domingo, 28 de octubre de 2012

Capítulo 14

Liam está sentado sobre una gran piedra que corona la colina. Tiene la cabeza girada hacia el vació y no se ha dado cuenta de que he llegado porque no se inmuta.
-¿Liam?- pregunto cautelosa. Él levanta la mirada de inmediato y me destroza el alma: sus grandes ojos marrones son como dos vacíos sin ese brillo divertido que los caracterizan. Ha estado llorando y eso me duele. Y mucho.
Yo abro los brazos mientras me acerco a él. Como si fuera premeditado, él se levanta y me abraza con fuerza, como si al soltarse fuese a caerse al suelo. Oigo su respiración rota contra mi camisa y escondo mi cara en su hombro.
-Tranquilo, Liam. Tranquilo…- le digo. Me separo de él y le cojo la mano. Le llevo hasta la roca y nos sentamos.- Cuéntame lo que te ha pasado.- le pido.
Él me lo cuenta con voz histérica.
-Yo… yo no sé lo que le he podido hacer para que me trate de esa manera. Nos dimos un tiempo porque lo último que quería era hacerle daño. Y mientras me comía el coco por ella y...- de pronto aprieta los labios.- Mientras, ella empieza a salir con su compañero de trabajo. No me duele que haya rehecho su vida, en verdad me alegro. Lo que me duele es que no me lo contase. Todo me sale mal.
-Nada te sale mal, Liam. A la que le sale mal todo es a ella.- le tranquilizo. Él me mira a través de sus irritados ojos.- Está ciega. No ha tenido en cuenta el riesgo de hacerte daño y ha pensado solamente en ella durante todo este tiempo.
-Pero no solo es ella… Pasé una adolescencia de mierda y lo he pasado realmente mal en esta vida…- se queja él.
Yo me apeno al recordar cuando leí su biografía.
-Sé lo que te pasó, cielo. Y te voy a decir que… Yo lo pasé casi igual que tú.- le digo.
-¿Cómo?- pregunta él.
-Pues… Yo también pasé una mala adolescencia. Algunos se metían conmigo, y yo lo pasaba realmente mal…- comienzo.- Sufrí acoso escolar durante casi dos largos años. Cuando mis padres decidieron dejar de vivir juntos fue otro palazo para mí. De un día para otro la convivencia se convirtió en un infierno. Mis amigas hacían todo lo posible por animarme pero no había manera. Me sentía como una mierda. Y también me han roto el corazón una vez, Liam. Hace poco.- prosigo pensando en Fran y en todo lo mal que lo pasé.- Me hicieron daño y me hicieron darme cuenta de que soy débil. Y no por eso he dejado de intentar ser feliz. Ha habido veces que no quería ni vivir, pero las pocas personas que realmente me importan han cambiado eso.
-No entiendo cómo pudieron hacerte daño- susurra Liam.- Eres... Eres fuerte, Laura. Desde el día en el que nos conocimos lo vi. Vi en tus ojos una fuerza increíble. Te envidio por ello.
Yo suelto una carcajada amarga.
-No soy tan fuerte como crees, Liam. Intento aparentarlo de cara a los demás, pero en realidad sigo siendo una chica débil.
-No tienes razones. Ahora no.- replica cogiéndome de la mano. Mi conciencia y yo contenemos la respiración.
Nos quedamos callados unos minutos. Hasta que yo rompo el silencio.
-Hagamos una cosa. ¿Quieres que vayamos al centro de Londres a dar una vuelta? Así pensamos en otra cosa, esta conversación ha sido deprimente.- le propongo.
Él fuerza una sonrisa.
-Sí… Venga, vamos.- nos levantamos de la piedra pero él me agarra del brazo y hace que me gire.- Gracias de verdad, Laura.- susurra y me vuelve a abrazar. Yo le devuelvo el abrazo con ganas.
Juntos volvemos a su casa en completo silencio. Yo vuelvo a llamar a un taxi -la pasta que me gasto en transporte no es ni medio normal-. Llegamos hasta delante de su casa.
-Espera, quiero disculparme con los chicos por haber salido de esa manera. No se lo merecían.- me pide.
-De acuerdo.
Liam abre la puerta. Los demás están unos tirados por el suelo y otros en los sofás.
-Chicos...- comienza Liam.- Chicos, siento mucho haberme comportado así. No debería haberlo hecho. Lo siento de verdad.
Todos los chicos se levantan y los cinco se unen en un abrazo.
-No pasa nada, Payno.- le anima Niall.- Sabemos que… Ha sido duro para ti. Pero que sepas que nos vas a tener aquí siempre, ¿de acuerdo?
-Somos hermanos, ¿no?- añade Zayn, sonriente. Liam le devuelve la sonrisa.
-Gracias, chicos. No sé qué haría sin vosotros.- les agradece Liam. Se gira hacia mí.- ¿Vamos?
-¿A dónde?- pregunta Leyre. Cómo no…
-Vamos a hablar y a dar un paseo.- enfatizo. Ella me saca la lengua.
-Vale… ¡Eh! ¿A quién le apetece hacer un karaoke?- pregunta Louis, girándose hacia el sofá.
Nosotros salimos a la calle y vemos el taxi esperándonos a varios metros. Entramos y le indico al taxista mi portal. A los veinte minutos llegamos y Liam insiste en pagar él la factura. Salimos del taxi y andamos calle abajo. Hace un poco de frío a pesar de estar a finales de verano, por lo que entramos en una acogedora cafetería. Es un lugar pequeño, tranquilo y con un olor a café que metería en un frasco para conservarlo siempre. Pedimos unos cafés y vamos a sentarnos a una mesa alejada de las ventanas.
-Bueno… Cuéntame algo más sobre ti.- comenta Liam.- ¿Algun hobbie en especial?
-Escribir. Escribir y leer. Richard Castle me ha inspirado para ello. Pero mi mayor afición es la música. Y soy adicta a Twitter. Muy adicta.- le doy un codazo en las costillas y parpadeo con rapidez.- Es una indirecta muy directa para que me sigas, por si no te has dado cuenta.
Él se echa a reír con ganas y saca su iPhone de su bolsillo.
-Dímelo.
-@laurasaturque.- respondo con emoción. Él teclea y no puedo evitar morderme el labio al verle fruncir el ceño cuando se concentra en la pantalla.
-Listo. Ahora ya tienes un nuevo seguidor.- sonríe. Yo saco mi móvil de mi bolsillo y entro en Twitter. Voy al panel de notificaciones.

@Real_Liam_Payne te está siguiendo.

-Les diré a los demás chicos que te sigan.- me dice. Yo me sacudo la melena del hombro.
-Voy a tener 5/5 a la vez... Va a parecer brujería.
Estamos un rato más hablando, riendo, olvidando todas esas lágrimas y gritos que me ha soltado antes. Olvidando a Danielle, esa chica que no le ha hecho más que daño a una persona que ha sufrido tanto en su vida que cualquier otro. Olvidando el dolor.
Le digo que me gusta muchísimo el Mario BROS gracias a tardes enteras compitiendo con mi primo Jesús y me propone quedar algún día para echar unas batallas, a lo que yo acepto con ganas.
Nos vamos y llegamos a la puerta de su casa.
-Si quieres les digo a las chicas que salgan.- me ofrece.
-Perfecto.- respondo.
Hay un momento de silencio incómodo, hasta que Liam se acerca y me vuelve a abrazar.
-Gracias.- me susurra. Un escalofrío sube por mi espalda.
-No hay de qué. Cualquier cosa que necesites me llamas, ¿de acuerdo? No me gusta veros mal a cualquiera de los cinco.
Él sonríe.
-Tranquila. Si nos pasa algo, seréis las primeras en saberlo.- me asegura. Se separa y se despide con la mano.- Luego hablamos, pequeña.
-Adiós, Liam.- me despido. Él abre la puerta y no le da tiempo ni a entrar. Leyre y Amanda salen en pelotón por la puerta. Yo pongo los ojos en blanco y veo cómo Liam se echa a reír antes de cerrar la puerta.
-Cuéntanos YA.- canturrea mi prima.
-No hay nada que contar.- le respondo.- Bueno, sí… Que tengo un nuevo seguidor muy especial en Twitter.
Leyre empieza a aplaudir.
-¡Enhorabuena! Pero eso no es lo importante… ¿Qué habéis hecho?
-Hemos hablado, y luego hemos ido a tomar un café. Punto.
-Vale.- suspira Leyre.- ¿Nos vamos?
Cuando llegamos a casa nos metemos en mi habitación. Yo pongo el disco Above The Noise de McFly de fondo. Decido entrar en Twitter y me quedo atónita al ver mi última novedad. Es una mención de Liam.

gracias por tu apoyo @laurasaturque, queda pendiente la partida al Mario Kart aunque ya sabes que ganaré x

-¿Laura? ¿Estás bien?- me pregunta Leyre. Giro la pantalla de mi móvil para que ellas vean lo que pone. Sueltan un grito un segundo después.- ¡OH DIOS!
Le tapo la boca con una mano mientras me río histéricamente. Veo cómo mis seguidores suben de una manera sobrenatural y varias menciones preguntándome quién soy, qué hago con Liam, y otras no tan agradables. Decido contestar a Liam.

ya sabes que tenéis mi apoyo incondicional, @Real_Liam_Payne y no estés tan seguro de ello ;)

Dejo el móvil en la mesilla. Cenamos unos macarrones que habían sobrado de la comida, y decidimos irnos temprano a dormir. Me pongo mis auriculares y el disco de Ed Sheeran. Vuelvo a entrar en Twitter y veo que Niall ya me ha seguido y que se ha metido en mi conversación con Liam.

@Real_Liam_Payne @laurasaturque yo quiero estar presente para ver cómo machacas el ego de Payne, ¡preparadme palomitas!

Suelto una risita y dejo el móvil en la mesilla. Cuando los primeros acordes de Kiss Me entran por mis oídos, me quedo dormida.

❝LIAM❞

Abro los ojos repentinamente. Mi frente está empapada en sudor y tengo los ojos hinchados. Todas las luces de la casa están apagadas. He tenido una pesadilla, pero no recuerdo muy bien qué era lo que pasaba.
Cojo el móvil y marco rápidamente su número. Ella contesta al quinto pitido.
-Hm… ¿Quién es?- pregunta Laura con voz pastosa.
-Mierda, seguro que te he despertado.- me quejo. Miro el reloj y veo que son las dos de la madrugada.- Lo siento.- me disculpo.
-No pasa nada, Li. Para vosotros estoy siempre. ¿Qué ocurre?
Yo hago un amago de sonrisa. Son las dos de la mañana, la despierto y a ella no le importa.
-He tenido una pesadilla. Pero no me acuerdo de qué era. Creo que estaba en un escenario con los chicos y de pronto... Las fans desaparecían y ellos también. Me quedaba solo, sin nadie a mi lado.- le cuento.
-Oh. Tranquilo, no pasa nada. Ya has despertado, y ves que no es real. Tienes a los chicos y a las fans. ¿Estás mejor?
-Sí, al haber escuchado tu voz me he tranquilizado.- le respondo. Noto como si ella se ruborizara al otro lado de la línea.- Y no hagas caso a los tweets de algunas fans. Si te tratan de esa manera no puedo considerar que me quieren feliz.- añado, pensando en alguna mención que he visto que le enviaban a Laura tras twittearle yo, poniendo que como me pusiera la mano encima se iba a arrepentir.
-No pasa nada… No les hago caso.- me responde.- Oye, siento tener que dejarte pero es que no me tengo en pie del sueño que tengo. Si eso ya hablamos mañana, ¿vale?
-Vale. Gracias otra vez, Laura. No sé qué habría hecho sin ti.- le digo.
-Gracias a ti por ser como eres. Hasta mañana.- se despide y cuelga.
Yo vuelvo a dejar el móvil en la mesilla y me acurruco entre las sábanas. Mi último pensamiento antes de dormirme es lo que me ha dicho ella esta tarde. Que es más débil de lo que aparenta ser y que le han hecho mucho daño.
Quiero cambiar eso.

Solo quiero agradeceros a todos mis lectores el estar acompañándome en esta aventura. Sin vosotros ya habría dejado de escribir. Dejad vuestros comentarios y seguidme en mi Twitter: @liamsfeel.
Ily all.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Capítulo 13

Conforme nos acercamos a nuestro piso con los coches, a mí se me va formando un nudo en el estómago. Liam me mira a través del retrovisor y frunce el ceño.
-¿Estás bien, Laura?- me pregunta.
-Sí.- miento. Louis, que va al volante, también me echa una mirada rápida.
-¿De quién quieres despedirte?
-De Carter. Se muda a Cork mañana.
-¿Carter? ¿Tu novio?
-Mi amigo.- le corrijo.
En ese momento Louis aparca en el portal y Zayn detrás. Carter está sentado en las escaleras del portal con las manos anudadas sobre sus rodillas y la mirada ausente. Yo salto fuera del coche y él me mira. Se levanta y corre hacia mí para estrecharme con fuerza entre sus robustos brazos. Yo no aguanto más y me echo a llorar.
-Laura...- murmura él contra mi hombro.
-No digas nada, Carter.- le corto en voz baja. Él levanta la cabeza y coge mi rostro entre mis manos.
-Quiero hacerlo. Quiero decirte que estoy orgulloso de lo fuerte que te has hecho y que me siento muy afortunado de haber estado contigo todos estos meses. Sé que ni siquiera hemos estado saliendo pero has sido alguien muy especial y lo vas a seguir siendo. Ahora que conoces a Liam, quiero que salgas con él y que seas feliz con él porque sé que le adoras y que has sido fuerte durante todo este tiempo gracias a él.
-Carter, no...
-No me digas lo contrario. Quiero que seas feliz a costa de cualquier cosa, ¿de acuerdo?- sus ojos verdes me examinan con cariño y no puedo hacer otra cosa que dejar que las lágrimas bajen sin control por mis mejillas.
-Te quiero mucho, Carter. Gracias por estar a mi lado todo este tiempo.- sollozo volviendo a abrazarle.
-Yo también te quiero mucho, nena. Nos vemos pronto y espero que para entonces Liam ya se haya dado cuenta de lo maravillosa que eres.- responde él. Yo me echo a reír sin ganas y él sonríe triste. Después mira hacia los coches desde los que los chicos, Leyre y mi prima nos observan con esa compasión que tanto odio.- ¡Cuidad bien de ella!
-¡Eso pretendemos, hermano! ¡Prometido!- grita Niall sacando la cabeza por la ventanilla. Yo vuelvo a reírme pero esta vez con ganas. Carter también se ríe y levanta una mano hacia Niall.
Después vuelve a mirarme y acaricia mi mejilla.
-Tengo que irme ya.- anuncia. Yo suelto un respingo.- Volveré pronto, te lo juro.
Se acerca a mí y me da un beso en la frente. Yo cierro los ojos intentando guardar este momento y su olor a Invictus en lo más hondo de mi memoria. Noto sus lágrimas cayendo sobre mis mejillas y el alma se me cae al suelo. Nos separamos y le susurro un «te quiero» dolido. Él me responde «yo te quiero más» antes de cogerme la mano hasta que la distancia rompe nuestro agarre. Él cruza la calle y se mete en un coche en el que estaba su padre junto a su madre y su hermana. Cuando el coche desaparece por el fondo de la calle, yo suelto el aire de golpe. De pronto noto una presencia a mi espalda. Me giro y veo a Liam mirándome con algo de indecisión. Yo me lanzo a sus brazos con otro sollozo rasgando mi garganta. Sus brazos me aprietan contra su cuerpo y sus manos pasean por mi espalda en un intento de calmarme.
-Lo siento mucho.- murmura. Yo me aparto de él y sacudo la cabeza antes de secarme las lágrimas y sonreír.
-Vámonos.- digo.
Volvemos al coche. Leyre -que está sentada a mi lado- me pasa un brazo por los hombros y yo apoyo la cabeza en su hombro. Tras un cuarto de hora con las chorradas de Louis, Niall y Liam intentando animarme, llegamos a su casa.
Es grande, eso está claro. Para albergar dentro a cinco personas es bastante grande. Tiene dos pisos, las paredes blancas y unos grandes ventanales en la pared principal.
-¿Os gusta?- nos pregunta Niall.
Leyre y yo asentimos en silencio.
-Es enorme.- exclamo.
-¡No es para tanto! Con nosotros dentro no parece tan grande.
Nos dirigimos a la puerta. Louis saca las llaves y las introduce en la cerradura. La gira y la abre, dando paso a un amplio recibidor.
El salón es gigantesco. Tiene dos grandes sofás y dos sillones. Una televisión de plasma está colocada en medio de una mesa. También hay una barra americana en una esquina del salón. Al lado del salón hay una amplia cocina. Unas grandes escaleras llevan al segundo piso. Louis nos dice que en el piso de abajo duermen él y Zayn y las habitaciones de Niall, Harry y Liam están en el segundo piso con un baño para cada uno y otro para invitados. La verdad, es una casa genial.
Entramos en el salón y nos sentamos en los sofás. En uno nos sentamos Amanda, Niall, Leyre y yo. En el otro sofá están Liam, Harry y Josh y en los sillones se sientan Louis y Zayn. Niall llama a la pizzería mientras nosotros esperamos.
-Así que Carter se ha ido a Cork...- murmura Zayn.- ¿Estábais muy unidos?
-Mucho. Era un amigo muy especial y me ha servido de gran apoyo todos estos meses que llevo en Londres.
-¿Pero erais novios o solo amigos?- continúa Louis.
-Buenos amigos, nada más. Creo que yo confundí amor con cariño y no puedo verle como algo más que un amigo.
Todos se quedan en silencio. Mi prima me coge de la mano y yo le respondo con una sonrisa.
-Así que… Liam, ¿te ha entrado el cague y has vomitado?- pregunta Harry para romper el silencio, regodeándose.
Liam le fulmina con la mirada.
-Tú cierra la boca, porque eres el primero con el que se picó Laura por ganarte al Laser Quest.
Harry deja de reírse y le pone mala cara. Los demás soltamos una carcajada.
A los veinte minutos o así llegan las pizzas. Nos las comemos mientras hablamos y reímos. Ellos no paran de intentar subirme el ánimo y lo consiguen con creces. Al fin y al cabo son chicos normales y corrientes a los que les preocupan sus amigos y la gente que les rodea.
El tiempo se pasa rápido. Harry se estira en el sofá y se palmea la barriga.
-Y mañana… ¿Qué podemos hacer?- pregunta Zayn mientras le pega un puñetazo a Harry en la tripa.
-A mí me ha entrado el mono de ir a los karts.- dice Louis.
-Por mí perfecto.- digo.
-Contad conmigo.- añade Amanda.
-Y conmigo.- añade Leyre.
-¡Perfecto! Pero aviso, me voy a pasar toda la mañana durmiendo.- comenta Niall, bostezando.
Se nota que es la hora de irse, así que Zayn se ofrece a llevarnos a casa en su coche, y de paso también lleva a Josh a la suya.
Mientras vamos en el coche, yo me pongo mis auriculares. Voy hacia mi lista con nombre «Paramore», y dejo que la guitarra eléctrica y la increíble voz de Hayley Williams me inunden los oídos.
Llegamos a casa en un abrir de ojos. Nos despedimos de Josh y Zayn, y ellos arrancan el coche y se van. Nosotras nos vamos a dormir directamente, pensando en que mañana les volveríamos a ver.

❝LIAM❞

Ya me encuentro bien. Esta tarde ha sido genial quitando la parte en la que he vomitado delante de Laura, aunque eso me ha dado la oportunidad de ver que cuida a las personas que le importan, es cariñosa… Y no le gusta tener miedo.
Todos lo hemos pasado genial. Sienta bien salir por ahí con tus mejores amigos sin la presión de las fans y los conciertos. Con ellas tratándonos como lo que somos -chavales normales- podemos olvidarnos de que somos conocidos en todo el mundo.
Cuando he visto a Laura despidiéndose de Carter, no puedo evitar en que me haya dolido. Por supuesto que verla separarse de su novio, amigo o lo se que era él me da más puntos para tener algo con ella en un futuro, pero ella lo está pasando mal y lo último que quiero es eso.
Decido entre dientes llamar a Danielle.
-¡Hola, Liam!- me saluda.
-Hola, Dani. ¿Qué tal? ¿Qué has hecho hoy?
-He trabajado, como siempre. Y luego he ido de compras con las chicas. ¿Tú?
-¿Yo? He salido por ahí con los chicos y con las chicas españolas del otro día. Una nos ha presentado a su prima. Y mañana hemos quedado para ir a los karts todos juntos.- le explico.
-Vaya, parece que les has cogido cariño a esas chicas, ¿no?- me pregunta con amabilidad.
-Mucho. No son fans que nos ven como ídolos, nos ven tal y como somos y eso se agradece... Por cierto, mañana podría ir a buscarte a la salida del trabajo.
-No hace falta, de verdad. Seguramente tendremos mucho trabajo, y saldré tarde…- responde.- Ya me pasaré por vuestra casa.
-De acuerdo. Mañana nos vemos.- me despido.
-Hasta mañana, Liam.- dice ella, y cuelga.
Decido que aunque ella me ha dicho que no vaya, yo iré a buscarla.

❝❞

No me levanto hasta las once de la mañana y eso que nos fuimos a dormir pronto. No soy el último en levantarme, ya que Harry se levanta a las doce.
-¿Ya te encuentras mejor, hermano?- me pregunta Niall, mientras revuelve los espaguetis en la cacerola.
-Sí, ya estoy bien, gracias.- le respondo. Zayn entra por la puerta de la cocina y abre la nevera.- Tío, luego me tienes que llevar al estudio de Danielle, quiero hablar con ella.
Él pone los ojos en blanco.
-No puedo estar todo el tiempo llevándote a todos los lados, niño. Sácate el carné de una puta vez.- me regaña. Yo me río y le estiro la mejilla.
Comemos y a las dos o por ahí, Zayn y yo nos cambiamos para ir al estudio de danza en el que trabaja Danielle. Llegamos a la puerta.
-Quedémonos en el coche a esperar.- le digo a Zayn. Él asiente y pone la calefacción.
A los diez minutos veo cómo se abre la puerta del estudio. Todos los bailarines salen, incluida Danielle, que va hablando animadamente con Robert, su pareja de baile.
El grupo se divide. La amiga rubia de Danielle -de la que nunca me acuerdo de su nombre- le da un beso en la mejilla y se va con los demás. Robert y Danielle se quedan a solas durante cinco minutos. Cuando se van a despedir, veo que Robert acerca su rostro al de ella. Yo espero que le de un beso en la mejilla.
Me quedo de piedra al ver cómo sus labios se unen en un intenso beso.

❝❞

No puedo hablar, me he quedado completamente petrificado.
-Liam...- comienza Zayn.
-Da igual. No estamos saliendo. Pero podría haber tenido el detalle de decírmelo.
Ella se separa de Robert y se va calle abajo.
-Arranca.- le susurro a Zayn. Él lo hace sin vacilación.
Al llegar a casa, yo subo las escaleras y cierro la puerta de mi cuarto de un portazo. No voy a llorar, no pienso hacerlo. Pienso en la chica de mi instituto, aquella a la que le pedí salir un millón de veces y ella me rechazó dos millones. En todas nuestras fans, que dicen querernos con toda su alma y corazón. Y por último, pienso en la que ahora es la chica que más me importa. En esa chica española, morena de ojos marrones y de mirada fuerte. De ese acento español que nunca llegaré a imitar. A esa risa. A esa chica cariñosa, tímida e irónica que conozco desde hace pocos días, pero que se ha convertido en alguien muy importante para mí.
Se oye el timbre de la puerta. Yo me levanto de la cama y me seco un par de lágrimas que se han desbordado por mi ojo.
-Pasa, Danielle. Está arriba.- oigo decir a una voz seca. Zayn, sin ninguna duda.
A los pocos segundos, la puerta de mi habitación se abre lentamente y la cabeza de Danielle se asoma por la rendija.
-¿Puedo pasar?- pregunta sonriendo.
Yo asiento. Ella pasa y se sienta a mi lado.
-Bueno… ¿De qué querías hablar?
Yo respiro hondo para que no se me vayan los nervios al abrir la boca, y empiezo por lo indiferente.
-¿Cómo te va?
Ella me mira sorprendida.
-Mmm… Bien, supongo.- responde con cautela.
-¿Y con tus compañeros de danza?
-… Pues bien.
-Te he visto con Robert.
-¿Perdona?- pregunta Danielle.
Yo exploto toda la mala leche que llevo dentro.
-¡Ni perdona ni perdono, Danielle! ¡Que os he visto en la puerta del estudio! Pensaba ir a recogerte, y te encuentro ahí con él. ¿Crees que soy gilipollas?- le grito a la cara.
-Mierda, Liam... Pensaba contártelo…
-Vale que nos diésemos un tiempo por mi trabajo y mi poco tiempo libre pero en vez de tenerme esperando a ver si tú querías volver o no, podrías haberme dicho que habías empezado a salir con él.
-Mira, yo paso de ti y de este grupo que os habéis montado entre los cinco. ¿Por qué no te vas con una de esas chicas españolas a las que tanto quieres?- me grita a la cara.
Yo retrocedo y resoplo. Intento controlarme. ¿Cómo ha podido decir eso? No las conoce. No sabe cómo son.
-No vuelvas a hablar así de ellas.- le amenazo.
-Olvídame. Iba a contártelo cuando lo mío con Robert fuese algo estable, pero parece que tú hablas antes de pensar. Y yo no pienso perder el tiempo con vosotros.
-Perfecto, largo de aquí.
-Será un placer.- sentencia. Y sin mediar más palabra, se gira y sale de mi habitación.
Yo me quedo solo. Me siento lentamente en el borde de mi cama. No es hasta que oigo el motor de su coche arrancar y alejarse hasta que bajo las escaleras corriendo y me alejo de esa casa sin un rumbo fijo.

❝LAURA❞

«-¿Sabes lo que vas a hacer, Peeta? Vas a ganar los juegos y vas a volver a casa. Seguro que sale contigo.- dice Caesar.
-Gracias, pero… No creo que eso me ayude.- responde Peeta, cabizbajo.
-¿Por qué?- pregunta Caesar, extrañado.
-Porque… Ella ha venido aquí conmigo.»

Leyre esconde el rostro en la almohada que tiene al lado. Amanda suelta un suspiro.
-Necesito un Peeta en mi vida.- dice Leyre. Yo me echo a reír.
El día ha pasado lento. Nosotras nos hemos levantado tarde y no hemos hablado en todo el día con los chicos. Aunque preferimos dejarles descansar hoy. Ya quedaremos mañana.
Como si alguien me hubiera escuchado, el solo de Niall en More Than This empieza a sonar en mi teléfono, indicando que el rubiales me está llamando. Me levanto corriendo y respondo al instante.
-¿Qué hay, Nialler?- le saludo.
-Laura…- susurra él, triste. Algo no va bien.
-¿Niall? ¿Estás bien? ¿Pasa algo?- pregunto preocupada. Mandy y Leyre levantan la cabeza de inmediato.
-Es Liam.- se limita a decir. Sólo con decirme eso, ya me pongo en acción.
-¿Qué le ocurre? ¿Está bien?
-Ese es el problema: no está bien.- me responde.- Ha discutido con Danielle a grito pelado y ha salido de casa corriendo.
-¿QUÉ?.- exclamo.- Dios, Niall, no me digas eso, por favor. Me estoy asustando.
-No, tranquila. Está cerca de nuestra casa, al final de la calle, entre unos cuantos árboles hay una pequeña colina que da las vistas de todo Londres.- me explica Niall, acelerado.
-¿Y por qué no vais a buscarle y habláis con él?
-Porque ya lo hemos intentado. Hemos ido Zayn y yo a intentar hablar con él, pero nos ha echado. Creo que sería adecuado que fueras a hablar con él.
Yo me sorprendo al instante.
-¿Yo? ¿Por qué? Además, si no os ha hecho caso a vosotros que sois sus amigos más cercanos, me va a hacer caso a mí. No creo que…
-Escucha, Laura.- me interrumpe Zayn, que habrá cogido el móvil de Niall.- Sé que te sonará extraño, pero parece que le has caído especialmente bien. Nunca lo hemos visto tan… A gusto con una persona. Te has convertido en una gran amiga para él en tan poco tiempo.
Mi pulso se acelera. «Nunca lo hemos visto tan a gusto con una persona. Te has convertido en una gran amiga para él». Vaya. Esto no está pasando…
Pero eso no es lo importante en este momento.
-De acuerdo, voy para allá.- acepto. Empiezo a correr por el pasillo y entro en mi cuarto.
-¿Te acuerdas de cómo se viene a nuestra casa?- me pregunta Niall, que ha vuelto a recuperar su móvil.
-Perfectamente. En nada estoy ahí.- digo y cuelgo.
Me empiezo a vestir rápidamente mientras repaso lo que me ha dicho Niall: Liam ha discutido con Danielle. ¿Así que seguían juntos? Eso qué más da. Lo único que me importa en estos momentos es que Liam está mal por su culpa. Y yo voy a apoyarle en todo lo que esté a mi alcance.
Me pongo una camiseta de cuadros rojos, unos vaqueros azules rotos y las Vans negras. Me recojo el pelo en una coleta alta y salgo corriendo por el pasillo.
Leyre y Amanda están levantadas en la puerta del salón y me miran con pánico. La película de «Los Juegos Del Hambre» sigue puesta en la tele pero ninguna le prestamos atención.
-¿Qué pasa?- me pregunta mi prima con preocupación.
-Es Liam. Ha discutido con Danielle y se ha largado de casa. Me han dicho los chicos que saben dónde está pero creen que no va a escuchar a otra persona que no sea yo.- les explico.
No me preguntan ni el por qué, simplemente se ven preocupadas como yo.
-Mierda. Vamos contigo.- sentencia Leyre. Yo empiezo a protestar, pero ellas se van por el pasillo. Vuelven cambiadas de ropa a los dos minutos. Bajamos al portal y llamamos a un taxi.
Llegamos a su casa en un cuarto de hora. Aunque sólo hubiéramos estado aquí ayer, ya me he aprendido el camino de memoria.
Aparca enfrente de su casa. Yo le pago al taxista. Leyre y Mandy se empiezan a dirigir a la puerta, cuando yo me voy en la dirección contraria.
-¿A dónde vas?
-A hablar con Liam. Vosotras ir con los demás y decidles que ya estoy yo con él, ¿de acuerdo?
-¡Vale!- acepta Amanda. Toca el timbre y yo salgo corriendo calle arriba. Al minuto, he llegado al cruce entre esta calle y la siguiente. A mi izquierda hay unos cuantos árboles que dan paso a una colina. Me abro paso entre ellos y ahí le encuentro.


Este capítulo se lo quiero dedicar a mis amigas Sandra, Leyre, Bea y Blanca. Y a mi prima Laura (en la novela se llama Amanda para que no haya confusiones). Gracias por estar ahí siempre que os necesito. Os quiero, de verdad. Y gracias por ser como sois.

jueves, 18 de octubre de 2012

Capítulo 12

Amanda se queda completamente petrificada. Hace un segundo estaba chillando para intentar sacarse a Leyre de encima y ahora está blanca como la nieve.
-Eh…- tartamudea.
Me acerco a ella y le agarro la cara entre las manos.
-¿Amanda?
Ella suelta un chillido ensordecedor un segundo después.
-¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Son ellos! ¡QUE ME DA! No… Puedo respirar…- grita y me abraza con fuerza. Yo me echo a reír con ganas.
Mandy me suelta y se acerca a ellos sigilosamente, aunque ellos tengan la mirada clavada en ella.
-¿Puedo tocarte?- le pregunta mi prima a Niall.
-Depende de donde quieras poner la mano.- responde Niall y se echa a reír.- ¡Ven aquí, mujer!
Él abre los brazos y la rodea con ellos. Los demás le imitan y forman un abrazo colectivo.
Cuando todos se separan, Amanda se tambalea hacia un lado y Zayn la agarra del brazo para que no se caiga.
-Dios mío… No me lo puedo creer.- ella se acerca lentamente al sofá y se deja caer sobre el mismo.
Yo me agacho a su lado y le acaricio la mejilla.
-¿Estás bien?- le pregunto con cautela.
Ella abre los ojos de par en par.
-¡Mejor que bien! ¿Por qué iba a estar mal? ¡Es el mejor día de mi vida!- responde con la voz más aguda de lo normal.
Los chicos se ríen y ella les mira como si estuviera loca.
-Vaya… Me has reventado los oídos, Mandy.- dice Louis con una sonrisa malévola.
La aludida suelta una risita nerviosa.
-No necesitas que te los presentemos, ¿verdad?- pregunta Leyre.
Mi prima niega con la cabeza.
-No creo que sea conveniente que te subas a la montaña rusa.- comenta Zayn.
-Pues yo me pienso subir.- añade Harry.
-No tienes cojones.- le replica Josh.
-Tengo dos.
-¡Yo quiero ir al tiovivo con los caballitos!- grita Louis.
Los chicos empiezan a decir en los sitios en los que se quieren subir, mientras mi prima cierra los ojos y respira hondo.
-¿Estás segura de que quieres venir?- le pregunto preocupada.
Ella salta del sofá.
-¡Por supuesto!
Yo suspiro. Si ella se empeña en algo, es imposible persuadirla.
Salimos a la calle.
-¿Y cómo vamos al parque? ¿En metro?- pregunta Leyre.
-No. Louis y yo hemos traído nuestros coches.- dice Zayn.
Veo por el rabillo del ojo que mi prima tiene la mirada agachada y Josh la está mirando detenidamente.
Le doy un codazo y ella me mira.
-Le gustas a alguien.- le comento sorprendida.
-Ya me he fijado.- me susurra Mandy, y se echa a reír.- Y es mutuo.
-No pierdes el tiempo.- susurro y ella sonríe.
Al final vamos en los coches de Zayn y Louis. En el de Zayn vamos mi prima, Liam, Josh y yo. En el de Louis van los demás.
-¿A dónde os vais a subir, chicas?- nos pregunta Liam.
-Yo a la montaña rusa más alta que haya.- respondo con valentía.- Y a la caída libre.
Liam sonríe.
-Vaya, qué valiente.
-No creas. Me dan muchísimo miedo.- respondo.
-¿Entonces?
-No sé… Quiero probar. Siempre me da miedo probar cosas nuevas y luego seguro que me encanta. No me gusta tenerle miedo a unos cuantos barrotes de metal.
Al final llegamos al parque. Al salir del coche ya se ve la gran montaña rusa que eclipsa a cualquier otra en la que hayas estado. Por lo menos son ochenta metros de altura. La sangre huye de mi rostro.
-Creo que voy a pasar de subirme a… Eso.- susurro.
Liam me pasa un brazo por los hombros.
-Te protegeré.- me susurra al oído y yo sonrío.
Cogemos las entradas y nos metemos en el parque. Harry se empecina con que me quiere echar una revancha por lo del láser así que todos nos metemos en los autos de choque. Yo me pongo con Liam, Harry con Louis, Niall con Leyre, Amanda con Josh –me la quedo mirando cuando se sienta con emoción al lado de Josh- y Zayn va solo.
Claramente Harry viene todo el rato a por mí. Una vez casi me caigo del coche y Liam me tiene que agarrar del brazo para que no me parta la crisma contra el duro suelo.
-¡TE VAS A ENTERAR, CABRÓN!- le grito.
Agarro el volante con furia y doy una vuelta de herradura. Liam pone cara de evidencia e intenta ocultar la risa.
Empiezo a seguir a Harry. Josh y mi prima pasan por al lado nuestro y se ponen delante de Harry para taponarles el paso. Harry frena en seco y yo invisto su coche por detrás, haciendo que él y Leyre peguen un bote hacia delante. Suelto una risa malévola.
-¡Gracias, Josh!- le digo. Él nos guiña un ojo.
Miro a Liam. Tiene los brazos cruzados sobre el pecho y tiene los labios apretados, intentando contener una sonrisa.
-¿Quieres conducir?- le pregunto.
Él niega con la cabeza.
-No hace falta. Quiero que… Disfrutes del momento.- me responde.
El timbre toca y nos bajamos de los coches. Voy hacia Harry y le doy una colleja.
-¿Eso ha sido una venganza?- me burlo.
-¡Casi nos salimos del coche por vuestra culpa!- me grita Leyre.
-Cállate, Mochi.- le digo.
-¿Mochi?- pregunta Harry, extrañado.
-No le hagas caso…- responde Leyre.
-Es su mote.- replico.- ¿A que es bonito?
-Maldita sea, Laura.- dice Leyre.
-Es… Original.- responde Harry.
Leyre le mira.
-No.
-Sí.
-Que no.
-Que sí… Mochi.- le dice Harry con una sonrisa malévola en la cara.
-¡No, por favor!- suspira Leyre.
Me acerco a mi prima, que habla animadamente con Josh.
-¿Te lo pasas bien?- le pregunto.
-¿Tú qué crees?
-Se te ve muy… Animada.- le digo, y miro de refilón a Josh.
Ella suelta una risita tonta.
Acabamos yendo a la montaña rusa. Solamente nos subimos Louis, Josh, Leyre, Harry, Niall y yo, ya que los demás pasan del tema.
Me siento con Leyre. Ella empieza a mover nerviosamente la pierna.
-No deberías haber subido.- le digo.
Ella pone los ojos en blanco.
-Si a mí esto me encanta…- murmura.
Los cinturones bajan y los vagones empiezan a subir lentamente. Cuando llegamos a la cima, la montaña se para durante unos segundos.
-¡Mierda! ¿Ves? Ya se ha estropeado…- comienza a decir Leyre, aunque no le da tiempo a responder.
Bajamos a toda velocidad. Todos subimos los brazos en alto y gritamos como locos. Esto vuelve a pasar unas cuantas veces más, hasta que los vagones paran y nos bajamos.
Leyre se tambalea de un lado a otro. Harry y yo la agarramos de ambos lados.
-¿Estás bien, Mochi?- pregunta Harry, burlón.- ¿Te dan miedo las alturas?
Leyre le fulmina con la mirada.
-Para nada. Subámonos otra vez.
-Leyre…- suspiro.
-Calla. Vamos, Styles.- me interrumpe Leyre. Agarra a Harry del brazo y se meten de lleno en la cola de la montaña rusa.
Yo vuelvo con los demás.
-Leyre y Harry se han hecho los gallitos y se meten otra vez en la montaña rusa.- les informo.
-A Harry le gusta chulearse mucho.- aclara Liam.
-Se nota.- añado.
Vamos dando un paseo y mirando las atracciones. Yo hablo con mi prima y con Liam. Ya me he acostumbrado a… esto. Tener a tu lado a los cinco chicos más «buscados» del mundo, sin que a ellos parezca importarles mucho. La manera en la que ellos quieren seguir guardando costumbres de adolescentes normales y corrientes les hace especiales.
Llegamos a la caída libre. Yo me siento en una de las sillas con emoción. Liam me mira con la duda escrita en el rostro.
Yo me trago los nervios y le cojo de la mano.
-Te protegeré.- le digo y le guiño un ojo.
Él sonríe con ganas y se sienta a mi lado. Los demás también se suben, menos Zayn y mi prima.
-¿No subes, prima?- le pregunto.
Ella sonríe y niega con la cabeza.
-No. Sabes que no me gustan mucho las alturas. Me voy a dar un paseo por el parque.
Josh retrocede y se pone a su lado.
-Voy contigo.- le dice a Mandy.- Si no te importa, claro.
-¡Para nada!- responde mi prima y se van andando.
Noto que Liam me agarra la mano con fuerza y la aprieta nerviosamente. Yo sonrío.
-Tranquilízate, hombre. Dale un ejemplo a tus críos.- digo refiriéndome a Zayn, que está mirando a Liam con burla en la cara.
Liam respira hondo y fulmina a Zayn con la mirada.
-Vale. Vamos allá.

❝AMANDA❞

Sigo sin poder creerlo. Mientras camino al lado de Josh y pasamos por delante de unos cuantos niños pequeños con globos en las manos y preciosas sonrisas en sus caras, repaso todo lo ocurrido durante estos dos últimos días.
He vuelto a ver a mi prima. Ha sido una alegría gigantesca porque hacía poco más de un año que no la veía. Está muy cambiada. Está muchísimo más alta, viste de manera diferente… Pero lo que más ha cambiado es su actitud. Yo la conozco muy bien, no creo que haya nadie más capaz que yo para deducir algo sobre ella. Por mucho que lo intente ocultar, está más… Decidida. Siempre ha sido una chica tímida, pero no tanto como yo. Odia que se compadezcan de ella. Sería capaz de interponerse entre una bala y sus seres queridos sin dudar un solo segundo. Siempre ha defendido con uñas y dientes a sus amigos y familiares. Lo que Fran le hizo la ha dejado marcada y si comparamos a la Laura de entonces y a la de ahora parecen dos personas completamente distintas. Ahora está más decidida, se la ve feliz al poder haber cumplido su sueño de venir a estudiar a Londres y también de haberles conocido a ellos. Eso está claro, hasta para mí ha sido una sorpresa inimaginable, haber conocido a los chicos. Instantáneamente te sientes feliz al estar con ellos. Y si mi prima es feliz, es suficiente.
Ha sido un shock increíble. Me considero muy fan suya y suelo ponerme como una moto cuando estoy nerviosa.
-Amanda, ¿me estás escuchando?- pregunta Josh. Yo parpadeo y vuelvo al presente. Sus ojos castaños me miran con curiosidad y yo me sonrojo.- ¿Quieres un helado o esperamos a los demás?
-Mejor nos lo tomamos ahora. No creo que les apetezca tomar nada después de tanto viaje.
Josh se echa a reír.
Nos acercamos al puesto de los helados y los pedimos. Después vamos a sentarnos a un pequeño banco mientras la gente pasa por nuestro lado.
Miro hacia la atracción de la caída libre. El gran vagón ya ha llegado a lo alto, y de repente baja a una velocidad de vértigo. Desde aquí se oyen los gritos. Sonrío al pensar en la expresión que tendrá Laura en estos momentos.
Me giro para mirar a Josh. Sus ojos marrones relucen y tiene una divertida sonrisa grabada en el rostro. El corazón me martillea en las costillas e intento disimular mi sonrojo, pero no lo consigo.
-¿Te pasa algo, Mandy?- me pregunta Josh, con diversión en la voz.
-No, es sólo que… Bueno, he conocido a mis ídolos. Normal que esté algo... Desconectada.
-¿Cómo cuando nos has visto la primera vez?- pregunta burlón.
-Menos. No me voy a poner a correr en círculos y a chillar en medio de un mogollón de críos.
Josh sonríe, y yo le devuelvo la sonrisa.
-Y por cierto, no me compares con Zayn y los demás, yo no doy razones para ser ídolo de alguien.- añade. Yo me enfado. ¿Cómo puede decir eso?
-Eso ni en broma.- resoplo.- Si pudieran admitir a un chico más en la banda estoy segura de que te escogerían a ti.
-¿Tú crees? Si yo solo soy un simple batería, nadie se fijará en mí teniendo a esos cinco personajes al lado.
-No estés tan seguro.- susurro esperando que no me oiga, pero lo hace. Sus ojos se achinan y a mí se me sube el corazón a la boca.
De repente me suena el móvil. Es un mensaje de mi prima.

¿Dónde os habéis metido? Os estoy buscando. Estoy en la entrada de los baños que hay enfrente de la montaña rusa.

-Nos están esperando donde la montaña rusa.- le digo a Josh, que aún está ruborizado. Se levanta y empezamos a caminar hacia el punto de encuentro, sin volver a tocar el tema.

❝LAURA❞

La subida se hace lenta. Intento no mirar hacia abajo porque si lo hago seguramente vomitaré.
Liam tiene los ojos apretados con fuerza y aún me coge de la mano. Niall está sentado a mi otro lado y se ríe histéricamente. Me dan ganas de pegarle una bofetada porque me está poniendo más nerviosa de lo que ya estoy. Louis está muy tranquilo aunque tampoco procura mirar hacia abajo.
De repente, el vagón se queda parado. Nos quedamos en la cima. Me permito echar una miradita hacia abajo aunque preferiría no haberlo hecho. Casi no se distingue la gente desde aquí, se ven como hormigas diminutas correteando. Cierro los ojos y respiro hondo.
-¿Tan alto estamos?- susurra Liam. Veo que ya ha abierto los ojos, pero tiene la cabeza estirada hacia arriba.
-No tanto… Unos 60 metros.- digo. Liam suelta una risa histérica.
-Si no llegamos vivos abajo…- comienza. Yo me echo a reír. Exagerado.- ¡Escucha! Si no llegamos vivos abajo, quiero decirte que…
La lanzadera se suelta y baja a toda velocidad. La boca se me llena de aire. Liam, Louis y yo chillamos como unos críos y Niall hace algo que es una mezcla entre risa y grito, pero no sabría decir lo que es.
Llegamos al final en tiempo récord. Nos quedamos sentados en los asientos y jadeando como si hubiéramos estado en una media maratón.
-¡VAMOS A MORIR!- grita Niall aún con los brazos en alto y la cara roja.
-DIOS, QUÉ SUBIDÓN.- continúo yo. Louis se levanta de su asiento y se acerca a una barandilla para apoyarse.
En cambio, Liam niega con la cabeza y los labios apretados.
-Creo que voy a vomitar.
Sale corriendo y se dirige al baño. Yo le sigo y me paro en la puerta. Oigo cómo vomita y pongo cara de asco, pero aun así entro y le encuentro apoyado en la encimera de los lavabos.
Me acerco y le aparto el pelo de la cara con cariño.
-No debería haberte obligado a subir…- digo con culpabilidad.
Él traga saliva.
-No pasa nada… Es mi culpa por no haber cerrado los ojos. Por cierto, sal de aquí, no quiero que tú también te pongas así. Me doy mucho asco.
Yo me río sin fuerzas.
-Lo único que me pone enferma es verte mal. No pienso dejarte solo.- replico. Él intenta sonreír, pero le da otra arcada y se inclina sobre el lavabo.
Yo le sujeto la cabeza y le aparto el pelo de la cara. Le mojo la frente y los labios con el agua del grifo.
-Gracias, Laura. No sé qué habría hecho sin ti.- susurra Liam. Yo me sonrojo y le ayudo a levantarse.
-¿Ya te encuentras mejor?
-Sí, ya se me ha pasado. En realidad, hasta tengo un poco de hambre.
Le paso un brazo por la cintura y le ayudo a salir. Vemos a Zayn venir corriendo hacia nosotros.
-¡Liam! ¿Qué te ha pasado? He visto a Laura desaparecer entre la gente y a ti te he perdido de vista. ¿Estás bien?- dice.
-Estoy bien.- le tranquiliza Liam.- Sólo que me ha dado un bajón y he vomitado.
-¿Qué, era demasiado para ti, Payno?- pregunta Zayn burlón.
-Por lo menos yo he tenido cojones de subirme.- dice Liam. Zayn le pone mala cara y Liam echa a correr con Zayn pisándole los talones. Se pierden entre un grupo de turistas franceses. Yo pongo los ojos en blanco. ¿Cómo pueden ser tan críos?
Le mando un mensaje a mi prima, ya que no la he visto ni a ella ni a Josh por ninguna parte.
Veo a Harry acercarse tambaleándose de un lado a otro. Detrás de él va Leyre, que le empuja con las manos.
-Puta montaña rusa… Me he mareado.- va diciendo Harry.
-Eso te pasa por hacerte el chulo.- responde Leyre.- ¡Hola, Lali!- me saluda. Yo enarco las cejas.- Es que al bajarnos, Harold se ha querido subir una vez más y claro…- me explica.- ¿Y vosotros qué habéis hecho?
-Pues nada, hemos subido a la caída libre, y Liam se ha descompuesto y ha tenido que ir al baño a vomitar.- le cuento. Ella abre los ojos sorprendida.
-¿Ya está mejor?- pregunta.
-Sí. Si hasta ha salido corriendo con Zayn, han empezado a picarse y en fin.
En este momento llegan Amanda y Josh.
-¿Dónde estabais?- pregunta Leyre.
-Comiéndonos un helado.- responde Josh.- ¿Y esa cara, Leyre?
-Estoy mareada…
Mi prima me agarra del brazo y me lleva a un aparte.
-Lali…- comienza.- Me gusta Josh.
Yo le miro sorprendida.
-¿Qué habéis hecho mientras los demás estábamos aquí?
Ella me da un manotazo en el hombro.
-¡No seas malpensada! No hemos hecho nada, es solo que… Bueno, él ha dicho que no era tan guapo como los chicos y que ninguna chica se fijaría en él, pero yo he susurrado que no estuviese tan seguro y… No quería que me escuchara, pero me ha oído.
-¿Y él qué te ha dicho?
-Nada, nos hemos sonrojado. Entonces me ha llegado tu mensaje y hemos venido hacia aquí.
Yo empiezo a sonreír abiertamente.
-Seguro que le has gustado.- le animo.
-¿Qué dices? Si soy de lo más… Normal.
-Por eso mismo, Mandy. Porque eres normal. ¿No dices que él no se ve tan guapo como los chicos? Es… Modesto, como tú. Y… ¡Qué coño, hacéis una pareja estupenda!
-¡No digas estupideces!- me chilla.
-¿Quién hace buena pareja con quién?- pregunta una voz detrás de mí. Me vuelvo y veo los ojos curiosos de Louis y Josh clavados en nosotras.
-Mandy con Josh, ¡por supuesto!- digo. Mi prima me intenta tapar la boca con las manos, pero yo pego un salto hacia delante.
-¡Tienes razón!- dice Louis. Josh le pega una colleja.
Llegan los demás y veo las gotas de sudor que recorren el rostro de Zayn y el de Liam.
-Bueno… ¿Y ahora qué hacemos?- pregunta Zayn, jadeando.
-¡Vamos a casa a comernos unas pizzas!- propone Liam. Se gira hacia nosotras.- Vosotras venís, por supuesto.
-Si insistes…- digo, intentando sonar desinteresada.- Pero primero pasemos por delante de mi casa, tengo que verme con alguien...
Leyre me mira con tristeza y yo sacudo la cabeza.
-¡Perfecto! Oye… ¿Dónde está Niall?- pregunta Harry, mirando hacia todos los lados.
En ese momento, aparece Niall entre la gente. Tiene la cara roja y sus ojos azules parece que se le van a salir de las cuencas en cualquier momento.
-Me he vuelto a subir… ¡Esta vez parecía que bajaba más rápido! Es increíble esa sensación, como si se te fuera a salir el corazón por la boca…- va diciendo mientras se acerca.
Nos empezamos a encaminar hacia la salida del parque. Yo me acerco a Liam.
-¿Ya estás bien?- le pregunto. No quiero sonar muy posesiva y preocupada, pero lo hago igualmente.
Él sonríe y me pasa un brazo por los hombros.
-Estoy perfectamente. Muchas gracias por tu preocupación.- susurra.
Llegamos a los coches y nos metemos dentro. Arrancamos y nos vamos camino a nuestra casa.
Es momento de decir adiós a Carter.
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