobre ella, empezando a hacerle cosquillas.- ¡EH, PARA, JUUUSTIIIN!
-¡NO QUIERO!- le responde él.
-OYE, ¿Y POR QUÉ NO VAMOS A COMER AL MCDONALD’S?- propone Niall.
-¡SI YA ESTUVIMOS AYER!- replica Harry.
-¡DA IGUAL!
-¡VAMOS AL CENTRAL PARK!- grita Sandra.
Total, que después de varios gritos y declaraciones de amor más (Josh y Amanda, Fran y Daniela, Alfredo y sus Oreos) volvemos al autobús y vamos al Central Park. Damos un paseo en el que yo me subo a la espalda de Justin y Sandra a la de Niall, y hacemos una carrera.
-¡Mierda, nos van a pillar!- exclama Niall con visible cansancio, viendo cómo Justin se acerca a ellos a una gran velocidad, conmigo aún en su espalda.
-¡Pero acelera, joder!- le ordena Sandra sin parar de reír.- ¡Que nos alcanzan!
-¡Casi no he desayunado, no tengo fuerza!
-¡Adióóóóóóóóóóóóóóóós!- me despido de ellos a la vez que Justin y yo les adelantamos.
Tras pocos metros decidimos dar la carrera por finalizada. Sandra salta de la espalda de Niall y él se deja caer sobre el césped.
-Necesito… comida…- murmura.
-¡Toma, bro!- exclama Alfredo, y le lanza un paquete de Oreos. Niall lo caza al vuelo y se embute dos galletas en la boca.- ¡Ahí va!- se gira hacia Justin y le señala con horror fingido.- ¡Luego dirás de mí, si el es cien veces peor!
-Ya, pero Niall me cae mejor que tú.- repone Justin. Alfredo se hace el ofendido y se sienta en el césped cruzado de brazos. Justin se echa a reír y se tira sobre su amigo.- ¡Sabes que te quiero, Fredo!
Al final los dos acaban riéndose.
Volvemos a hacer una sesión de fotos y compramos la comida en un McDonald’s para después comérnosla en el césped del parque. Damos un paseo por las calles y yo me compro varias camisetas e innumerables recuerdos de este viaje. Pasamos por delante de un estudio de tatuajes, y Sandra se para en la puerta.
-Me quiero hacer uno.- dice.
-¿En serio?- le pregunta Zayn, visiblemente sorprendido.
-¡Pues claro, a ver si aquí el único que se puede hacer tatuajes eres tú!- le responde ella. Y entra en el estudio. Zayn pone los ojos en blanco y la sigue. Yo también entro, ya que tengo curiosidad por saber qué se hace Sandra.
La sientan en la silla y le enseñan un cuaderno.
-¿Qué te parece este? Es precioso.- le comento, y señalo una pluma india.
-¡Sí!- exclama Sandra. Le enseña su elección al tatuador.- Este en el tobillo derecho, por favor.
Zayn le aprieta la mano mientras la aguja le graba con tinta sobre la piel. Pocos minutos después, el dibujo está terminado
-Guau… ¡Es genial!- grita Sandra.- ¿Nos hacemos uno?- le pregunta a Zayn.
-¿Otro? ¿No te estarás emocionando?- no puedo evitar reírme al escuchar el tono que utiliza Zayn.
-Sí, pero esta vez tú y yo juntos… ¿Qué te parecen dos piezas de un puzzle?
A Zayn se le dibuja una sonrisa de estúpido enamorado en los labios, y asiente. Rato después, él tiene tatuado en el pecho una pieza de puzzle, que se complementa con la que se ha dibujado Sandra en la muñeca derecha. Ellos pagan y volvemos a salir a la calle.
Vamos a una pista de patinaje sobre hielo que han montado cerca y nos pasamos media tarde entre risas y caídas. Parece que a Justin y Louis les gusta comer hielo, porque pierdo la cuenta de las veces que se caen de morros. Por suerte, no sufrimos más que varios arañazos y moratones, pero con el buen rato pasado se compensa, además que no es grave.
Volvemos a nuestro hotel y terminamos de hacer las maletas, ya que a las cinco de la mañana nos tenemos que levantar para volver a Londres.
-¿Y tú, Justin, qué vas a hacer?- le pregunta Mati cuando estamos cenando.
-Pues me voy a ir a Stratford a pasar la Navidad con mi familia. Ya no vuelvo al BT hasta enero, así que me voy a dedicar a dormir, dormir y dormir.- responde él.
-Te voy a echar de menos.- murmura Blanca con las mejillas encendidas. Justin suelta una ligera carcajada y la abraza.
-Y yo a ti, Blanquis. Pero recuerda, hablaremos por Skype y WA, ¿sí?
-Sí, señor.
-¿Eh, y a nosotros no nos echarás de menos o qué?- le pregunta Niall señalándonos a él y a mí. Justin vuelve a reírse.
-¡Pues claro que sí, imbéciles!- responde, y los tres nos fundimos en un abrazo.
-Tampoco insultes, ¿eh, Biebs?- le advierto, y le estiro de una mejilla. Él me saca la lengua.
Nos terminamos de despedir de él y de Fredo, y se van al hotel. Ya no les veremos más, porque no pueden venir con nosotros al aeropuerto, se armaría un revuelo de cuidado. En fin, estamos agotados y hay que madrugar, por lo que nos disponemos a subir las escaleras. Pero mis padres me detienen.
-¿Tienes un minuto, cielo?- me pregunta mi madre.
-Claro.- asiento. Me giro hacia Liam y sonrío.- Ve subiendo, ahora te alcanzo.
Él me da un beso en la mejilla antes de unirse a Zayn, Sandra, Harry y Leyre en uno de los ascensores.
-¿Qué pasa?
-Bueno… ¿Lo estás pasando bien?- me pregunta mi padre con simpatía. La verdad es que aunque hayan venido con nosotros en este viaje, no he pasado nada de tiempo con ellos.
-Sí, esta ciudad es increíble.- respondo con sinceridad. Luego le doy un codazo en las costillas a mi padre.- ¿Y a vosotros? Tanto que odias viajar y lo que te metes con los americanos…
-Está bien, está bien…- me corta mi padre, y sacude una mano.- Juzgué mal. Este lugar es impresionante, y la gente es muy agradable.
-Estoy de acuerdo.- afirma mi madre.
-Así me gusta.- concluyo, y los tres terminamos riendo.
-Cariño…- comienza mi madre.- Liam es estupendo.- noto cómo una sonrisa se dibuja en mis labios.- Su familia es adorable. Sabemos que él lo pasó mal en su infancia, y nos han contado que tú le has servido de gran ayuda.
-Queremos decirte algo, cielo.- continúa mi padre.- Sé que ya eres mayorcita, estás a punto de cumplir 19 años, pero sabes que siempre vas a ser nuestra pequeña. Liam te trata como una reina, y te lo mereces más que nada. Haznos un favor, nunca eches a perder a ese chico, quedan muy pocos como él.
-No lo haré.- respondo, emocionada por lo que me acaban de decir mis padres.- Bueno… Me voy a dormir. Buenas noches.
-Buenas noches, cariño.- se despide mi madre, y cada uno me dan un beso en la mejilla antes de subir por las escaleras.
Yo me meto en el ascensor y subo a mi piso. La puerta de mi habitación está abierta, por lo que entro y la cierro a mis espaldas. Me encuentro a Liam lavándose la cara en el baño, sin camiseta y sólo con un pantalón de chándal.
-¿Ocurre algo con tus padres?- me pregunta alarmado.- ¿Te han dicho algo sobre mí?
Yo rodeo su cuello con mis brazos a la vez que sus manos se posan en mi cintura.
-Sí, que son los mejores padres del mundo.- respondo, y un suspiro de alivio por parte de Liam me acaricia el rostro.
-También son los mejores suegros del mundo.- añade, y mis labios se curvan hacia arriba.
Me pongo el pijama y me meto en la cama. Ponemos la alarma a las 4 y nos dormimos, con el pensamiento de que en pocas horas, volveremos a casa.


Holiiiii gente :3 aquí tenéis el 44, espero que os haya gustado. No se lo dedico a nadie en especial, sólo a ti, que estás leyendo esto. Sin ti, esto no sería posible y no habría escrito, así que GRACIAS.
Como esta semana no tengo clase *rápido baile Inbetweeners* quizá me dé tiempo a subir dos más. QUIZÁ, según lo largo que me quede el 45.
Bueno, me voy ya. Miles de gracias por leer, os quieeero.

Lali.

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